9 de agosto de 2023
Susana Trimarco, madre de María de los Ángeles
"Marita" Verón, desaparecida hace 21 años en Tucumán, aseguró este
miércoles que quiere "encontrar los huesos" de su hija, dijo que el
Sindicato Luz y Fuerza está involucrado en el caso, remarcó que ya no le tiene
miedo "ni al diablo" y brindó detalles de la investigación que probaría
que la joven está muerta.
"Yo quiero encontrar los huesos de mi hija",
aseguró Trimarco este miércoles durante una conferencia de prensa en la sede de
la Fundación María de los Ángeles, en Tucumán, para esclarecer dichos sobre la
investigación por la desaparición de su hija.
"Si está muerta, quiero los huesos de ella, para que
tenga justicia mi hija y su familia: su hija, yo -como mamá- y su hermano.
Quiero que tengamos un lugar para ponerle una flor", agregó.
"Con Mica (Micaela, hija de Marita) lo estamos
procesando, es muy triste para nosotras, muy doloroso", añadió.
La reunión se convocó luego de que el martes trascendiera la
información sobre nuevas pistas en la causa de la desaparición relacionadas con
la supuesta existencia de una carpeta con fotos y documentos que demostrarían
que Marita murió y que en el hecho habría vinculación de "sectores
gremiales".
Acompañada por sus abogados, José D'Antona y Carlos
Garmendia, Trimarco señaló que las pruebas recolectadas hasta ahora les
permiten sostener que la carpeta con las fotos "existe o ha existido"
porque en total son "diez personas" que revelaron la misma información.
"Confirmo que Luz y Fuerza es uno de los gremios. Lo confirmo yo como
mamá, yo no le tengo miedo ni al diablo". En este sentido recalcó que
"es Luz y Fuerza y otros gremios pequeños. Son todas personas
mafiosas".
Lo que se investiga a partir de la existencia de la carpeta
y el contenido de la misma es si el cuerpo de Marita habría estado en la morgue
de la clínica privada llamada Luz Médica, ubicada en la calle Marcos Paz 953 de
la capital tucumana.
La presidenta de la Fundación manifestó que "esto ha
sido una lucha difícil y despareja, esta mafia organizada y perversa que
destruye familias enteras, como destruyeron la mía, me fueron llevando de un
lado para el otro, sin embargo, no vamos a parar hasta que uno por uno pague lo
que hicieron con mi hija".
"Todos los que ahora están presos por juicios
anteriores y los que faltan aún forman parte de un ensamblado y está conectados
entre sí", aseguró Trimarco.
El "Clan Ale"
La madre de Marita dijo además que las personas involucradas
en esta investigación "son muy amigos de la Rubén "La Chancha"
Ale" y que "la pelea se arma porque "La Chancha" se quería
apoderar de esos gremios (que se mencionan en la causa) y es ahí cuando aparece
la carpeta. Eso me contó la persona que declaró".
El testigo "no dio más y vino a contar lo que sabía de
mi hija", sostuvo Trimarco, y aclaró que esa persona "no hace mucho
tiempo que tiene conocimiento" sobre los hechos denunciados.
La "Chancha" Ale y su hermano Ángel "El
Mono" eran considerados los jefes máximos de la organización criminal
conocida como el "Clan Ale" que operó en Tucumán con extorsiones,
lavado de dinero proveniente del narcotráfico y la trata de personas.
El 18 de diciembre de 2017, el Tribunal Oral Federal de
Tucumán condenó a 13 miembros del Clan, entre ellos a sus líderes, los hermanos
Ale, quienes recibieron penas de diez años de prisión y una multa de ocho
millones de pesos como autores de los delitos de "lavado de dinero
proveniente de la usura, la extorsión, la explotación económica del ejercicio
de la prostitución y el comercio de estupefacientes, y por asociación ilícita
en carácter de jefe".
Los hermanos Ale, a pesar de ser señalados por Trimarco como
los autores del secuestro y de la desaparición de Marita, nunca fueron juzgados
por esos delitos.
La "Chancha" falleció el 21 de junio pasado en el
hospital Centro de Salud de la capital tucumana donde se encontraba internado
ya que padecía obesidad mórbida, mal de Parkinson y complicaciones cardíacas.
"Nombres que se creían intocables"
Durante la conferencia de prensa, D'Antona explicó que la
investigación actual "cuando avance puede llegar a complejizarse más para
las personas que van a resultar imputadas por haber encubierto, haber sabido
fehaciente y certeramente el paradero y el fin de Marita, y haberlo ocultado a
las autoridades durante por lo menos diez años. Se trata de nombres que van a
hacer mucho ruido en la sociedad, que se creían intocables".
