18 de marzo de 2026
En respuesta a un pedido de informes realizado por el bloque Unión por la Patria, desde el Sistema Integrado de Salud Pública de Tandil trazaron una radiografía preocupante sobre el consumo problemático durante el embarazo y las posteriores consecuencias en los bebés.
Los datos suministrados por la Dra. Cecilia Martens, presidenta del Sistema Integrado de Salud Pública (SISP), y la Dra. Marilina Osinaga, jefa de Neonatología, revelan una realidad innegable, el consumo de sustancias durante el embarazo ha dejado de ser excepcional para convertirse en un problema de salud pública recurrente.
El informe presentado al Honorable Concejo Deliberante, refleja
una tendencia alarmante. Mientras que el abuso de alcohol muestra una leve
baja, las consultas por intoxicación o dependencia de cocaína se dispararon,
pasando de 265 casos en 2023 a 457 en 2025. Esta progresión se constata a través
de los resultados de laboratorios, donde la positividad en los screenings
toxicológicos -que detectan opiáceos, cocaína y marihuana, entre otros- alcanzó
un 44% el último año, superando con creces el 36% registrado hace apenas dos
años.
En diálogo con LA VOZ DE TANDIL, La Dra. Osinaga describió
un escenario crítico en el Servicio de Neonatología del Hospital Ramón
Santamarina. Si en 2023 no se habían registrado internaciones por consumo
materno, en 2025 la cifra ascendió a 11 recién nacidos afectados, uno de los
cuales presentó un cuadro completo de Síndrome de Abstinencia Neonatal (SAN).
Los síntomas y complicaciones principales son: Manifestaciones
Neurológicas: El recién nacido suele presentar irritabilidad, temblores, llanto
agudo y, en casos de mayor gravedad, convulsiones. Disfunciones
Gastrointestinales: Se observan cuadros de vómitos, diarrea y una marcada
dificultad para succionar o alimentarse adecuadamente. Problemas Cardiorrespiratorios:
Especialmente asociados a la exposición a la cocaína, los bebés pueden
manifestar ritmos cardíacos irregulares, taquicardia y apneas (pausas en la
respiración). Alteraciones del Tono Muscular: Es frecuente detectar hipotonía
(disminución del tono muscular). Además de estos síntomas inmediatos, puede
tener a futuro un sistema nervioso comprometido, manifestar déficit de atención
o desarrollar trastornos del espectro autista.
Osinaga relató casos extremos, como "el de un bebé nacido
con cocaína y marihuana positiva", y recordó con crudeza "el fallecimiento de
un prematuro extremo en 2024". Aunque técnicamente la muerte se asoció a la prematurez,
la médica indicó, "el nacimiento anticipado fue secundario al consumo".
Además, agregó que "las madres vienen al control pre natal y
sabemos que consumen, se hace consejería y algunas prometen no consumir, pero
hay una realidad, la madre es una paciente más de salud mental. En algunos
casos consumen hasta momentos antes del parto. De cualquier manera, es un
recién nacido expuesto y entra en protocolo de estudio y seguimiento de alto
riesgo".
En el 2024 aparecen los casos más extremos "y ahí comenzamos
a protocolizar, a trabajar con el Ministerio de Salud de Nación y de Provincia,
y la situación nos obliga a seguir un algoritmo, porque por más que el bebé
haya nacido bien, tenemos que hacer un seguimiento, porque a lo mejor no hace
el Síndrome de Abstinencia, pero puede tener secuelas de diferente tipo". Por
esto, el alta institucional tiene tres patas "el alta clínica, el alta de
Servicio Social y el alta del Servicio Local y recién ahí se externa al bebé con
alguien responsable de la crianza y comprometido con el seguimiento", refirió.
"La intervención
protege, no castiga"
Ante este panorama, la Dra. Cecilia Martens enfatizó que "no
es solo el Sistema de Salud quien debe abrazar esta problemática, porque
atraviesa cualquier nivel social, es un problema de educación, político,
social, un problema de salud, por eso no es tan fácil todo lo que viene después
con el seguimiento al recién nacido, que la madre pueda mantener o no a su bebé
consigo, ahí tienen que entrar todos los niveles del estado, en la prevención y
en el acompañamiento".
