17 de febrero de 2009
Fernando Garmendia, quien es guía de montaña, defendió la tarea realizada por los rescatistas en el caso de Federico Campanini. Señaló que Campanini hubiera hecho lo mismo si a uno de sus pares le pasaba lo mismo, al tiempo que destacó la falta de un equipo de rescate preparado para actuar en casos similares.
En los últimos días en medios nacionales se puede observar un video, que habría sido difundido por el padre del guía mendocino Federico Campanini muerto el pasado 9 enero durante un ascenso al cerro Aconcagua, donde se muestra los últimos minutos de vida de su hijo. En la oportunidad, Carlos, padre del montañista, descalificó el papel de los rescatistas al indicar, entre otras cosas, que lo “zamarrearon” y que “nadie le dio agua, ni le puso una inyección, ni lo taparon”.
Luego que las imágenes tomaran estado público, Fernando Garmedia, tandilense y guía de montaña, en diálogo con LA VOZ explicó en primer lugar que el video está filmado porque es un procedimiento legal. “En lo personal, quiero aclarar que la forma en que se realiza un rescate en el Aconcagua no es igual a lo que se hace en otros lugares más bajos, donde con la presencia de un helicóptero el rescate se hace en apenas unos minutos. Se trabaja a 7000 metros y con guías que dejan sus grupos para ir a socorrer porque ya están aclimatados”, explicó el entrevistado.
Con respecto al caso Campanini, Fernando Garmendia sentenció que el rescate “se hizo muy bien y para mi se actuó como se debía”.
Asimismo, explicó que los “relevos se hicieron muy bien” al tiempo que agregó que “no hay que olvidar que los guías más cercanos estaban a 5000 metros con un grupo de personas y, a pesar de eso, en cuatro horas hicieron cumbre junto con el piloto del helicóptero. Se fue hasta el lugar donde Federico (Campanini) dio su última ubicación y si bien no se sabía con exactitud donde estaba, se lo pudo ubicar por el lado contrario en donde está el ascenso y descenso habitual. Por eso, nunca vamos a saber con exactitud, porque tomó esa decisión y bajó por ese otro lado. A lo mejor fue porque vio que el camino era más rápido y cuando se dio cuenta y estaba en un pendiente pronunciada y era de noche”.
Además, añadió que el video no aporta más datos, ya que en las imágenes no se observa a Federico Campanini decir palabra alguna. “El nunca pudo hablar porque ya estaba con edema, casi no se podía mover y tampoco sabemos porque salió con su grupo un día que había tormenta eléctrica porque generalmente estas decisiones se acuerdan con el grupo. En ese momento se pensaba que se iba buscar a todos fallecidos, porque estar 48 horas a 7000 metros de altura no es fácil”.
RESCATE
Al ser consultado sobre que opinión tenía del rescate, luego de haber visto las imágenes, Fernando Garmendia indicó que “en lo personal se que es muy doloroso verlo, pero la gente tiene que saber que a esa altura casi es imposible caminar porque no se puede respirar. Por eso, un cuerpo muerto no se puede levantar y la única manera de rescatarlo era arrastrarlo hasta la cima para luego bajarlo por donde él había subido”.
“Lo que se ve en el video, es lo que un guía debe hacer con sus clientes en casos similares cuando las personas no reaccionan”, sentenció Fernando Garmendia al tiempo que concluyó: “no puede ser que actualmente no haya un grupo de rescate organizado, con los implementos necesarios”.
GUIA
Fernando Garmendia, se encontraba en el Aconcagua el día que sucedieron los hechos y en la actualidad está en nuestra ciudad ya que hace aproximadamente cinco días regresó de una excursión en donde hizo cumbre junto a un grupo de turistas franceses.
Sobre su tarea, dijo que hace muchos años que viene trabajando como guía y en los últimos años en especial en el Aconcagua. “Junto a Pablo Reguera, quien es mi compañero, estamos trabajando para distintas empresas que nos contratan para ir a la cumbre. Durante 19 días contratamos las mulas, la logística, hacemos la guiada y preparamos todo para que la gente pueda llegar a la cumbre.
La gente no hace nada, porque le armamos las carpas, ponemos los asistentes y la obligamos a hidratarse. Es un trabajo muy duro porque a la gente hay que llevarla como un niño y por eso nuestra condición física tiene que ser la mejor”, señaló Garmendia.
También la tarea de los guías es muy importante porque además de ocuparse de los grupos, deben estar permanentemente consultando las condiciones climáticas a través de un teléfono satelital.
El entrevistado, añadió que en la actualidad lo monetario ha generado que cualquiera que tenga el dinero necesario para pagarse la excursión intente hacer cumbre. Son muchos los que no están preparados para hacer dicha asunción y la tarea de los guías se torna más ardua al estar obligados a “redoblar” los recaudos, porque la “gente no viene preparada como ocurría años atrás”.
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