24 de junio de 2008

Locales

Locales. RINCON TRADICIONALISTA: El chifle y el chambao

“Que cosa más campera” si hubo entre el gauchaje de antaño un elemento común a todos en su uso fueron estos implementos que como el cuchillo, las boleadoras y el lazo eran compañeros inseparables de nuestro héroe nacional, tropero, milico, bombero o simplemente vagabundos que todos ellos en su continuo deambular por el desierto pampeano o litoral o cordilleranos, necesitaron de un recipiente en el cual transportar el líquido vital para su subsistencia, el agua, incluidos otros o tan vitales pero también necesarios que fueron licores, vino o ginebra.
El chifle se confeccionaba a partir de un largo cuerno de vaca extraído de las cimarronas existentes en el país cual una vez cortado desde su base, se colocaba en esta una base generalmente de madera que haría de fondo y en su parte más aguda se lo agujereaba para la salida del líquido y donde se colocaba un tapón hecho también de guampa o de madera.
Los de más tamaño solían llevar hasta dos litros en su interior y se transportaban habitualmente de a dos, cada uno a cada lado del recado con las puntas hacia arriba, unidos por un tiento y cruzados en el borrén delantero el cual permitía también que estos pudieran cruzarse a media espalda y transportarse de a pie, colgarlo de un clavo en el rancho o simplemente tenerlo siempre a mano para calmar la sed u otras ansias.
Convenientemente pulidos y prolijados solían grabarse en su superficie con escenas camperas y en los de más lujo colocábanseles sunchos de plata grabada en el centro, base y pico, verdaderas obras de arte en las que nuestros plateros de la época solían lucirse como era costumbre.
Su utilización como tantas otras usanzas nos venían de los españoles y portugueses que los usaban en Europa aunque de menor tamaño para transportar también aceite, vinagre u otras especias y entre los cazadores y soldados pólvora para sus armas de avancarga.
El chambao utilizando prácticamente el mismo principio, se trata de un vaso propiamente dicho, que al ser cortado del cuerno de la res a la medida deseada 10 o 15 cm. aproximadamente se le colocaba en su boca más ancha un suncho o borde de plata o latón para apoyar los labios del que bebía, colocábanseles también una pequeña argolla de la cual se ataba un tiento para que el jinete sin desmontar lo bajara hasta el agua y luego poder recogerlo y beber de él.
En todos estos utensilios de nuestros gauchos desde el más simple hasta el más ornamentado que ocupan hoy lugares preponderantes en colecciones privadas de altísimo valor vemos el ingenio con que el hombre de nuestra tierra se valía de los elementos que lo rodeaban para su subsistencia diaria y con notable éxito: los chifles, chambaos, vasos de tropero, mates y hasta cucharas que eran extraídas de los cuernos del animal, hacían de alguna forma más confortable su dura y azarosa vida, entre algunas cositas que atesoro y que he juntado con los años, tengo un chambao original confeccionado en el Paraguay que lo utilizo como cuja de mi recado para esos días en soy designado a llevar la bandera con todo el orgullo y la emoción que ese acto me produce y haga de base a nuestro significativo pabellón Nacional “que cosa más campera” dije al principio y que otra cosa podía ser sino el soporte de nuestra querida enseña patria. Dice Hilario Ascasubi en su obra “Santos Vega”:

“…El viejo inmediatamente
Que su cigarro encendió
A Tolosa le Largó
Un chifle con aguardiente
Y Rufo se le afirmó.
…Luego después de ensillar,
Al chifle los que montaron,
Otro beso e pegaron
Y salieron a la par.

…Al frente del asador,
Cimarroneaban los tres,
Mientras el chifle otra vez
Andaba de lao a lao,
Dándole tiempo un asao…”
Bueno amigos espero les haya gustado y hasta la próxima.

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