26 de julio de 2013

Locales

Locales. RINCON TRADICIONALISTA: ¿Milicos? Milicos eran los de antes

Siempre releyendo notas de interés que nos puedan aportar algo a nuestra cultura general y sobre todo gauchesca, que en definitiva es el fin de esta columna, me vuelvo a encontrar con un escrito de la Prof. María Cristina Fernández (por favor no confundir con algún personaje de nuestra paupérrima actualidad política) y que se publicara en la Revista “El Tradicional” de septiembre del 2008, en la cual se describen detalles y actitudes de los militares de jerarquía y de tropa que acompañaron al Gral. Martín Güemes en la lucha contra el imperio español que amenazaba nuestra libertad incipiente y nuestra frontera norte, defendida por nuestros gauchos guerreros, tarea que fuera impuesta a Güemes por el padre de la Patria Gral. José de San Martín.

Siendo la de Salta la primera intendencia que reconoció a la Primera Junta de gobierno patrio, resolución heroica que privó que muriese en su cuna la libertad y el comienzo al servicio de la patria del militar salteño, que con su adhesión a la causa de mayo impidió que los rebeldes de Córdoba se unieran a los del Alto Perú, combatiendo a los realistas durante 11 años hasta su muerte el 17 de junio de 1821.

No entraré en detalles históricos que tal vez aburran un tanto al lector, pero combatía Güemes contra un ejército envalentonado por sus éxitos en Europa, derrotando a las tropas napoleónicas y en América a las bolivarianas y es allí cuando el Director supremo, Juan Martín de Pueyrredón ordenó a José de Rondeau retirar el ejército a Tucumán dejando al Salteño a cargo y defensa de las provincias y la seguridad de esa milicia, tomando el mismo el rango de ejército al servicio de las Provincias Unidas.

Y esta es la parte interesante del asunto en cuanto a lo que el gaucho represento en esa lucha por la independencia y que intereses lo movían, puesto que de los 6.610 hombres que componían ese ejército, solo 900 integraban la tropa de línea y que cobraba sueldo, los restantes 5.710 en su mayoría gauchos, nada percibían. Los movilizaba un patriotismo indeclinable que los llevó a superar limitaciones y a erigirse en fortalezas infranqueables.

El fervor gaucho era tan firme, que a pesar de su pobreza, pusieron al servicio de la Patria, además de su vida, su único caballo y las armas que tenían. En una carta, Güemes decía al Gral. Belgrano en 1816: “…mi alma se estremece al verlos desnudos, hambrientos y sufriendo el rigor de la campaña. Yo no tengo un peso que darles, ni como proporcionarlo, porque este pueblo es hoy un esqueleto descarnado sin giro ni comercio”.

“Milicos eran los de antes” digo en el encabezamiento, estos luchaban por su patria, no poseían un Alfa Romeo, ni Vivian en un palacete de la Horqueta, en el barrio de San Isidro en Buenos Aires, ni pretendían ocupar cargos que por lealtad a la Patria obviamente les queda grande la corralera y deberían observar conductas aunque no iguales por lo menos parecidas a las de sus antecesores que si lucharon por lograr una patria grande, unida y soberana, dejando de lado intereses mezquinos, que solo alimentan su voracidad sin limite traicionando los principios más sagrados que juraron al pie de la Bandera Nacional.

Bueno amigos, espero les haya gustado la nota y ¡ah! Paisano no se olvide hágase una gauchada y pase por la Sala de Hemoterapia de nuestro Hospital y done sangre, el pago agradecido, un saludo y hasta la próxima. rincóntradicionalista@hotmail.com

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