30 de julio de 2026
La iniciativa fue presentada por diputados de Fuerza Patria en la Legislatura. El proyecto crea un Registro Provincial de Tierras Rurales y establece controles sobre las operaciones que involucren a personas o sociedades extranjeras.
El kirchnerismo bonaerense presentó un proyecto de ley para establecer un límite del 15% a la titularidad o posesión extranjera de tierras rurales en el territorio de la provincia de Buenos Aires y en cada uno de sus partidos. La iniciativa fue impulsada por los diputados de Fuerza Patria Facundo Tignanelli, Noelia Saavedra y Cintia Romero, y plantea crear un régimen provincial de protección sobre la propiedad, posesión y tenencia de tierras rurales.
El proyecto busca regular la adquisición y tenencia de
tierras por parte de personas humanas y jurídicas extranjeras, al tiempo que
propone avanzar en un relevamiento de la situación catastral y dominial de los
inmuebles rurales. Entre sus principios rectores, el texto menciona la
soberanía territorial, el interés público provincial, la función social y
ambiental de la propiedad, el arraigo, el desarrollo productivo y la soberanía
alimentaria.
La propuesta establece que el límite del 15% se aplicará
tanto sobre el total del territorio provincial como sobre la superficie de cada
municipio en el que se encuentre el inmueble rural. A su vez, fija que las
personas humanas o jurídicas de una misma nacionalidad extranjera no podrán
superar el 30% de ese porcentaje. El proyecto también establece un límite de
hasta 1.000 hectáreas por titular extranjero en la denominada Zona Núcleo, o
una superficie equivalente que deberá determinar la reglamentación provincial
según la ubicación y las características productivas de cada región.
QUÉ PROPONE EL PROYECTO SOBRE LAS TIERRAS EXTRANJERIZADAS
Uno de los puntos centrales de la iniciativa es la
creación de un Registro Provincial de Tierras Rurales, que tendrá entre sus
funciones relevar la titularidad o posesión extranjera, requerir información a
organismos provinciales y expedir certificados de habilitación para las operaciones
alcanzadas por la ley.
El registro también deberá identificar al beneficiario
final de las sociedades, fideicomisos, fondos de inversión, sociedades
controlantes o vinculadas y otros instrumentos que posean, exploten,
administren o controlen tierras rurales en territorio bonaerense. La falta de
identificación de ese beneficiario impedirá la emisión del certificado de
habilitación y la inscripción registral de la operación.
El proyecto contempla además la prohibición de utilizar
personas argentinas o sociedades constituidas en el país como una forma de
simular una titularidad nacional con el objetivo de eludir las restricciones.
En esos casos, la iniciativa califica la maniobra como una simulación ilícita y
fraudulenta, mientras que los actos jurídicos realizados en violación de la norma
serían considerados nulos.
La propuesta incorpora, además, algunas excepciones para
personas extranjeras. Quedarían exceptuados quienes acrediten diez años de
residencia continua y permanente en el país, quienes tengan hijos argentinos y
demuestren cinco años de residencia permanente y quienes estén casados con
ciudadanos argentinos desde hace al menos cinco años y acrediten igual período
de residencia en el territorio nacional.
EL ANTECEDENTE DE LA LEY DE TIERRAS
El proyecto presentado en la Legislatura toma como
principal antecedente la Ley Nacional 26.737, sancionada en 2011, que
estableció un régimen de protección sobre la propiedad, posesión y tenencia de
tierras rurales. La normativa fijó un límite del 15% para la titularidad
extranjera sobre las tierras rurales, un porcentaje que debía respetarse sobre
el territorio nacional, pero también dentro de cada provincia y municipio. La
ley establecía además que las personas de una misma nacionalidad extranjera no
podían superar el 30% del cupo permitido y fijaba límites de superficie para un
mismo titular en la denominada Zona Núcleo.
La normativa nacional alcanzaba, por lo tanto, a la provincia de Buenos Aires y ya contemplaba restricciones sobre la extranjerización de tierras rurales. Sin embargo, el proyecto impulsado ahora en la Cámara de Diputados plantea crear un régimen de alcance provincial, con herramientas propias de registro, control y autorización, además de incorporar nuevas categorías de protección vinculadas a los recursos hídricos, humedales, cinturones hortícolas, áreas naturales y territorios de agricultura familiar.
