11 de diciembre de 2008
Con presencias de ayer y de hoy que conformaron el abanico político local de los últimos 25 años de la democracia se unieron para festejar y festejarse. Reconocimientos, sentidos discursos de aquellos que quedaron en la historia por resultar los primeros protagonistas de esta nueva historia argentina, formaron parte de los actos organizados por el actual HCD, en los altos del palacio comunal.
Las ausencias también fueron notorias, algunas con aviso (como el caso del ex ministro Roberto Mouillerón), y otras no y por razones que tratan de establecerse, pero también resultó escasa la presencia de vecinos comunes, que no tuvieron un rol relevante en los cargos municipales, pero que también gozan y padecen de esta democracia joven, que como tal sigue tropezando y sosteniendo sueños, objetivos vigentes, como hace 25 años.
Para abrir el acto en el Salón Blanco, los primeros presidentes del Concejo Deliberante tomaron la palabra, para luego entregar reconocimientos a uno y cada uno de los ediles que pasaron por lo que algunos todavía lo presentan como la caja de resonancia del sentir ciudadano.
Luego, sería el turno de los intendentes, desde Américo Reynoso, Gino Pizzorno, Indalecio Oroquieta y el propio Miguel Lunghi, quienes reivindicaron a aquellos que formaron parte de la historia municipal en los nuevos tiempos democráticos.
EL PRIMER PRESIDENTE
Fue el doctor Victorino Pugliese (primer presidente del HCD de 1983), quien reseñó sobre la importancia de aquellos días, destacando que resultaron los que “constituyeron la nueva democracia de Tandil”.
Como primera tarea, recordó, “tuvimos la reivindicación de aquellos hombres que integrando cualquier estadio de la municipalidad de Tandil habían sido echados, cesanteados por el proceso militar. La primer tarea fue hacer una ordenanza para reincorporarlos”, reseñó.
También recordó como un hecho histórico “la responsabilidad de sentarnos todos juntos en aquella vieja mesa grande del Concejo Deliberante para que juntos, los partidos políticos y representantes del gremio municipal, restableciéramos las conquistas gremiales perdidas y establecer un nuevo estatuto municipal acorde con los tiempos”.
No obvió mencionar el “el honor en aquellos años recientes de democracia que la Conadep nos encomendara la tarea de tomar testimonios de aquellas personas que habían vivido algunos hechos vinculados con la desaparición de personas en Tandil”.
Pugliese entendió que “se trató de una necesidad de encontrar puntos comunes para establecer una sociedad mejor y más justa”. Reconoció que “muchos de esos sueños están vigentes, muchos otros se han sumado, pero tenemos la responsabilidad de decir que aquel HCD de 1983 con honestidad, esfuerzo y trabajo, pudo poner los cimientos necesarios para que Tandil tuviera 25 años después un Concejo consolidado en una municipalidad serie”.
LA DEMOCRACIA RENGA
A su turno, Juan Mario Pedersoli, el justicialista que siguió en la presidencia de aquel HCD, volvió a mostrar sus cualidades discursivas para quienes resultaron años atrás sus pares.
Recordó sobre la emoción que significó aquel comienzo, aprendiendo hasta cómo se elegía al secretario del Concejo, “aprendiendo a votar porque era muy poca la experiencia que teníamos, sin embargo, cuando nos tocó expresar algunas palabras tanto radicales como justicialistas coincidíamos en ver cómo custodiábamos la democracia que recién había nacido”.
“En aquel momento –señaló- nuestros enemigos que estaban agazapados los señalábamos, decíamos que las fuerzas usurpadoras que también se combinaban con sectores civiles estaban agazapados para poder dar el golpe y quebrar las instituciones. Esa postura no fue vana, no estábamos buscando enemigos, había adversarios en ese entonces”, enfatizó.
Habló sobre aquella conformación legislativa (10 ediles justicialistas y 10 radicales), que “defendían la política, entendiéndola como la herramienta para consensuar y trabajar para cambiarle la vida a la gente y no a los dirigentes”.
Subrayó sobre el logro de trabajar en conjunto, sin pensar que “aquel que pensaba distinto era nuestro enemigo, era nuestro vecino que estaba defendiendo una idea distinta. Así acompañamos al intendente Reynoso en aquellos proyectos que se consideraban trascendentes, sin con eso renunciar a nuestra convicción política”.
Pedersoli afirmó que se trató de un trabajo de gente común, “no nos creímos nada más de lo que éramos, teníamos que trabajar para el servicio de la gente”.
Citó ejemplos de los proyectos por aquellos años tratados que sirvieron para demostrar para qué sirve la política: “para consensuar, disentir, pero en definitiva para construir”.
Pedersoli reconoció que esta democracia “todavía está renga. Porque a algunos nos permite tener plenos derechos y a otros no. Algunos creemos poder tener justicia y otros no. Que esta democracia que no permite la igualdad por medio de la educación está renga. Y si no permite una vivienda digna para todos los habitantes también está renga. No hemos logrado enderezarla”.
Por último agradeció el “gesto de grandeza que tuvo el presidente del HCD de invitarnos a quienes fuimos oposición en aquella época y hoy también. Esos son actos de grandeza que en un pueblo como el nuestro se reconoce. No podía ser de otra manera, porque el presidente del HCD tiene buena madera y de buena manera se hacen buenas construcciones”.
Tras los discursos de rigor, se habían dispuesto mesas dispersas por todo el ámbito concejalicio, donde los protagonistas de esta celebración compartieron, seguramente recordando y señalando anécdotas, asuntos que formaron parte de los debates de ayer y de hoy. En definitiva, recordando 25 años de democracia, con sus logros y sinsabores a cuestas.
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