9 de noviembre de 2018
Una violenta jornada de protesta estudiantil en Bogotá, con bloqueo de
calles y enfrentamientos con bombas incendiarias dejó al menos ocho
policías heridos, y provocó grandes embotellamientos en las principales
calles de la capital, informaron autoridades.
La movilización, que culminó anoche, fue encabezada por dos centrales
sindicales en rechazo a la reforma tributaria impulsada por el gobierno
bajo el nombre de "Ley de Financiamiento".
Los uniformados resultaron heridos por bombas incendiarias arrojadas frente
a las instalaciones de la cadena RCN Radio, que ha sido objeto de varios
ataques con piedras y pinturas en otras manifestaciones, por lo que las
autoridades resguardaban la edificación, informó la agencia de noticias
EFE.
El presidente, Iván Duque, condenó hoy los "actos vandálicos" durante la
manifestación y expresó "de manera clara y contundente" su rechazo total "a
las expresiones de violencia que se presentaron por parte de algunos
individuos que vandalizaron comercios, medios de comunicación, (y) que
paralizaron la movilidad de muchísimos ciudadanos".
El mandatario aseguró que es deber de las autoridades encontrar a los
responsables de estos ataques y "llevarlos a la justicia" porque "lo que
hay es una violación flagrante de la Constitución y de la ley".
"La protesta pacífica siempre bienvenida acorde con la Constitución y la
ley, pero las expresiones de violencia, de afectación de la ciudadanía y
que constituyen delitos y comportamientos repudiables, tienen que ser
sancionadas", aseveró.
El comandante de la policía de Bogotá, general Hoover Penilla informó que
los policías heridos estaban siendo evaluados en un hospital y presentaban
"diferentes tipos de lesiones".
De igual forma, aseguró que junto a la Fiscalía están recopilando los
videos del ataque como parte de las investigaciones abiertas para dar con
el paradero del atacante.
En redes sociales circulan videos en los que se observa a los policías que
se defienden de los ataques de varios estudiantes, hasta que uno de ellos
les arroja una bomba incendiaria.
Tras la explosión, los policías abandonaron el lugar hasta que llegó apoyo
del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD), que dispersó la manifestación.