22 de octubre de 2010
por Ernesto R. Sangineto
Y digo titanes, aunque el término es muy genérico porque este duelo al que me voy a referir lo disputan ejemplares yeguarizos padrillos, castrados y hembras, las que en forma mayoritaria como pasa en el varonil juego del polo demuestran las yeguas su valía, coraje, docilidad y rienda.
Y es en el caso de hoy donde el tema a tratar es la Marcha de Resistencia “Joaquin Amadeo Lastra”, que organiza la Asociación de Criadores de Caballos Criollos anualmente, sobre una distancia de 750 kilómetros que se deben correr en catorce etapas consecutivas de 10 a 12 leguas respectivamente según su reglamentación, en la cual participan únicamente caballos de la raza criolla, donde el “pequeño gigante de América” como lo define el “Pancho” Omar Moreno Palacios en la marcha de su autoría “Marcha del Caballo Criollo” nos muestra el porque de tal definición.
El día jueves próximo pasado, 12 de octubre, por invitación de mi amigo Roberto “Rotxo” Torres, participante en varias oportunidades de esta prueba y mi nuevo amigo Miguel Caride, copiloto de la pick Up que nos fuera cedida, para poder seguir a través de los guadalosos caminos vecinales de la ciudad de Bolívar, las incidencias, de la etapa denominada libre, que ese día sobre 10 leguas (50 km.) se debía desarrollar y que con un clima ventoso, de lluvia y bajas temperaturas, que solo el uso de botas de goma y ponchos de agua nos permitieron disfrutar en plenitud del espectáculo, que en lo personal más que admiración me produjo conmoción, porque a pesar de conocer el carácter de la raza, su guapeza y docilidad pude ver una entrega y no claudicación ante lo adverso del clima, el camino, el tener ya sobre el lomo más de 550 km.recorridos, alimentándose solo del pasto que le da el potrero y sin ninguna atención veterinaria más que el control de pulsaciones y la ducha, el haber reducido su peso en casi un 10% desde el comienzo de la prueba y con todo esto llegar enteras, sin aflojar el trote o el galope a media rienda que en algunos tramos del recorrido emplearon algunos jinetes y mil cosas más es como les digo emocionante y conmovedor a la vez por lo menos para los que amamos los caballos y sabemos de su fidelidad, nobleza y el placer inmenso que nos da compartir parte de nuestra vida con ellos.
Es una prueba única en el mundo, ninguna raza que se conozca es sometida a este tipo de exigencia en tan corto lapso, condición que diferencia a los criollos de cualquier otra especie equina. Su rusticidad es la clave que le permite pasar airoso en pruebas donde otros claudicarían en breve sin ninguna duda, lo demostró el aborigen en sus “troteadas tremendas desde el fondo del desierto” al decir de José Hernández en el Martín Fierro, cuando se largaban a talonear llevando su criollo de viaje y el de pelea del cabresto en recorrido de 20 a 30 leguas en un solo día, combatiendo con el poblador y regresando a los toldos. Y fue precisamente de esas manadas heredadas por los tehuelches de donde Don Emilio Solanet, incuestionable padre de la raza obtuvo los ejemplares que llevara a su estancia de Ayacucho “El Cardal” para dar forma así al caballo del país que se destaca en todo el mundo y hoy tiene en países vecinos como Uruguay, Brasil y Chile excelentes criadores que realizan constantes intercambios de sus productos para el mejoramiento general de la raza, tanto en pruebas de morfología (belleza y estándar) como en pruebas funcionales (rienda, aparte campero, paleteadas, freno de oro, etc.) lo que ha dado a la raza características propias no fáciles de encontrar en otras que no sea la criolla.
La Sociedad Rural de Bolívar albergo este año a los “marcheros” en sus excelentes instalaciones pudiendo al final de la etapa compartir un almuerzo con todos los participantes y con miembros de la comisión directiva de la Asociación con su presidente Sr. Luis Amadeo Lastra a la cabeza en una camaradería digna de compararse con el mejor fogón guacho de antaño, pero claro como no iba a ser así estábamos entre gente gaucha.
Estos fueron los resultados en un final reñido con una diferencia de solo 35 segundos, donde se impuso “La Loma” cabaña de la provincia de Corrientes con “Palo Borracho Cuñá” con su jinete José Ramírez, segundo fue “La República” cabaña de Luján Provincia de Buenos Aires con “Del Siete Batea” conducida por Víctor Romero, que le saco 8 segundos a “Palo Borracha Araucana” también de Corrientes montada por Martín Algorta y en cuarto lugar a 50 segundos estuvo “Del Siete Desafinada” también de “La Republica” montada por Daniel Vázquez.
Cuatro yeguas excepcionales que la última legua la recorrieron en diez minutos, con 745 km.ya en el lomo, ha sido esta la Marcha más veloz que se recuerde ya que en las anteriores semireguladas, el tiempo mínimo era de 54 horas 30 minutos y esta recorrió su distancia en 54 horas 9 minutos.
Que el lector saque sus propias conclusiones si quiere explicarse porque uno tiene puesta la camiseta de la raza criolla.
Bueno amigos espero le haya gustado la nota, será hasta la próxima.
Correo de lectores abierto.
Lo elaboró el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa) y fue financiado por el BID. Sobre 31 distritos, Tres de Febrero fue el municipio mejor ubicado, seguido por las ciudades de Córdoba y Santa Fe.
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