5 de agosto de 2008

Locales

Locales. RINCON TRADICIONALISTA: El rebenque

Que pilcha del recado más contradictoria, ¿no?. Pensar que se usa para castigar a nuestro mejor amigo cuando creemos que está haciendo las cosas mal y sin embargo el hombre ha volcado en él toda su creatividad en cuanto al efecto que causa y la belleza de su confección.
Los hay de todo tipo y forma y desde antiguo nos llegaron los creados por nuestros maestros ecuestres, los españoles.
El más antiguo de la provincia de Buenos aires – y que se su origen probablemente es mesopotámico pues se observa en grabados de Corrientes, Entre Ríos y también Brasil- es el de “argolla” que es un cabo hueco o caño de estribera por donde pasan dos tientos de no más de 25 cm.de largo y una lonja cruda ancha y doble cosida, dejando solo un 30 % de la misma sin unir para lograr más efecto al castigar al yeguarizo por el ruido que esta produce.
Los tientos arriba mencionados, que corren por dentro del cabo, se unen en la parte superior con una argolla de plata, la que suele tener finos trabajos de cincel y grabado, En estos rebenques la lonja debe ser del doble o más del largo del cabo. Llevaban a su vez una manija de cuero lisa, en trenza o cadenilla de plata prendida a la argolla.
A partir de 1880-1890 comienzan a verse los rebenques de paleta como los conocemos hoy, confeccionados en plata, plata y oro, y también los trabajos en soga cosidos lateralmente, luego de retobarlos sobre palo de membrillo, tala (de ahí lo de “talero”) o alguna otra madera liviana pero resistente.
Muchos sogueros , sobre todo en la actualidad, realizan verdaderas obras de arte retejiendo en tiento los cabos y lonja, creo que equiparando el valor a los de plata.
Un modelo de rebenque muy usado en nuestro campo- sobre todo por los estancieros y capataces, por llegar a ser visto como un símbolo de mando- fue el arreador, fabricados en madera de malaca o ébano con virolas de plata y oro, teniendo su cabo un largo de aproximadamente 60 cm. Y una azotera trenzada de casi un metro de largo.
En la zona mesopotámica el tipo de rebenque era similar al de los porteños, encontrándose los modelos del tipo “guacha”, que eran cortos y gruesos y tipo cola de tatú que es un modelo muy particular.
Volviendo a los antiguaos rebenques de argolla, he podido observar fotos de algunos modelos que mantenían el interior del cabo hueco y con una tapa a rosca e su parte superior y en el cual llevaban antiguamente los chasquis los despachos secretos.
En la foto que acompaña la nota vemos dos tipos de rebenque de mi propiedad, uno antiguo de argolla finamente retejido en tiento por la Sra.de Raúl Capiello y otro moderno (siglo XX) con cabeza de plata gayoneada, ambos son de uso en recados de época.
Buenos amigos espero les haya gustado la nota y hasta la próxima.

Poesía gauchesca
El rebenque platiao
Tuve un rebenque machazo
Hecho de papada pura,
Que aunque fiero de figura
Era un rebenque lindazo.
Pa’ pegar un chirlazo
Otro mejor no he encontrao,
Lo tuve por descontao
En el tiempo que lo usaba,
Ni el diablo se me arrimaba
Con mi rebenque platiao.

Tenía una argolla machaza
De pura plata, eso sí,
Y un corredor guaraní
Hecho con toda cachaza.
Que aunque fierazo de traza
Era un trabajo acabao,
Y de cuero bien sobao
Era su larga azotera;
¡ah, Cristo, si lo tuviera
a mi rebenque platiao!

Hasta pa’ hacer el amor
Me sirvió de ayuda,
Cuantas veces en la duda
Supo ser buen mediador.
Del boliche al mostrador
Cuántas veces e’ golpiao
Y el pulpero retobao
Me miraba con malicia
De miedo de la caricia
De mi rebenque platiao.

A veces en el rodeo
Si un toro se me cortaba
Y el campo pronto ganaba
A dispara a lo feo,
Y era mi mayor deseo,
Al que era toro empacao
Dejarle el lomo cribao
Y a veces hecho pedazos
A juerza de rebencazos
Con mi rebenque platiao.

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