21 de septiembre de 2026
El jueves pasado, se efectuó el encuentro de septiembre de las Sociedades Rurales de la Zona VI de Carbap, en las instalaciones feria de la Sociedad Rural de Lobería, cuyas autoridades informaron acerca de reuniones mantenidas con representantes del Puerto Quequén.
A su vez, se expresó preocupación por problemas y situaciones confusas que se plantean frente a los cambios en el sistema de vacunación antiaftosa. Ambos temas encendieron el debate regional.
Respecto del Puerto, días previos se supo que Ernesto Poviliatis,
ex funcionario del municipio de Necochea, fue nombrado oficialmente por el
gobierno provincial como presidente del Consorcio de Gestión. Además de las
consideraciones políticas que implicaría este nombramiento en función del
reparto del poder cerca de Necochea, se recordó una reunión días anteriores con
el entonces presidente interino, Mariano Carrillo.
Allí se dialogó sobre obras como la avenida Almirante Brown
de Quequén, ejecutada por el Consorcio, pero que corresponde a la Provincia.
Las Rurales y Carbap -que emitió un comunicado- sostienen
que los millonarios fondos del consorcio debieran utilizarse exclusivamente en
la mejora del Puerto y generar eficiencia para el hinterland y no para un
municipio en particular, menos fuera del puerto. En aquella reunión se habló
las inversiones a realizar sobre la terminal y el interés de avanzar con las
licitaciones de los elevadores que explotan Terminal Quequén y ACA.
Representante en el
Consorcio
Un tema no menor que las Rurales del Sudeste remarcaron:
está vencida desde agosto la representación de las entidades gremiales
agropecuarias en el Consorcio. Esa "silla" del sector, por convenio
entre las instituciones con presencia regional, fue ocupándose periódica y
rotativamente por cada una de ellas. Hasta estos días el espacio está en manos
de Coninagro, con el productor Juan Owerkerk, y ahora le corresponderá a un
representante de CARBAP.
Como tal, la Confederación y esta Zona VI determinaron que
Eugenio Cardenau, presidente de la Sociedad Rural de Necochea, es el
representante clave a poder desempeñarse en el lugar y que se espera integrar
para la nueva etapa del organismo.
Y se insiste porque
no hay respuestas: ¿qué pasará con la vacunación?
Los problemas en torno a la vacunación contra la aftosa, sus
actas y su trazabilidad se adelantaron a los cambios más profundos que entrarán
en vigencia el año próximo. El hecho de que en la segunda campaña de este 2026
sólo se debieran vacunar los terneros y terneras con una sola dosis declarada
previo al período oficial, generó problemas logísticos para identificar en
tropas los animales a inocular la segunda dosis. Eso generó la sospecha de que
algunos de estos terneros fueron declarados con dos dosis, pero recibieron una.
O viceversa, algunos recibieron tres. Si bien fue una campaña de transición,
muestra debilidades que podrían agravarse.
Eso, especialmente en 2027 con la entrada en rigor de la
resolución 201/2026 de Senasa. El año próximo podrán vacunar veterinarios
privados, sin necesariamente la mediación de las fundaciones. Aparentemente, se
hará una campaña total entre febrero y abril, y otra a todos los terneros y
terneras en junio.
Pero, ¿Qué función cumplirán las fundaciones? ¿Cómo será el
circuito de la vacuna y su cadena de frío? ¿Quién auditará a los veterinarios
privados, obtendrá datos del rodeo, y se hará responsable del cumplimiento de
las campañas en tiempo y forma, y de eventuales contingencias? ¿Quién se será
responsable de cargar las actas en SIGSA o la registración de vacunación para
carbunclo y brucelosis?
Ninguna de estas incógnitas está despejada.
Ya fue dicho varias veces y ante las autoridades: si las
fundaciones no saben su rol y la cantidad de animales a vacunar, no pueden
confeccionar sus presupuestos. Con menos rodeo, es factible que se haga más
caro el costo operativo de cada vacuna, porque merma el concepto de solidaridad
actual. Paralelamente, atento a una posible existencia inerte o funciones sin
presupuesto, los entes están administrando sus propias estrategias: algunos no
harán campañas, otros están organizando el desarme de sus estructuras y otros
se verán en una compleja situación si tuvieran que cerrar y -por ejemplo-
despedir a su personal.
Por estas razones y fundamentalmente por la sanidad misma
del rodeo, la claridad acerca de lo que vendrá, es imprescindible.
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