14 de julio de 2009
Por Ernesto Sangineto
Ampliando un poco los conceptos vertidos en una nota mía del año 2008 (06.05.08) y aprovechando la época, en la que la falta de pastura por acción del invierno y la extensa seca que ha azotado al país en su totalidad, nos obliga a asistir a nuestros montados con grano que pueda sustituir la alimentación natural, tratando de informarle sobre las dosis más adecuadas de granos para el tipo de caballo y el trabajo que este realice.
En la nota del año pasado extractada del "Chasque Surero" del año 2002 y escrita por el Dr. Carlos E. Monía hice hincapié en el error en que habitualmente se comete al creer que un caballo gordo es un caballo sano, nada más lejos de la verdad los animales como las personas sufren la obesidad casi de la misma manera, problemas cardio vasculares y en la extremidades anteriores y posteriores son los mas comunes y nocivos, por eso el equilibrio en la dietas debe primar si queremos tener caballo para rato.
La falta de regulación de los procesos que acumulan y liberan energía determina un cociente positivo o negativo. En el primer caso sobra energía y se almacena en forma de grasa. Comiendo la misma cantidad de ración dos caballos del mismo peso, pueden engordar o estar flacos de acuerdo a sus características orgánicas o el tipo de trabajo que realicen no es igual solo aquel que entra y sale del box para su exhibición que aquel trabaja con la hacienda o es destinado al deporte (Polo, salto, pato, carreras, etc.) seguramente el primero podrá ser un obeso y el segundo en mayor o menor grado de gordura en función de las otra condiciones, la resultante de estos diferentes consumos de energía son lo que se denomina balance energético.
La a veces desesperación de los dueños por ver a su caballo en estado es entendible pero no justifica el querer acortar los tiempos para que esto se produzca haciendo en forma gradual y con criterio el resultado siempre será positivo.
Los animales que vienen en malas condiciones de alimentación no tienen preparado su organismo para recibir grandes cantidades de alimentos, mucho menos los granos los que dados en exceso pueden ocasionar trastornos digestivos.
Los caballos pueden estar flacos por tres motivos: 1º) por que no se le ofrece la cantidad de comida necesaria. 2º) porque no incorporan la comida que se les ofrece. 3º) por que no aprovechan la comida que incorporan.
El primer punto no justifica desarrollo por obvio y con respecto a no incorporar la comida que se les ofrece existe en muchos casos en que los animales tienen su apetito diminuido o abolido, y donde no solamente la enfermedades son las responsables sino también las condiciones de vida que se da a los caballos sobre todo alojamiento y entrenamiento. El tercer punto tiene relación con el envejecimiento del organismo, los caballos de avanzada edad que están a pastoreo son los primeros en perder su condición de gordura en invierno o verano y cuando las pasturas son escasas sus lógicos problemas de dentición y la reducción de la habilidad para digerir fibras y proteínas.
Esto ocasiona en los caballos viejos perdida de apetito y disminución de peso, amén de la posibilidad de la parasitación por comer cerca de la tierra, la que se deberá controlar con más periodicidad.
La apariencia de estar saludable al ver un caballo con piel tirante y lustrosa no es más que grandes cantidades de grasa que forman un delantal que hace de relleno y la ponen tensa lo que debería obligar a su dueño a la disminución de la dieta y a un ejercicio controlado proporcionando alimento bajos en energía y agua con aportes de vitaminas, minerales y electrolitos adecuados, combinado con ejercicio, lo que no debe hacerse es negarles alimento porque esto bajaría sus defensas solamente reduciendo la ración diaria a la mitad y agregando pasto de baja calidad para evitar el aburrimiento y suplementar el volumen de alimento al que esta acostumbrado.
A continuación le doy una lista de la ración aconsejada para caballos de silla, carrera, salto, polo y tiro.
Tipos de ración y combinaciones que se pueden efectuar entre estas (divididas en dos comidas diarias)
Cebada 5 kg.
Avena 6 kg.
Trigo 4 kg.
Maíz 4 kg.
Salvado 4 a 5 kg.
Combinaciones
1º) cebada 5 kg.
Paja (alfalfa o similar) 6 kg.
2ª) cebada 3 kg.
Trigo 2 kg.
Paja 6 kg.
3º) avena 3 kg.
cebada 2 kg.
Paja 6 kg.
4º) maíz 2 kg.
Cebada 3 kg.
Paja 6 kg.
En cuanto al agua la que nuestro amigo toma es de 15 a 25 litros por día debe ser limpia y cristalina tratando en lo posible (cosa que se complica en nuestra zona) que no sea demasiado fría, pues esta provoca cólicos. Para administrar los forrajes lo ideal es dar primero la paja, después el agua y por ultimo el grano favoreciendo de esta forma la digestión del caballo.
Buenos amigos, hoy no hemos hablado de tradición pero sí del cuidado que le debemos dar a nuestro montado que a su manera nos mantiene muy cerca de ella. En la foto que acompaña la nota vemos un soberbio padrillo moro "Ocho el otario" en la sociedad rural de Palermo perteneciente a la cabaña de Luciano Miguens, un estado más que envidiable el cual se debería imitar, un saludo y hasta la próxima.
Correo de lectores abierto.
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