2 de diciembre de 2010

Deportes

Deportes. Sin ranking: Zabaleta, el tenista que motivó la plaza tandilense

Paulatinamente fue perdiendo ranking hasta que en la publicación del pasado 22, tras quince años continuados, el nombre del tandilense desapareció. Pese a su ausencia en las competencias, siempre era una de las raquetas locales a contar en la clasificación internacional y hoy suena extraña su definitiva exclusión.

TODO UN REFERENTE
El integrante del exitoso ciclo “Pura Química” que se emite por la señal de Espn+, marcó un antes y un después para el tenis de la ciudad.
Tras ganar infinidad de títulos en la etapa junior (fue doble campeón del Orange Bowl: 1993 y 1995) Zabaleta se convirtió en el líder de una generación de jugadores de la misma edad y el adelantado entre los Gaudio, Cañas, Calleri o Puerta) y en momentos en los que no había modelos a seguir en la elite mundial resultó uno de los que cargó con la presión y las exigencias de un público exitista, cuando el tenis argentino no tenía la cantidad de talentos de hoy, con favoritismo en las diferentes citas del planeta.
Obviamente que también para su Tandil, se constituyó en el modelo a copiar y quien incentivó la plaza tras el vacío provocado por el alejamiento de Guillermo Pérez Roldán, tenista que ya hacía tiempo estaba desligado de la ciudad.
Pero por Zabaleta, seguramente, nacieron los Mónaco, los Junqueira, los González o los Del Potro. Figuras a quienes él marcó y a los que ayudó incondicionalmente en diferentes situaciones.

EL MEJOR DEL MUNDO
En simultáneo con sus primeros pasos en el profesionalismo, Zabaleta (otro producto de Marcelo Gómez) disputaba los principales torneos juniors y fue en aquel inolvidable 1995 que se consagró campeón mundial Sub 18, porque además de vencer en el Orange de Miami (final a Tommy Haas), previamente se había adjudicado en París, el título de Roland Garros (a Mariano Puerta) y antes en otras dos citas de gran relevancia en la categoría: Astrid Bowl en Bélgica y la Copa Bonfiglio, en Milán, Italia (en ambos casos definiendo ante al inglés Martin Lee).

EL CAMINO PROFESIONAL
Tras pisar el circuito profesional (en agosto del ´95 llegó a cuartos en Praga partiendo desde la qualy) tuvo su primer festejo en abril de 1996 al adjudicarse el Challenger de Birmingham, en Estados Unidos (final sobre el local Bill Behrens) y más tarde, en Austria, se ubicó entre los ocho mejores en el ATP de Kitzbühel (caída con Thomas Muster) concluyendo su temporada inicial -secundado por Maurizio Salvati- clasificado 103.
Al año siguiente hubo un retroceso significativo, aunque tuvo como episodios salientes su primera presencia en un Grand Slam (Roland Garros) y la final del Challenger de Guayaquil. Rompió su vínculo con Raúl Pérez Roldán e inició 1998 (en marzo no había ningún tenista argentino entre los Top 100 del mundo) conducido por Eduardo Infantino con quien permaneció hasta mediados de 2001. En ese período emergió el mejor Zabaleta -el adelantado en eso de probar en superficies rápidas- sorprendiendo al mundo cuando eliminó en la primera ronda de Roland Garros al “2” del escalafón, el checo Petr Korda, proyectándose luego hasta la tercera ronda. Esa misma temporada, llegó a semifinales en Amsterdam, hasta lograr en Bogotá el primero de sus tres títulos ATP.
En el siguiente, hizo su debut en Melbourne y en Copa Davis. Durante ese ´99, en donde además fue finalista en el Súper 9 de Hamburgo, Saint Polten y Amsterdam, accedió también hasta cuartos en Stuttgart en una de sus primeras experiencias jugando indoor, donde incluso venció al ex número 1 del mundo, el ruso Yevgeny Kafelnikov en su superficie preferida.
Ya convertido en el “1” de Argentina finalizó la década en el puesto 29º y siendo el primer tandilense que se adjudicó el premio Olimpia de plata.
En la semana del 3 de abril del nuevo milenio disfrutó de su mejor ranking (21º) liderando al equipo nacional en la serie por el ascenso que se disputó en Santiago de Chile y que quedó inconclusa luego de los desmanes y los famosos sillazos que abortaron el match. Algo que pareció ser traumático a futuro sumando varias caídas consecutivas, aunque interrumpidas en una notable labor cuando volvió a Hamburgo y superó consecutivamente a Gaudio, el inglés Tim Henman y al australiano Lleyton Hewitt. También en 2000 escribió otra página trascendente como lo fue participar de un Juego Olímpico, en Sydney, siendo (junto a la atleta Elisa Cobanea) el primer deportista nacido en Tandil que alcanzó ese honor.
Ya en 2001, si bien fue semifinalista en el ATP de Viña del Mar, Zabaleta no mostraba la consistencia de otros momentos y en pocos meses cayó desde el 62º hasta el 111º lugar, aunque salvó el año (ya con el uruguayo Marcelo Filippini como coach) con una excelente producción en el marco del Us Open en donde enhebró cuatro victorias para instalarse en cuartos de final, algo que nadie de este país había conseguido desde Guillermo Vilas en 1982.
Los octavos del abierto de Francia fue el pico más alto de rendimiento en 2002, algunas lesiones le imposibilitaron mantenerse a pleno físicamente, recuperando terreno en un promisorio 2003, metiéndose en semifinales de Auckland, Scottsdale y Kitzbühel; hizo final de Acapulco, repitió octavos en París y se consagró campeón en Bastad para terminar en un expectante 27 lugar del ranking.
Guiado todavía por Alejandro Gattiker, retuvo en 2004 el título del certamen sueco en un año en el que consiguió su segunda participación en un Juego Olímpico (Atenas) compartiendo la representación tandilense con el futbolista Mariano González, campeón con el equipo que dirigía Marcelo Bielsa. En esa misma temporada, Zabaleta concretó una destacada labor convirtiéndose en semifinalista del Masters Series de Roma.
Transitó el primer tramo de 2005 con algunos altibajos en su rendimiento, pero terminó marcándolo aquel encuentro que debió abandonar con David Ferrer en los cuartos de Montecarlo. Una lesión en al planta del pié, le marginó del circuito por más de dos meses y a poco de regresar, consiguió -otra vez en Kitzbühel- hacer semifinales, pero lo acompañaron varias caídas consecutivas en primera ronda, algo que fue repetitivo en 2006, año en el que abandonó definitivamente el Top 100.
Ya enfocado a jugar torneos Challenger, sumó dos títulos en 2007 (La Serena, Chile y Bermuda, Estados Unidos) además sorprendió porque ubicado 153º del ranking jugó la final del ATP de Houston.
Durante 2008 prácticamente estuvo inactivo, le costó reponerse de algunas lesiones y ya comenzó a evaluar su retiro de las canchas. No obstante en 2009, disputó una curiosa definición tandilense en Santiago de Chile, perdiendo la final del Challenger con Machi González. Siguió compitiendo hasta el cierre de temporada y el torneo de Lima marcó el final. El partido por octavos con Carlos Berlocq (el 18 de noviembre del año pasado) fue el de la despedida de Mariano Zabaleta, el tenista que incuestionablemente fue un ejemplo y transformó el espíritu del tenis de Tandil.

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