9 de agosto de 2011
En 18 años de servicio, el jefe del Cuartel Central de Bomberos, oficial principal Ramón García, nunca vio un accidente similar al ocurrido el último sábado, cuando un transportista perdió la vida en el triple choque de camiones.
La envergadura del hecho, donde una persona agonizó durante dos horas, conmovió al personal tanto en el nivel "físico como psíquico", reconoció la autoridad en el programa "Cada Mañana", de AM 1560.
"Fue un hecho inusual, al llegar al lugar la primera dotación, solicita apoyo, y observamos la necesidad de incorporar más elementos para trabajar como corresponde y extraer a la persona que quedó atrapada", introdujo en diálogo con el programa "Cada Mañana", de AM 1560.
La empresa "Rio Paraná" puso a disposición un expansor, mientras pidieron apoyo a los Bomberos Voluntarios de Vela y la empresa de grúas "Vázquez", que "nos dieron una mano importantísima y fundamental para retirar a la víctima".
García reiteró que la magnitud del accidente convirtió la intervención en un episodio atípico, muy poco frecuente: "con 18 años de antiguedad en el servicio, nunca me tocó vivir una situación tan compleja".
Describió el jefe de Bomberos que la cabina de la unidad conducida por Daniel Díaz estaba "aprisionada entre la caja del camión 1114 que estaba por delante y el tanque que transportaba leche, desde el sector trasero".
Por eso, debieron redoblar los esfuerzos tanto en materia de personal como de instrumental y herramientas. Las tareas "agotaron de una forma increible" a los efectivos que lucharon para sacar al transportista.
"Psíquica y físicamente te cansa muchísimo, es una situación extrema, donde cada movimiento debe ser muy bien calculado. Los cortes que se realizaron fueron previamente diagramados para que la cabina esté acondicionada esperando la llegada de las dos grúas que arribaron momentos después, con vistas a remover el acoplado", señaló García.
El chasis de la cabina estuvo incrustado un metro y medio adentro del acoplado, y el motor del Ford Cargo estaba enganchado entre las ruedas. Así, resultó "muy difícil extraer la cabina", desarrolló el titular de Bomberos.
Destacó además la labor del personal médico y sanitario, que brindó asistencia permanente al malogrado conductor, en sus últimos minutos de vida. Esto incluyó el suministro de calmantes. Todo mientras los bomberos realizaban los cortes y expansión para el rescate de Díaz. Hasta que el doctor Abraham diagnosticó el deceso.
"No es fácil para quien pone el mayor esfuerzo continuar con la tarea luego del fallecimiento del accidentado. Por más que tengamos elementos, conocimiento y experiencia, no fue posible" salvar al oriundo de Chivilcoy.
EL OPERATIVO FUE FILMADO
García estimó que Díaz estuvo con vida hasta las 7.30, dos horas después de la triple colisión. Y el personal recién a las 10.20 abandonó el escenario de la colisión. A su vez, todo el operativo de rescate fue filmado por Bomberos, pues ese material "nos sirve para corregir y brindar academia a nuestro personal. Todo lo que la persona dijo está registrado", aclaró.
Desde la "sinceridad", la principal autoridad de Bomberos admitió que "tenemos elementos para socorrer accidentes, pero no de este tipo. De hecho en la ruta asistimos a choques donde los vehículos quedan deformados, las víctimas quedan atrapadas y generalmente salen con vida".
Pero la magnitud de la colisión del sábado "ameritaba la colaboración" de otras dependencias como la de María Ignacia, puesto que el Cuartel Central cuenta con "una tijera de corte, una tijera hidráulica y eléctrica, dos expansores manuales hidráulicos y otro que nos suministró Río Paraná. Vela aportó una tijera y un expansor más. Son herramientas pesadas, por lo que se necesitaba más personal", recalcó.
Y por más que estaba en juego la vida de una persona, Bomberos no podía "bajo ningún punto de vista alterar el servicio normal de seguridad que se brinda a toda la ciudad, por lo que había en ese momento efectivos para concurrir a cualquier otro evento que se suscite", especificó el jefe.
Finalmente, y tras la pérdida humana, García aseguró que "tratamos de apoyarnos entre nosotros para sobrellevar esta difícil situación, psicológicamente afecta y mucho. Luego se analizan las tareas que se realizaron, y ver en qué se puede mejorar, en qué aspectos trabajamos bien. Y si las herramientas no son las adecuadas o se hace un mal uso de las mismas, hacemos autocrítica".
La fatalidad se produjo a las 5.30 en Ruta 226 kilómetro 183, cuando el camión Ford afectado a la empresa láctea Sancor embistió a un acoplado cargado con leña que tiraba un Mercedes Benz 1114.
Al producirse el impacto, el acoplado del camión Ford se desprendió y fue impactado por un camión Kenworth de la empresa tandilense Nevada que iba a cargar piedra a Bárker.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario