18 de junio de 2010
Por Ernesto R. Sangineto
Desde mi incursión en esto del tradicionalismo, de ensillar en los desfiles o participar de alguna región formal o de las otras, como las charlas en la Agronomía de la calle Alsina cuando Juan Carlos Moreno, aquel que tan joven nos dejara, nos prestaba su tiempo y su yerba, sobre esos temas que para algunos eran ya trillados, pero para otros como yo, habidos de conocimientos sobre todo lo gauchesco era apasionante, era frecuente el encontrarme con este paisano de mirada seria pero afable que con el correr de los años fue agregando a mis ojos una imagen de cosas positivas, derecho y sin vueltas, honesto a carta cabal aún contra sus propios intereses, camperazo y conocedor de todo lo nuestro, no por nada ocupa el cargo de vicepresidente de la Agrupación Tradicionalista José Hernández, desde hace ya 10 años, secundando al eterno Don Jorge Villalba, figura emblemática de esta agrupación.
Daniel nació en Tandil el 3 de noviembre de 1957, y es ya cuarta generación de tandilenses descendientes de un vascofrancés llegado a esta en 1876 Don Juan Salaberry, de él desciende su abuelo Juan Pedro y su padre Néstor, hombre muy de a caballo y reconocido sortijero en sus años mozos y del cual heredo sin duda alguna nuestro entrevistado su amor por los caballos.
No nos olvidemos que entre los laderos de don Néstor, se encontraban personajes de la talla de Abel Fernández o “Perico” Staneck, verdaderos baluartes de la tradición local, lo que sin duda influyo sobremanera en la formación gauchesca de nuestro personaje de hoy. Que los nombra constantemente en la charla como a sus ídolos de la juventud.
La labor de los Salaberry estuvo y esta ligada mayormente al tambo, la producción lechera y la fabricación de quesos que es su especialidad, aunque también se dediquen a la labor de chacra. Los Salaberry instalaron en 1954 uno de los primeros tambos mecánicos de la zona dando una muestra acabada de la pujanza y laboriosidad de esta familia ya señera de la historia local.
Esta casado Daniel con Andrea Ferraro desde el 14 de marzo de 1992, y de ese matrimonio nacieron Pilar e Ignacia, un grupo unido, al punto de acompañar a su padre en cabalgatas que han superado muchas veces los 200 km. Como es el caso del viaje al paraje La Tinta o a la estancia Miraflores (Kakel Huincul) en el partido de Maipú.
Todo esto nos habla de una profunda vocación por todo lo nuestro que se suele extender hasta el seno de la propia familia, que comparte el gusto por estas actividades que hacen a lo criollo y nacional, no importando el esfuerzo y el cansancio, todo se olvida al lado de los fogones mate en mano y un churrasco de por medio.
Logra este “vasco” porque así es su carácter y personalidad mantener un perfil bajo a pesar de la labor intensa y constante que realiza por su agrupación y el tradicionalismo de Tandil, demás esta decir que me llevó un tiempito convencerlo para que aparezca su foto en el diario porque según sus propias palabras es muy poco lo que él realiza.
Es una cosa en la que no coincido con él, creo que deberían haber más Salaberry conduciendo los grupos tradicionalistas locales en función de darle a la actividad la altura y el prestigio que merece, basando su funcionamiento en el conocimiento, la seriedad y honestidad, cualidades que a Daniel le sobran lo que hace que tanto los compañeros entre los que mi incluyo de la agrupación José Hernández estemos orgullosos de contar con su amistad.
Bueno amigos espero les haya gustado la nota, hasta la próxima.
Correo de lectores abierto.
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