15 de febrero de 2012
En medio de un bullicio ensordecedor, el jefe de gabinete Marcos Nicolini anunció ayer la cancelación de las actividades en el palacio de Belgrano al 400 como resultado del bocinazo que los municipales profundizaron ante la falta de respuestas satisfactorias al pedido de recomposición salarial.
Como el gremio extendió el tiempo y la potencia del ruido, se intensificaron las quejas vecinales en la zona, y el Ejecutivo volvió a marcar sus discrepancias con el método de protesta impulsado desde el "acampe", críticas que en su momento molestaron sobre manera al secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales, Roberto Martínez Lastra.
Algunos trascendidos también revelaron un cierto resquemor del dirigente para con los medios de prensa que en la última marcha por las calles del microcentro contabilizaron poco más de 200 personas, cuando -según el STMT- se superó ese número.
Lo cierto es que el clima empieza a sumar crispación puesto que las reuniones sucedidas en los últimos días no acortaron la distancia entre la patronal estatal y el sindicato, tras la oferta del 18 % que sigue sin satisfacer a los representantes obreros.
Si bien autoridades de la Clínica Chacabuco le dijeron a este Diario que los bocinazos de los municipales todavía no produjeron perjuicios de gravedad para con los pacientes, ya salieron a la luz varios comentarios de familiares que, naturalmente, preferirían una atención médica en silencio.
Ayer Nicolini revalidó sus cuestionamientos a la forma de reclamo y dijo que como consecuencia del ruido "se autorizó al personal del palacio a salir a las 10 de la mañana". El lunes las bocinas resonaron por espacio de 3 horas, y ayer comenzaron a las 9, lo que complicó la normal actividad de las oficinas municipales. Antes la modalidad duraba 10 minutos, pero los municipales decidieron redoblar la apuesta.
"Es imposible que alguien se pueda concentrar con este nivel de ruido, por eso autorizamos a los empleados a retirarse y que vuelvan mañana en el horario habitual", exteriorizó el abogado lunghista.
Nicolini le pidió "disculpas" a los vecinos pero justificó la obligación de cancelar las actividades.
En comunicación telefónica con AM 1560, el funcionario le costaba emitir su mensaje ante el constante ruido de fondo propinado por los trabajadores.
La administración radical se ampara en la voluntad de diálogo que se expresó en las tres ofertas salariales ya puntualizadas, la última fijada en un 18 % a cuenta.
"Primero propusimos un 20 % por fuera del básico, luego el 13 por dentro y la última, del 18 % en el básico haciendo un esfuerzo presupuestario importante, fundamentado también en los dos millones y medio de pesos de recursos extraordinarios comprometidos por la Provincia", aseveró Nicolini.
Y al relatar los vaivenes de la puja, recordó que el último viernes "hubo contactos entre la secretaria adjunta Cecilia Soto y la subsecretaria de Gobierno Natalia Correa, mientras que el lunes estuve reunido con Martínez Lastra buscando alternativas para descomprimir la situación".
También negó Nicolini encuentros con el gremio de la Unión Personal Civil de la Nación por el asunto salarial, ya que si bien fue otorgado el código de descuento, resta cumplimentarse el proceso legal para que UPCN se siente a la mesa de debate por los sueldos. Algo que resulta imposible en el corto plazo.
"ANALIZAMOS MEDIDAS LEGALES"
Además el referente gubernamental expuso las inquietudes que marcaron vecinos de la zona por "música fuerte en horarios elevados de la noche o muy temprano a la mañana", por las cuales pidió "disculpas, aclarando que estamos buscando alternativas de solución, en un contexto complejo porque cuando en ningún lugar se estaban discutiendo salarios, en Tandil ya estábamos iniciando el diálogo el 10 de enero", advirtió.
"Nunca el Ejecutivo interrumpió el diálogo, es nuestra convicción, pero con la responsabilidad de hacer ofertas pagables por el municipio, de nada nos sirve hacer ofertas que transcurrido un tiempo nos impida cumplir con los sueldos, sería una irresponsabilidad", matizó Nicolini.
El funcionario recalcó que los 10 minutos de ruido "se toleraban", pero al extenderse por espacio de horas, "es muy difícil que una persona pueda hacer un trámite o que el trabajador pueda concentrarse en su tarea, son decibeles muy altos que complican mucho la audición".
Entonces le solicitó a Martínez Lastra "racionalidad en el reclamo, porque nunca cerramos las puertas para conversar".
A propósito de la posibilidad del paro, anunciada por el sindicato, el Gobierno se propone evitar las medidas de fuerza intensificando el "diálogo", aunque "es muy difícil si no hay del otro lado un entendimiento de la situación nacional", opinó Nicolini.
Para el radicalismo local, el Gobierno central está aplicando "ajustes más allá de los términos que se quieran usar", no obstante lo cual "el municipio de Tandil hizo una oferta del 18 %, creyendo que los empleados necesitan una recomposición dentro de las posibilidades presupuestarias".
El derecho a peticionar "existe y hay que respetarlo, tolerando muchas situaciones, en el marco de un reclamo salarial legítimo. Pero nosotros debemos analizar las medidas legales correspondientes ante situaciones que creemos exceden lo normal de un reclamo, impidiendo el trabajo de las personas que quieren trabajar".
El 18 % por dentro del básico implica 24 millones de pesos, y si bien la diferencia con lo que pide el gremio (un 20 % para ir a asamblea) "parece poco, en millones de pesos se incrementa mucho. El Ejecutivo debe ser cuidadoso para seguir pagando sueldos el último día hábil de cada mes", concluyó el letrado correligionario.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario