6 de junio de 2012
El drama de la familia Etchebest, con la muerte de dos nenes y el gravísimo estado de los papás a causa del monóxido de carbono, volvió a acechar a Tandil ayer, cuando otros tres menores fueron internados a causa de una intoxicación motivada por el denominado "asesino silencioso".
Cerca de las 7, una adolescente de 15, junto a dos pequeños de 7 y 5 años, fueron trasladados de urgencia con síntomas de descompostura estomacal y un fuerte dolor de cabeza.
Ocurrió en una casa de calle Patagonia 824, en el barrio de Villa Italia. Allí volvieron a tejerse sospechas sobre los peligros que significa el monóxico de carbono.
De todos modos, la doctora Marta Brea, directora del Hospital de Niños "Debilio Blanco Villegas", aclaró pasadas las 13 que los chiquitos están "muy bien", aunque se los sometió a un estudio de laboratorio para medir la presencia presunta de gases.
Las primeras hipótesis unieron los síntomas con el monóxido de carbono, puesto que el dolor de cabeza y los vómitos son compatibles con el gas. Aunque las certezas son sólo arrojadas por los análisis clínicos.
Por otro lado, la joven de 15 años ingresó al Hospital Municipal "Ramón Santamarina", con un diagnóstico similar, aunque pronto fue dada de alta, según recalcaron a este Diario fuentes de la Dirección Médica.
La preocupación cundió tras la triste noticia que conmoviera a la ciudad en la víspera: el fallecimiento de Aarón Nicolás Etchebest Arriola(9) y Evaristo Juan Etchebest Arriola(5).
Son los chicos que vivían en Uriburu 1.087 y el domingo murieron a causa del monóxido de carbo.
Por su parte, el papá sigue en la Clínica Chacabuco y la mujer en el Hospital Municipal Ramón Santamarina.
Nilda Graciela Arriola(42), se encuentra internada en el Hospital Santamarina, en Terapia Intensiva, con asistencia respiratoria y en coma farmacológica, con un cuadro sumamente grave, mientras que el padre de familia, Adrián Nicolás Etchebest(40), con un cuadro similar está en el servicio de cuidados intensivos de la Nueva Clínica Chacabuco.
El lunes a la mañana fueron inhumados los restos de los menores en el Cementerio Municipal.
El deceso de Aarón Nicolás Etchebest Arriola (9) fue a causa de un aparato de calefacción que realizaba una mala combustión. Mientras que su hermano, Evaristo Juan Etchebest Arriola, murió cuando era trasladado de urgencia al Hospital Materno Infantil de Mar del Plata.
Desde la distribuidora de gas local, volvieron a advertir sobre el peligro que representa el denominado “asesino silencioso” y destacaron la necesidad de corroborar que los artefactos de gas funcionen de manera correcta.
La primera alarma debe ser tenida en cuenta cuando el color del fuego no genera una llama color azul y por el contrario tiende a un color amarillento.
También debe tenerse en cuenta que la llamada no “tizne” las ollas o la pava. Ante una circunstancia de esta naturaleza se debe llamar a un gasista matriculado para que revise los artefactos y los reparte en el caso de observarse un deficiente funcionamiento.
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