2 de mayo de 2008
El Obispo de la Diócesis de Azul, Monseñor Hugo Manuel Salaberry, aludió en Tandil a la expirada tregua entre los ruralistas y la gestión de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, al tiempo que llamó a profundizar “un diálogo que conduzca al encuentro” entre las partes.
Consustanciado con la política agropecuaria, la principal actividad económica de la zona, indicó ayer a LA VOZ que “desde los ámbitos en conflicto solucionaron los temas que hacen al trigo y la carne, y faltarían las retenciones a la soja. Pero creo que todo va encaminado, hay que buscar una solución urgente”, sostuvo.
Al culminar el acto en la Base Aérea, analizó que “en ese momento en el mundo hacen falta lo que nosotros justamente producimos: alimentos”.
Sobre la postura de la máxima autoridad eclesiástica de una zona netamente abocada a la explotación del campo, prefirió alejarse de las posturas extremas a favor o en contra de las partes, porque “uno está involucrado con todo lo que atañe al país, con el campo, el Gobierno y la pobreza. Perdemos con el que pierde”, alegó.
Luego utilizó una metáfora para marcar que “cuando dos hermanos se pelean, el padre no está afuera, arriba o de árbitro, sino está involucrado en las dos partes. Esa es nuestra dificultad. Nuestra región es privilegiada en el marco del país, debemos tener consideración y caridad con aquellas zonas más postergadas”, evaluó la autoridad religiosa.
“Hay que ir a un encuentro”
“Si queremos una Patria de hermanos, hay que dialogar. El diálogo sirve cuando se llega a un encuentro, sino falla. Necesitamos un acuerdo entre nosotros, para luego darle una mano al mundo que lo necesita”, especificó el Monseñor.
Asimismo, Salaberry no avizoró el retorno de los cortes de ruta y el desabastecimiento al finalizar la tregua, pues “resulta una medida que odiosa para la gente”.
Defendió el rol institucional de la Iglesia en el enfrentamiento que protagonizan la Casa Rosada y el agro, ya que Pastoral Social “primero sacó un comunicado hablando del diálogo, porque nos importa ponernos de acuerdo aunque no coincidamos en la misma línea política, social o económica. Posteriormente, se ofreció la mediación”, intento que finalmente naufragó en tanto los actores de la puja no aceptaron el convite.
“Quizás nos lleve años integrarnos como país, porque estas dificultades hacen emerger que nos falta unidad, lo que suscita viejos problemas”, especificó.
Por último, cerró llamando a “un diálogo que conduzca al encuentro”.
En su breve discurso, durante la celebración castrense, el Obispo rezó en el Día del Trabajador “porque no le falte el trabajo a nadie en este bendito país”.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario