1 de noviembre de 2010
Aún los rezagos del fallecimiento del ex presidente Néstor Kirchner resulta disparador de lecturas varias, de aquellos que desde el fin de semana comenzaron a especular sobre el futuro después de Kirchner, como aquellos que se aferran a su recuerdo para mantener vivo el proyecto político que aquel encarnó.
Desde Tandil, mientras varios oportunistas dejaron sentado su pesar público y otros expresaron sus sinceras condolencias frente al fallecimiento, hubo alguien que se mantuvo en profundo y silencioso duelo, y no es otro quien con más trato mantuvo el ex mandatario fallecido.
Se trata de Jorge San Miguel, quien finalmente, en medio del dolor que perdura, aceptó expresar sus sentires para quien representó su máximo líder en la última década.
San Miguel recordó que “un 28 de diciembre del 2000 a las 19, recibí una llamada telefónica de mi amigo y compañero Luis Ilarregui: `Jorge invité a Néstor Kirchner gobernador de Santa Cruz al asado de fin de año en el PJ de Ayacucho, le calculé mal las horas de viaje, está en la Base de Tandil y yo todavía no salí a buscarlo. Por favor entretenémelo un rato", me pidió".
El dirigente local reconoció que “no sólo no lo conocía, sino que hasta me costaba pronunciar su apellido. Ni bien me presenté, pidiendo las disculpas del caso, me encontré con un compañero cordial, alegre, pícaro, y un poco irónico. Extrovertido pero fundamentalmente inteligente en sus respuestas, apasionado de la política, firme en sus convicciones. Todo lo que nosotros en otras épocas llamábamos un Cuadro bien formado”.
San Miguel siguió recordando que “tanto me llamó la atención que me brotaban preguntas, sobre la gestión en el gobierno, el fortalecimiento institucional, las políticas de inclusión, la economía, etc. Siempre tenía una respuesta adecuada, no común en toda la dirigencia política. Me demostraba que manejaba cada acción, decisión y pensamiento con profundos conocimientos teóricos y prácticos”.
El relato continuó detallando que “cuando comenzamos a intercambiar experiencias de vida, recuerdos de la vida universitaria, nuestras ideologías, el peronismo, la política en general, ya abandoné el respetuoso Gobernador por el de "flaco" y no podía creer que había encontrado un compañero con el cual me sentía profundamente identificado, que desarrollaba las ideas tal como yo me las había imaginado, por supuesto que mucho mas profundamente, mejor expresadas pero con total simpleza”.
“Hasta en algún momento pensé -continuó-,después de haber conocido tantos dirigentes con exceso de pragmatismos, este flaco me está haciendo el discurso que yo quiero escuchar. Pero cuando comenzó a definir sus pensamientos, sus sentimientos, sus deseos sobre los Derechos Humanos, mis dudas se disiparon y comprendí que era alguien distinto”.
El ingeniero recordó de aquella charla que en un momento determinado le preguntó: "Gordo, hace 45 minutos que me estás ametrallando a preguntas, pero vos quien sos??”, y él contestó rápidamente: "Un ex político de esta hermosa ciudad, un amigo de Luis. Que circustancialmente estaba en la dirección del Organismo de Control de Electricidad, pero que estaba evaluando algunas ofertas en la actividad privada porque la política y sus principales dirigentes me habían decepcionado. Que era alguien que no creía que las ideologías habían muerto y que me había opuesto desde una lucha interna en el PJ al proyecto neoliberal de Menem desde su pacto con Bunge y Born al comienzo de su gestión y que no encajaba en el pragmatismo a ultranza de muchos dirigentes provinciales liderados por Duhalde”.
“Le conté de mis luchas desiguales contra un intendente que había sido interventor de la Municipalidad de Tandil en la época del proceso militar, de la incomprensión de algunos dirigentes que me trataban de nostálgico si esgrimía mi ideología y recordaba a los desaparecidos, y de un pueblo que prefería un cordón cuneta, unas cuadras de asfalto o una plaza a mis recuerdos y convicciones”.
Siguió contándole que en 1999 a pesar de haber ganado contra ese intendente “con un esfuerzo enorme de muchos compañeros que con nada me acompañaron en la lucha contra los molinos de viento la interna del P J, alguien le permitió o lo alentó a participar en la elección general (total los votos se juntaban para la Provincia) y le dieron la Boleta del candidato a Gobernador del PJ (Carlos Rukauf).El perder una elección general por menos del 2 por ciento de los votos completaba el cuadro de desanimo”.
El desencanto,el remar contra la corriente durante diez años, la conciencia de los errores propios, el no encontrar referentes nacionales que lideraran un proceso de transformación, hizo que su futuro se volcara hacia él en otra vocación la ingeniería, resumiría San Miguel frente a ese flaco de apellido extraño.
“Fue en ese momento cuando apareció el "Flaco" en todo su esplendor-. Me contó de un dirigente (un tal Lula) que encarnó un proyecto contra viento y marea durante más de 25 años y que en las próximas elecciones se iba a convertir en el Presidente de Brasil y que después de asumido se iba a producir una transformación de la política no solo de Brasil, sino de toda Latinoamerica. Que comenzaría otra vez el proceso de liberación que el General Perón había insertado en nuestra doctrina con la integración de los países de América Latina y que los intereses imperialistas habían destruido en la década del 70. Resumiendo, me contó el proceso de rechazo al Alca, la integración en el Una sur, la aparición de presidentes con una ideología y convicciones muy cercanas a nosotros”.
“Me habló de la necesidad de transformación de la política en nuestra Argentina -siguió-, me anticipó el hartazgo de la gente con los partidos mayoritarios y la necesidad de que dirigentes distintos lideren un proceso con gestión, convicciones y principios orientados a lo nacional y popular. En síntesis, me anticipó lo que iba a pasar en diciembre del 2001 con De la Rúa y su gobierno”.
San Miguel recordó que en ese momento Kirchner no habló de candidatura a Presidente, ni él se imaginaba que ese "flaco" que venía de Santa Cruz, apenas dos veces Tandil, podía llegar a ser Presidente de la Argentina. País indomable y con inacabables desafíos.
Se acordó que lo único que le pidió fue que aguantara un poco más, que no claudicara, que en algún momento se iban a juntar. “Me generó la duda, me incorporó una tenue esperanza, me cargó las pilas y me quedé a esperar nuevamente que la política se transforme en una herramienta para cambiar la calidad de vida de la gente”.
LA UTOPIA
Durante el 2001 tuvo noticias de él a través de Luis Ilarregui, ya que compartieron varios actos mayoritariamente relacionados con homenajes de los desaparecidos en la década del 70.
Fue después de diciembre del 2001que comenzaron las reuniones donde Néstor Kirchner explicitó su intención de ser candidato a Presidente. “Fuimos conociendo a sus referentes en la provincia de Buenos Aires: Carlos Kunkel, Aldo San Pedro, Eduardo Sigal y los senadores provinciales Luis Ilarregui y el "negro" Ledesma, demasiado poco comparado con el enorme aparato que conducían otros referentes”.
San Miguel señalaría así que se creó la Corriente peronista bonaerense y comenzaron las primeras reuniones, una de las cuales en marzo del 2002 se realizó en el Club Uncas. “Muchas fueron las caras de asombro y algunas burlas las que tuvimos que soportar un grupo de compañeros que sin especulaciones y sólo por convicciones nos identificamos con este candidato con tan bajo nivel de conocimiento y sin aparecer en las encuestas”.
El tandilense destaca que “él nos daba fuerzas, nos alentaba con sus razonamientos, nos trasmitía confianza, nos regalaba pasión, nos marcaba el camino, nos fijaba las tácticas y estrategias, nos llenaba de esperanzas”.
Subrayó que “acertó desde el primer momento con el escenario político, las hipótesis del escenario electoral. Nos inculcó que nuestra misión era aunque sea por un solo voto entrar en segunda vuelta contra Menem”.
Después vinieron los actos que le armaron en el interior de la Provincia, las reuniones en la Casa de Santa Cruz en la Ciudad de Buenos Aires, las encuestas donde crecía pero muy lentamente, sin pausa pero sin prisa, convencer a nuevos compañeros que se vayan sumando y las nuevos aliados, entre ellos Duhalde y su poderosa estructura. “La increíble e innecesaria explicación a alguien que era un "cuatro de copas" como yo, del por qué de las alianzas electorales demostraban su calidad de persona y su conducción racional”, agregó.
Al respecto, indicó que para Kirchner “no era Eduardo Duhalde el que lo había puesto como un candidato en condiciones de triunfar en las elecciones, ya que él había tentado antes a Reuteman, Solá y De la Sota, sino que era el último que le quedaba para poder triunfar en su pelea personal con Carlos Menem. Para el "flaco" el lo estaba ayudando a Duhalde, esa era su forma de razonar y ver situaciones que sirven para comprender sus pasos futuros”.
Añadió que lo que más deseaba en esos momentos como militante eran los viajes donde el llegaba a Tandil (única Pista de la zona ) y ellos lo llevaban en sus autos a una localidad de la zona a algún acto. “Era la forma de tener información de primera, ademas de reírnos mucho porque era muy divertido. En alguna oportunidad le hicimos unos chichones, en otra nos subimos a la rotonda de Ayacucho, pero esas son otras anécdotas”.
LAS ELECCIONES Y DESPUES
Después vinieron las elecciones, el orgullo de haber participado tan de cerca en este proyecto electoral, y la asunción el 25 de mayo del 2003. Los miedos y las dudas por la complejidad de la situación del país. “Su primer discurso, nosotros almorzando en la Sede del PJ de Tandil, el mismo flaco haciendo piruetas con el bastón de mando. Las lagrimas de muchos de nosotros cuando le dijo a toda la Argentina que "no iba a dejar las convicciones en la puerta de la Casa Rosada", la emoción de considerarse "un hijo de las madres de Plaza de Mayo" y tantas cosas que él y sus principios nos había inculcado”.
Diez años pasaron, Lula ya termina su mandato, Néstor Kirchner con sus virtudes y también sus defectos se transformó en el principal dirigente de nuestro país. A través de su gestión, sus decisiones, su ejemplo nos hizo a nosotros, los de su generación volver a creer en la política, y lo más importante que miles de jóvenes ya no miran como otros gritan "que se vayan todos", sino que militan para que "participen todos".
“El flaco no le aflojó a la pasión, no quiso sentarse a mirar si este Proyecto Nacional y Popular que el lideraba podía tener continuidad, él tomó la decisión de apretar el acelerador a fondo para que los descreídos, los mal informados, los escépticos entendieran que el hablaba en serio cuando luchaba por la redistribución de la riqueza, el modelo de inclusión con industrialización de nuestras materia primas, y tantas de sus predicas”, memorizó San Miguel, para afirmar que “fue capaz de dar su vida para asegurar la continuidad del mismo, de cumplir aquello de "defendamos el modelo", no las personas que circunstancialmente lo encarnan”.
Según el ingeniero, el flaco no le temía a la muerte, admiraba a Jesucristo que entregó su vida por la humanidad y se fue joven. Admiraba al Che Guevara que entregó su vida en defensa de sus ideales, admiraba a Evita que entregó su vida a los descamisados y los cabecitas negras”.
Ya en un mensaje directo al ex mandatario fallecido, San Miguel cerró: “Chau flaco, fue un enorme orgullo poner un granito de arena en el gran médano que armaste. Desde lo humano un tremendo dolor, desde lo político la pérdida de un líder como pocos”.
“Por Cristina no te preocupes, estamos el puñado de siempre más los millones de jóvenes que tienen en el corazón tu ejemplo y en la camiseta tu cara con el Néstor vive”.
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