UNA NORMA NACIONAL ATRAVESADA POR LA DISPUTA CON MILEI
El debate volvió a tomar fuerza a partir del DNU 70/2023,
mediante el cual el Gobierno de Javier Milei dispuso la derogación de la Ley
26.737. La norma nacional figura oficialmente como abrogada por el artículo 154
del decreto, pero el propio Estado nacional informa que la vigencia de la Ley
de Tierras fue posteriormente restituida mediante una medida cautelar que se
encuentra vigente.
El Gobierno de Javier Milei busca avanzar con una reforma
incluida en el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que
contempla cambios sobre las restricciones vigentes para la compra de campos por
personas y empresas extranjeras.
El debate estaba previsto para el 16 de julio en el
Senado, pero la sesión volvió a postergarse luego de que el oficialismo no
consiguiera reunir los votos necesarios. Se trató de la cuarta vez que se
demoró el tratamiento del proyecto y, según trascendió, uno de los principales
obstáculos estuvo precisamente en el capítulo referido a las tierras rurales y
las condiciones para su adquisición por parte de extranjeros. El oficialismo
pidió llevar la discusión a la sesión prevista para el 6 de agosto.
En ese escenario, el proyecto presentado por el
kirchnerismo bonaerense busca que la Provincia avance con una legislación
propia. La iniciativa sostiene que Buenos Aires conserva competencias en
materia catastral, registral y de administración tributaria de los inmuebles, y
plantea que esas atribuciones permiten establecer un esquema provincial para
controlar la titularidad y posesión extranjera de tierras rurales.
ZONAS ESTRATÉGICAS Y PROTECCIÓN DE RECURSOS
Otro de los ejes del proyecto apunta a establecer un
régimen especial para las denominadas zonas de protección territorial
estratégica. Allí se incluyen cuencas hídricas, humedales, islas, costas, áreas
naturales protegidas, reservas, zonas de producción de alimentos, cinturones
hortícolas, áreas periurbanas y territorios de agricultura familiar, entre
otros sectores.
En esas áreas, cualquier operación que implique dominio,
posesión, tenencia, control o aprovechamiento económico por parte de personas o
sociedades extranjeras requerirá una autorización previa de la autoridad
provincial de aplicación. La autorización deberá ser denegada cuando la
operación pueda afectar el acceso al agua, la soberanía alimentaria, la
producción local, la agricultura familiar, el arraigo de las comunidades o la
preservación de los recursos naturales.
El proyecto también propone prohibir la titularidad o
posesión extranjera de inmuebles que contengan o sean ribereños de cuerpos de
agua de envergadura y permanentes. Además, establece que el Registro de la
Propiedad Inmueble bonaerense no podrá tomar razón de los instrumentos de
transferencia de dominio que no se adecuen a las disposiciones de la futura
ley.
LOS ARGUMENTOS DEL KIRCHNERISMO
En los fundamentos, los autores del proyecto plantean que
la iniciativa busca recuperar herramientas de control sobre la extranjerización
de las tierras rurales luego de la derogación de la Ley Nacional 26.737, aunque
la situación de su vigencia se encuentra actualmente atravesada por la medida
cautelar mencionada.
Según los fundamentos, los datos del Registro Nacional de
Tierras Rurales contabilizan 834.421 hectáreas extranjerizadas en la provincia
de Buenos Aires, equivalentes al 2,89% de la superficie rural provincial. Sin
embargo, el proyecto advierte sobre la situación particular de algunos
municipios y señala que Zárate registra un 24,8% de tierra rural extranjerizada
y Campana un 50,2%, de acuerdo con los datos citados en la iniciativa.
En ese marco, los legisladores sostienen que la provincia
debe contar con herramientas propias para controlar la adquisición de tierras
rurales y proteger sus recursos estratégicos. El texto argumenta que la
Constitución Nacional reconoce a las provincias el dominio originario sobre sus
recursos naturales y que Buenos Aires conserva competencias en materia
catastral, registral y tributaria sobre los inmuebles ubicados en su
territorio.
El proyecto deberá ahora iniciar su recorrido legislativo
en la Cámara de Diputados, donde sus autores buscarán avanzar con una
regulación provincial sobre la propiedad y posesión extranjera de tierras
rurales, en un debate que vuelve a poner en agenda la discusión sobre el
dominio de los recursos naturales, el desarrollo productivo y el rol del Estado
en el ordenamiento territorial.
Fuente: Inbocielo
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