"Tenemos que ser efectivos, porque cuando nacen los
chiquitos con una abstinencia ya es tardísimo, estamos llegando tarde a todo. Es
un problema de salud pública, pero damos respuesta ante el hecho consumado.
Tenemos que hablar entre todos los sectores, iglesias, clubes, escuelas y
fundamentalmente la familia y entender que el consumo, siempre es problemático".
El Sistema de Salud está cambiando de paradigma, "la madre
es una paciente más, es una paciente de salud mental", señaló, y advirtió que "el
temor a la intervención judicial suele alejar a las mujeres de los controles".
El protocolo local ahora se centra en el vínculo no punitivo, buscando que "el
reconocimiento del consumo sea un puente hacia el tratamiento y no una denuncia
automática".
Por último, Martens destacó "la necesidad de elaborar un
programa, y no solo municipal, tiene que ser una política de salud que venga de
Nación, con las "Casas de medio camino" provinciales, reforzar el CPA en los
territorios, todos tenemos que estar en la misma línea, no me saco la
responsabilidad, pero tiene que ser una alerta para toda la sociedad, porque
afecta a todos por igual, más allá de la situación socio-económica".
Hacia un Protocolo de Atención Primaria
Tras meses de trabajo en una mesa interdisciplinaria junto
al CPA (Centro de Prevención y Asistencia de Adicciones), se presentará este
jueves 26 de marzo un nuevo protocolo de actuación con una guía de
recomendaciones para profesionales del primer nivel de atención.
MAS DATOS:
Entre 2023 y 2025, las estadísticas de consumo en Tandil
muestran una evolución divergente: mientras que las consultas por abuso de
alcohol han disminuido, se ha registrado un fuerte incremento en los casos
relacionados con la cocaína y en la detección de consumo perinatal.
A continuación, se detalla la evolución por categorías
principales:
1. Motivos de consulta (Estadísticas SISA)
Aunque el total de pacientes atendidos se ha mantenido en
rangos similares (1,312 en 2023 y 1,286 en 2025), el tipo de sustancia
involucrada cambió significativamente:
Cocaína: Es la sustancia con el aumento más crítico, pasando
de 265 casos en 2023 a 457 en 2025 (un incremento del 72%).
Alcohol: Muestra una tendencia decreciente, bajando de 662
casos en 2023 a 462 en 2025.
Cannabis: Registró un aumento, pasando de 43 casos en 2023 a
60 en 2025, tras una leve baja en 2024.
Abuso de drogas (general): Subió de 183 casos en 2023 a 203
en 2025.
2. Screenings Toxicológicos en Laboratorio
Los análisis de orina realizados por el SISP muestran que la
positividad ha crecido de manera sostenida cada año:
2023: 36.52% de positividad.
2024: 37.96% de positividad.
2025: 44% de positividad.
3. Consumo Perinatal y Neonatología
Este es el ámbito donde el incremento ha sido más drástico,
pasando de ser una situación excepcional a una problemática mensual recurrente:
2023: Se registraron 173 internaciones en Neonatología, de
las cuales ninguna estuvo asociada al consumo de sustancias.
2024: De 114 internados, se detectaron 5 recién nacidos de
madres consumidoras. Se registraron 3 fallecimientos por complicaciones
relacionadas con los tóxicos.
2025: La cifra subió a 11 recién nacidos afectados por
consumo problemático materno, incluyendo un caso confirmado de Síndrome de
Abstinencia Neonatal (SAN).
Las autoridades sanitarias confirman que, especialmente en el último año, los datos han aumentado considerablemente, manteniendo un promedio de dos casos por mes durante el segundo semestre de 2025 y que se mantiene en 2026. Este escenario ha llevado a que el consumo de sustancias durante el embarazo sea hoy considerado un "Evento de Notificación Obligatoria Inmediata" en el sistema de salud local.
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