12 de diciembre de 2012
El Jefe de Policía se comprometió a reforzar el destacamento local. Un matrimonio mayor fue maniatado y golpeado en su casa.
La pequeña localidad de Napaleofú, que se encuentra entre Balcarce y Tandil, se vio convulsionada en la noche del sábado teniendo en cuenta el asalto violento que vivió una familia del lugar.
Por ello, en la tarde de ayer los habitantes de la pequeña comunidad de unos mil habitantes decidieron autoconvocarse en la plaza central del ejido urbano en reclamo de mayor seguridad teniendo en cuenta el tiempo en que tardaron desde el Destacamento Policial para auxiliar a los damnificados.
Lo que más indignó a los napaleofusenses sería el hecho de que los agentes asignados a la delegación no habrían estado presentes en la localidad y debido a esa circunstancia es que no respondían a los llamados de la pareja que fue víctima del inusual incidente.
En el lugar alrededor de trescientas personas se dieron cita para reclamar mayor seguridad, que se esclarezca el hecho y, sobre todo, que no se vuelva a repetir teniendo en cuenta la agresividad con la cual actuaron los delincuentes.
Se presentaron los hijos del matrimonio octogenario, quienes indicaron que por prescripción médica sus padres no pudieron concurrir.
También se presentó espontáneamente a dialogar con los vecinos el jefe de Policía Comunal, comisario inspector Juan Rubén Chorén. El uniformado se comprometió a reforzar el destacamento que cuenta con dos oficiales con un tercero que se trasladará desde el Escuadrón Motociclista para desempeñarse en el sitio.
Llamó la atención de algunos que no estuvo presente el delegado municipal, Eduardo Llanos, quien indicó que no había sido invitado.
Asimismo, participó la concejal radical y vecina de Napaleofú, Beatriz Navarro, quien estuvo acompañado por sus pares Francisco Ridao y Luis Vildoza y el presidente de la UCR local, Esteban Reino.
Los vecinos convinieron solicitarle una entrevista al intendente José Enrique Echeverría para manifestarle la preocupación por la seguridad.
El hecho
Alrededor de las 21 del sábado pasado, dos sujetos a cara descubierta ingresaron por los fondos de la propiedad del matrimonio compuesto por Eladio Araujo (82) y Nilda González (73), quienes desde hace años poseen un comercio.
Los individuos se escondieron en una habitación donde cortaron sábanas para hacer varias tiras que minutos después utilizaron para atar de pies y manos a Nilda, primero, y a su esposo, después.
Más tarde comenzaron a golpearlos y amenazarlos para que les entregaran todo el dinero.
“Nos amenazaron de muerte y nos golpearon violentamente. Mi marido les decía エllévense lo que quieran pero no nos peguen’”, dijo Nilda.
Los violentos sujetos, que actuaron a cara descubierta y con un elemento de hierro, punzante, “nos pegaron una paliza terrible. Yo tengo golpes en el rostro y mi marido en distintas partes del cuerpo”, confesó la damnificada.
El mal momento vivido por el matrimonio Araujo duró alrededor de una hora.
“Fue horrible lo que vivimos. Una vez que se apoderaron del dinero en efectivo que teníamos en nuestro poder y otros elementos de valor, como una alianza de oro y una cámara fotográfica, los delincuentes se dieron a la fuga, dejándonos atados de pies y manos”, expresó.
Fue su esposo quien, no sin poco esfuerzo, consiguió zafar de las ataduras tomando un cuchillo que había en un cajón. Así consiguió liberar a su esposa y pedir auxilio a vecinos.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario