1 de abril de 2008

Locales

Locales. RINCON TRADICIONALISTA: Carruajes de caballo

No sólo usó el de nuestro campo, la monta del caballo para trasladarse en nuestras dilatadas pampas, sino también lo utilizó para atarlo a diferentes vehículos de carga o transporte de pasajeros, encomiendas o mercaderías, y también transporte particular de los paisanos desde el modesto sulky que llevó y lleva hoy los chicos a la escuela de campo o hace los mandados al pueblo o los lujosos coche Victoria o las volantas, que transportaban a hacendados o personajes destacados de los negocios, política o artísticos e campos y ciudades de antaño, lo que marcaba en su posesión el nivel socio económico de su poseedor.
Con lujos o sin ellos todos cumplían la función para la que fueron creados, llegando la mayoría de talleres de Europa y los EE.UU. llegándose a construir en nuestro país excelentes ejemplares que competían en lujo y calidad con los importados, creando en nuestro país una verdadera industria que ocupó a miles de operarios y que obviamente desapareció paulatinamente con la aparición del vapor y los motores de combustión a nafta que empleados en los primitivos transportes, desplazaron sin piedad a los viejos gladiadores de caminos que se impulsaban solo por la fuerza de nuestros caballos criollos en principio y luego por los percherones, bretones y shires traídos desde Europa.
Esta es una pequeña reseña de los modelos más utilizados en nuestro país aunque existen infinidad de variantes de los modelos que conocemos la gran mayoría de confección europea y de uso también de los países del Norte.
Americana: coche liviano de cuatro ruedas que puede tener varas o lanza y llevar o no capote, según el deseo de su dueño. Las ruedas delanteras son bajas y pueden girar en redondo, y las traseras tienen mayor diámetro.
Berlina: vehículo de lanza y cuatro ruedas, de pescante elevado para el conductor y caja cerrada para los pasajeros, con puertas laterales. Muy empleado hasta la década del cuarenta, para acompañamientos fúnebres.
Birloche: coche liviano de varas y de muy liviana construcción. Se aplica genéricamente a todo vehículo de tracción a sangre, en sentido de disminución.
Breke (Break): Vehículo de lanza y cuatro ruedas, las delanteras gira en redondo y ls traseras tienen mayor diámetro. El pescante con el conductor va a la misma altura de los pasajeros, pero estos se acomodan en dos asientos enfrentados. Se asciende por una pequeña puerta trasera y podían viajar cómodamente 9 personas. Se solían atar dos a cuatro caballos.
Carreta de bueyes: Vehículo casi en desuso. De lanza o pértigo y dos ruedas altas y de llantas anchas. De barandas altas y toldilla. Por lo general carecían de elásticos. En su pértigo o lanza se uncían dos bueyes y en ocasiones se ponían yuntas de cuarteadores.
Carretilla: Vehículo rústico de dos ruedas bajas, con lanza llamada pertiguera que se emplean para levantar animales en el campo o para llevar la res carneada a la cocina. Por lo común se atan a la cincha de un caballo.
Carrito de Troja/e: Empleado para levantar el maíz en espiga y acopiarlo en la troja/e trabajo que se realizó hasta el año 1960. Por medio de un cable atado en el palo mayor de la troja/e, el carrito se elevaba uncido a la cincha de un caballo, la parte inferior del vehículo se abría al estar al medio del depósito y volcaba en su interior las espigas, al ser accionado por una soga de extensión fija, asegurada a un pequeño poste en tierra, con el auge de las trilladoras, contemporáneas quedo en desuso.
Carro: Se llama así a todo vehículo de varas y dos ruedas que se emplea para carga y transporte. Según el tamaño de las ruedas y el eje puede llevar de 500 a 4.000 Kilos de peso. En la tracción se emplea un caballo a las varas y uno o dos laderos.
Carro aguatero: Es un pequeño tanque o una bordalesa que se coloca sobre un eje con dos ruedas y una lanza pertiguera que se ata a la cincha de un caballo. Es muy común en las estancias para regar plantas o en el interior del país para el consumo de agua potable.
En la ilustración que acompaña la nota vemos una perfecta descripción, salida de la genialidad de Don Florencio Molina Campos, que acabo de mencionar.
Bueno amigos por hoy los dejo, en la próxima nota continuaré con este creó interesantísimo tema.

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