10 de julio de 2011
Juan Mónaco (“es un jugador copero”, anticipó Coria) puso en evidencia un singular feeling con el público y si bien el partido en el que ayer le ganó 6/4 y 6/1 a Mikhail Kukushkin sirvió para completar la serie definida el sábado, y cerrarla con un decoroso y contundente 5-0, también mostró un fuerte romance entre Piquito y quienes ocupaban las tribunas.
Casi participando del rol de hincha, desde adentro del court, el tandilense sostuvo una interacción casi constante con la gente, intercambió sonrisas picarescas ante algún fallo que no lo convencía (increíblemente el juez de silla le anuló un ace muy claro que uno de los líneas había convalidado) o gestos de aprobación y agradecimiento frente el aliento.
Ni bien concluyó el juego en poco más de una hora diez, saludó a su rival, a Vázquez y al capitán visitante. Desde entonces se entregó al festejo, ensayando un particular baile dentro de la cancha, con las vivas de la gente y la música de fondo. Pero fue por más.
Se dio un fuerte abrazó con el profe Juan Carlos Menchón, con Coria, Schwank y el resto del grupo, tomando la iniciativa de invitarlos a todos a participar del particular bailecito que inauguró. Medianamente se le acercaron con algo de tibieza, pero la máxima estuvo cuando lo convenció a Tito Vázquez de realizar una pirueta en público.
Ante cierta sorpresa generalizada, la respuesta no se hizo esperar y frente a los ojos incrédulos, el capitán dejó de lado algún perfil algo adusto de otras veces y participó del espectáculo extra. Si bien con cierta dificultad, se ganó la ovación de todos cuando quedó en una perfecta vertical con la cabeza clavada sobre el polvo de ladrillo.
LO HABIA PROMETIDO
Ya en conferencia de prensa, Mónaco le contó a este cronista que “era algo que lo teníamos pendiente con Tito. Vos porque no sabés cómo hace la vertical en los entrenamientos. Hoy le salió más o menos porque había mucha gente, pero es un fenómeno y había prometido que si era 5-0 debía pasar y cumplió”.
MIMOS
“Juan estuvo muy bien. Yo lo advierto cada vez más sólido y él demuestra que va evolucionando”, tiró el capitán en relación al tandilense quien estuvo en todas las convocatorias del ciclo del entrenador que sucedió a Alberto Mancini a comienzos de 2009.
NUMEROS QUE AYUDAN
Las estadísticas -a veces mentirosas pero en otras ocasiones inapelables- siempre son tenidas en cuenta en el mundo del tenis.
En el caso particular de Juan Mónaco, con su victoria de ayer dejó equilibrado el historial personal en participaciones de Copa Davis.
Hasta el momento de comenzar la serie con los kazajos, estaba 3-5, con cuatro caídas en carácter de visitante (Belarús, en su debut en 2004); Francia el año pasado y dos en 2009 en República Checa; más una de local, en marzo último por octavos de final ante el rumano Adrian Ungur.
En 2008 le había ganado a Thomas Johansson en el cruce con Suecia en Buenos Aires y después sumó triunfos con Holanda -abriendo el ciclo con Vásquez como capitán- y en el citado choque con Rumania cuando logró un significativo éxito sobre Victor Hanescu (algo que se deslizó, fue determinante para su convocatoria).
LO QUE SE VIENE
Ya mañana, Juan Mónaco estará en Suecia para jugar –posiblemente desde el miércoles- el ATP de Bastad, certamen que en dos ediciones consecutivas tuvo a otro de Tandil, Mariano Zabaleta, como campeón. En la continuidad, Mónaco disputará el torneo alemán de Hamburgo, también sobre polvo de ladrillo.
Posteriormente regresará al país y se irá a Estados Unidos tomar parte de los torneos sobre cancha rápida, previos al Us Open.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario