11 de febrero de 2009
La cuestionada firma “Altas Cumbres”, oriunda de Mendoza y abocada al rubro del turismo “tiempo compartido”, que a fines del año pasado emigró de Tandil en medio de una ola de denuncias, sigue dejando una estela de reparos legales en la ciudad, los que treparon a aproximadamente un centenar.
Mario Raimondi, titular de la Oficina Municipal de Información al Consumidor, medió el lunes en varias audiencias de conciliación, maratónicas reuniones entre damnificados y un abogado de la empresa Lemano S.R.L., responsable de la empresa que continúa en el ojo de la tormenta.
Según anticipó a LA VOZ el referente comunal, dos perjudicados decidieron poner fin a las negociaciones y la OMIC elevó los casos a la etapa sumarial, lo que habilita –paralelamente- a abrir una causa en la Justicia ordinaria. Pero la mayoría sigue peleando por sus reclamos a través de la conciliación con el asesor letrado e “Altas Cumbres”.
Entre todos los consumidores afectados suman varios los miles de pesos en pugna, los cuales ya fueron abonados y otros están pendientes en contratos rubricados a través de cuponeras de tarjetas de crédito.
El máximo pagado hasta el momento fue 3.700 pesos, pero otros tantos tienen acuerdos firmados por cerca de 12.000 pesos.
De todos modos, es dispar la actitud de los reclamantes. Algunos, más duros, pretenden que se les reintegre la totalidad del dinero. Pero otros, están dispuestos a negociar la parte “adeudada”, pese a que ya perdieron plata.
De hecho el lunes próximo será una jornada ajetreada e importante en la OMIC. Desfilarán más de 20 clientes de “Altas Cumbres” que, fracasadas las conversaciones con el abogado, gestionan una reunión con el dueño de Lemano SRL, cónclave que se realizaría en Mar del Plata.
LA ESTRATEGIA
Cabe recordar que un equipo de vendedores callejeros, en los últimos meses de 2008, arribaron al distrito para ofrecer plazas turísticas en la ciudad cordobesa de Mina Clavero, bajo el sistema conocido como “tiempo compartido”.
En la vía pública interceptaban a los vecinos, anunciando un sorteo en el que, de buenas a primeras, habían ganado, cuyo premio sería detallado en un posterior encuentro, que primer se llevó a cabo en un reconocido hotel céntrico, hasta que “Altas Cumbres” alquiló el local de lo que fuera la casa velatoria “Casa García”.
Allí, durante dos horas, hábiles vendedores convencían a la gente para firmar un contrato, siempre con targeta de crédito, que le “permitiría” al cliente vacacionar durante 20 años en el predio turístico cordobés. Pero luego, la “letra chica” modificaba sustancialmente los términos de lo que el vecino creía haber obtenido, despartando la indignación devenida en reclamo. Por caso, el paquete sólo podía ser utilizado en temporada baja, cuando casi nadie –por sus obligaciones laborales- podía viajar con objetivo de descanso.
La figura legal que se investiga en la OMIC es “la falta de información veraz, detallada y suficiente” en los paquetes que se ofrecieron a los clientes, según lo estipula el artículo 4 de la ley.
Raimondi opinó que “aprovecharon la situación de ilusión que tiene la gente. Pero además, se brindó información a medias. Mintieron porque no se podía veranear –por esos valores- en temporada alta cuando le habían dicho lo contrario”.
Lo más llamativo es que, pasados dos meses de la “huida” de la empresa, siguen apareciendo nuevas denuncias. Por caso el lunes a la tarde, este grupo de “flamantes” perjudicados pasará por las oficinas de Chacabuco al 300 para dar a conocer los pormenores del caso.
Alegato de la defensa
El abogado de “Altas Cumbres”, cada vez que viajó a Tandil para esgrimir la defensa, se apoyó en los mismos argumentos, exteriorizó Raimondi. “Alegan que el contrato está firmado, por lo que si se rescinde unilateralmente, tiene un costo. Además, dicen que si la gente no estaba conforme con el contrato, podrían haber renunciado en el plazo de 10 días posteriores a la rúbrica. También insisten en la ´seriedad´ de la empresa, aunque reconoce que se trata de un método de venta compulsivo”.
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