4 de noviembre de 2012
Luego que a principios del mes pasado, el municipio confirmara la aparición de varios casos de triquinosis en humanos, que habían consumido embutidos producidos sin las normas de calidad exigidas, desde el Colegio de Veterinarios, se emitió un comunicado en el que se deja expresado que: “en referencia al brote de Triquinosis en la ciudad de Tandil, se recuerda a los profesionales Veterinarios la vigencia en el Orden Nacional de la Resolución SENASA nº 740/99 y Disposición 436/99 del Ministerio de Asuntos Agrarios de la provincia de Buenos Aires, “Digestión Enzimática o Artificial” como único método obligatorio para el análisis de Trichinella sp., (técnica exigida por los miembros de la Comunidad Económica Europea) enviando las muestras a los laboratorios oficiales y privados habilitados para tal fin. Los veterinarios somos un eslabón importante en la salud pública”.
El comunicado lleva la firma del presidente del cuerpo, MV Héctor D. Fernández.
Todos los afectados, alrededor de 60 personas, habían consumido chacinados comprados a un vecino que vendía casa por casa, de manera clandestina y sin las normas bromatológicas y de sanidad exigidas. Con los datos recogidos oportunamente, la municipalidad decomisó los embutidos que tenía esa persona, unos 250 kilos listos para ser vendidos.
En ese sentido, desde el Consejo de la Denominación de Origen del Salame de Tandil, Juana Echezarreta, de la firma Estancias Integradas, recordó que “muchas veces la gente está desinformada y cree que un producto que no tiene etiqueta es más casero y en realidad, en todos los productos cárnicos hay que tener el cuidado de que tenga un rótulo con información sobre la certificación sanitaria, que prueba que es apto para consumo. Muchas veces esto no se cumple y en realidad, esta es una tarea de los productores, de los comerciantes y de las autoridades, además de que la gente debe tener cuidado con lo que consume”.
“No se ve mucho en los comercios productos que no cumplan con las normas, porque los locales no se van a arriesgar, pero en los casos que se dio la aparición de la triquinosis, tuvieron que ver con la venta ambulante de productos chacinados, que probablemente no estuvieran controlados”, añadió.
Echezarreta recordó que los rótulos de los productos derivados del cerdo, “deben tener el número de habilitación de la fábrica, datos del análisis bromatológico local, las respectivas inscripciones en el Ministerio de Asuntos Agrarios, en Senasa, en el Ministerio de Salud”.
“Nosotros buscamos internalizar esto y por eso, hace poco hicimos una actividad en el Hotel Plaza, entre la DOT y los comerciantes, para destacar la importancia de cuidar la calidad de los productos que se comercializan”, añadió.
“La triquinosis estuvo siempre y va a estar siempre. Si los laboratorios se decidieran se podría exterminar, pero no lo hacen porque no les conviene económicamente. Por eso lo que se hace es controlar la faena, que se realiza en frigoríficos habilitados y si la carne está contaminada se detecta y se destruye. El cerdo es portador de la triquinosis, pero no lo afecta, pero si el parásito ingresa en el organismo humano si es serio y puede ocasionar la muerte”, recordó la integrante de la DOT.
Según explicó Echezarreta, existen dos mecanismos para la detección del parásito de la triquinosis en la carne de cerdo. “Una es la triquinoscopía, que consiste en el análisis de determinadas partes del cuerpo del cerdo y la otra es la gestión enzimática negativa, en la que se replican las mismas condiciones de la de un estómago humano. Se coloca un pedazo de carne de cerdo y se estudia la evolución y si empieza a moverse el parásito, quiere decir que esa carne está infectada. Este último es el mecanismo más certero.
Consultada por el impacto que estiman en la imágen de los productos regionales tandilenses, que podría acarrear esta situación del brote de triquinosis, Echezarreta consideró que “de algún modo, las empresas que podemos demostrar que cumplimos con las normas de calidad y sanidad en la producción nos vamos a beneficiar; pero al mismo tiempo, es perjudicial, porque la triquinosis no es un chiste, es una enfermedad que puede provocar la muerte o dejar secuelas muy graves. Además, los primeros síntomas son similares a los de una gripe común y entonces la gente no les da importancia, hasta que pasaron 4 o 5 días y el cuadro ha empeorado”.
Agregó que “nosotros, desde el Consejo del DOT, estamos dispuestos a acompañar a las autoridades, tanto municipales, como de las cámaras comerciales, en mejorar los controles, que muchas veces se escapan, como en este caso, que la producción y la venta era clandestina”.
RECOMENDACIONES PARA EL CONSUMIDOR:
Hacer analizar siempre cada cerdo faenado; se debe remitir al laboratorio para el análisis la parte carnosa de la entraña en buen estado de conservación.
Cuando se consume carne fresca de cerdo se debe cocinar hasta que desaparezca el color rosado en su parte interior (más de 65º C).
Los chacinados caseros no deben consumirse a menos que se tenga certeza de que el cerdo fue analizado.
Adquirir en el comercio subproductos de carne de cerdo amparados por un rótulo o etiqueta de fabricación.
PARA EL CRIADOR DE CERDOS:
No utilizar como alimento de los cerdos desperdicios de restaurantes, verdulerías, mataderos, ni basura.
Mantener en el criadero buena higiene combatiendo las ratas.
Destruir por medio del fuego los cadáveres de los cerdos para que no puedan ser consumidos por ratas u otros cerdos.
Cada criador debe tener perfectamente señalados los cerdos para poder identificar los animales sospechosos.
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