27 de marzo de 2011
En el último tiempo vacunar a un niño se ha convertido en una “odisea” y en una “lotería”, así lo hicieron saber un grupo de padres que debieron atravesar con sus hijos por esa situación. En dicho marco, dejaron de lado a los trabajadores ya que “hacen lo que pueden dentro de la situación que están atravesando”, explicaron.
Desde hace más de un año, periódicamente las autoridades sanitarias debieron salir a informar públicamente sobre el faltante de dosis de vacuna debido a que la Provincia “no las estaba entregando”. Al mismo tiempo, también en varias oportunidades, salieron a aclarar que “habían recibido dosis y que la situación se había normalizado”.
Sin embargo han pasado los meses y los padres deben hacerse de paciencia para cumplir con lo que dispone el sistema.
Primero deben averiguar si la Provincia mandó las vacunas, luego conocer si las dosis que llegaron son las que les corresponden a su hijo. Además deben obtener información sobre el día que pueden llevar al pequeño ya que se racionalizan los frascos. Por último concurrir el día indicado y que queden dosis suficientes para su hijo. Y por último, armarse de paciencia ya que como no todos los días se vacuna el día que hay dosis el centro de vacunación, que está en el Hospital de Niños, suele colmarse de padres lo que provoca esperas interminables que suelen superar las dos horas.
“El año pasado tuve que venir cuatro veces hasta que acerté con el día que había dosis. Ahora me pasó algo parecido porque la semana pasada no había vacunas y tuve que volver hoy”, manifestó uno de los padres que llevó a vacunar a su hijo.
Además explicó que le dijeron que llame por teléfono para preguntar pero cuando se logró comunicar lo atendió una operadora que le dio una serie de opciones, que no contempla la de vacunación, pero al final nunca nadie lo atendió.
Asimismo, otro de los padres consultados, aseguró que su situación era similar al tiempo que dentro de este contexto dejó de lado a los profesionales que atienden, porque muchas veces se han visto “desbordados” por la gran cantidad de gente que se acerca a vacunar.
“Es muy complicado porque ya vine varias veces, lo que me provocó llegar tarde al trabajo, pero, además, el día que hay dosis a pesar que llegué a las 7.30, tuve que esperar casi dos horas para que vacunen a mi hijo lo que me produjo prácticamente perder media mañana”, explicó una madre que concurrió con su criatura al vacunatorio.
Los padres coincidieron en señalar que más allá de quien sea el responsable, se debe encontrar una solución para evitar todos los trastornos, y demoras, que se generan a la hora de llevar a vacunar a un niño.
Por eso, si es necesario que “contraten más gente para que la atención sea más dinámica”, manifestó una de las madres que tenía a su criatura en los brazos.
GRIPE
Pero si bien con el viejo calendario de vacunación ya se han generado ciertos trastornos, ahora el Gobierno anunció que la vacuna contra la Gripe A será obligatoria para niños de hasta dos años, embarazadas y adultos en riesgo.
Por ejemplo, no se sabe si será para los que no tienen obra social, o si el Estado le brindará las dosis necesarias a todos los agentes de riesgo. Además no se sabe cuando arribarán las vacunas y tampoco se conoce cuando se comenzarán a aplicar.
El inconveniente con las vacunas lleva más de un año y ha provocado ciertos trastornos a los padres, por la demora en su aplicación y la preocupación por la salud de los más pequeños.
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