En esta investigación la clínica Luz Médica "sería uno
de los lugares donde habría estado el cuerpo de Marita, hay también otros
lugares, que no son clínicas, ni hospitales, donde también podría haber estado
antes de terminar ahí".
A su turno, Garmedia detalló cómo tomaron conocimiento de la
existencia de la carpeta.
"Días atrás se presentó una persona en la Fundación
para traernos información de que en determinadas circunstancias de un conflicto
gremial se manifestaba que existía una carpeta con documentación y fotografías
que acreditaba que Marita estaba muerta, que estaba siendo usada para
extorsionar en cuestiones gremiales", relató el abogado.
Y continuó: "Hacemos la denuncia ante el titular de la
Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex), Marcelo Colombo,
quien avanza con la investigación, pudiendo confirmar determinada información y
formaliza una denuncia ante el Fiscal Federal de Tucumán (Agustín) Chit".
"El trabajo conjunto de Colombo y Chit nos permite
sostener que esa carpeta si existe o existió, aunque no la hemos encontrado
aun", sin embargo "se avanza en la investigación en ese
sentido", detalló Garmendia.
Tras la declaración del primer testigo, se sumaron otros
"que tuvieron la valentía suficiente para contar cosas que han servido
para poder avanzar y ratificaron la existencia de la carpeta".
Algunos testigos "han sido víctimas de amenazas,
ataques y agresiones, pero queremos transmitir el mensaje que estamos en
condiciones, en conjunto con la Justicia Federal, de garantizar la seguridad y
la integridad a las personas que se acerquen a contar si tienen alguna
información", señalaron los abogados.
La causa
En el marco de la causa, se realizaron allanamientos en tres
viviendas de personas nombradas a partir de distintos testimonios. Dos
procedimientos se concretaron durante julio en Buenos Aires y uno en Tucumán.
En 2012 el juez de instrucción Víctor Manuel Pérez elevó la
causa a juicio contra 13 acusados por el secuestro de la joven: los hermanos
vinculados al "Clan Ale" María Jesús y Víctor Rivero; la dueña de
prostíbulos riojanos Irma Lidia Medina, los hermanos José Fernando y Gonzalo
José Gómez, Daniela Natalia Milhein, Andrés González, Carlos Alberto Luna,
Domingo Pascual Andrada, María Azucena Márquez; Humberto Derobertis, Mariana
Bustos y Cynthia Gaitán.
Durante todo ese año se desarrolló el juicio oral que
culminó en diciembre con la absolución de todas las personas imputadas.
A finales de 2013, la Corte Suprema provincial revocó en
forma parcial ese fallo y ordenó que una nueva sala fije la pena a 10 de los 13
acusados, ya que confirmó la inocencia de los hermanos Rivero, y Medina había
fallecido para esa fecha.
El tribunal consideró coautores del delito de retención y
ocultamiento agravado para el ejercicio de la prostitución de Marita Verón a
los hermanos Gómez, que fueron condenados a 22 años de prisión, y a Milhein y
González con condenas de 18 años.
A su vez, condenó como partícipes necesarios a Luna y
Andrada (17 años); Márquez (15 años); Derobertis (12), Bustos y Gaitán (10
años).
La sentencia no quedó firme, por lo que, a fines de abril de
2017, la Sala II de la Cámara Penal ordenó la detención de los condenados,
quienes recién entonces comenzaron a cumplir con la sentencia.
El 18 de diciembre de 2017, el Tribunal Oral Federal de
Tucumán condenó además de a los hermanos Ale a otros integrantes del clan.
Entre ellos a Fabián Antonio González, Víctor Alberto
Suárez, María Jesús Rivero, María Florencia Cuño, Valeria Fernanda Bestán,
Julia Esther Picone, Ernesto Santos Catulo, César Marcelo Manca, Carlos Rolando
Ocampos, Enrique Lorenzo Chanampa y José Augusto Lucero, recibieron penas de
entre siete y tres años.
En tanto, Oscar Dilascio, Hernán Lazarte y Sergio Parrado
fueron absueltos.
Mientras se desarrollaba el juicio, Ale -junto a otros
miembros del Clan que se encontraban en prisión preventiva- fueron liberados
por orden de la Cámara Nacional de Casación Penal, pero luego de conocerse la
sentencia, tuvieron que volver a prisión.
Línea 145 - Para denunciar delitos de trata y explotación
Línea nacional, anónima y gratuita para orientación,
solicitar asistencia y/o denunciar la desaparición de una persona.
Funciona las 24 horas, los 365 días del año.
Consultas por WhatsApp al +5491165460580
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