5 de marzo de 2009

Espectáculos y sociales

Espectáculos y sociales. Villa Italia festeja su 98 aniversario

Con el remate de Marcelino T. Arano de 160 lotes el cinco de marzo de 1911,se dio inicio a la historia de Villa Italia, que hoy cumple 97 años.
Los compradores fueron modestos trabajadores, algunos de ellos ferroviarios, otros empleados del Molino “El Progreso” y de la fábrica de quesos “La Tandilera”. Además reseros, quinteros y algunos muy pocos con determinado oficio... Poco tiempo después de la subasta comenzaron a levantarse las primeras casas. Familias como las de Formaini. Di Federico, Guadagna, Barraza, Paggi, Belsito, Vinsennau, Politano, Bianchi, Suárez, Centurión, entre otros figuran entre los primeros pobladores.
Al principio no fue fácil ya que los principales tropiezos para el desarrollo de la barriada fueron el arroyo que estaba a pocos metros de las vías del Ferrocarril y la loma, muy alta que impedía el tránsito vehicular.
En 1918 se comenzó el desmonte de la loma y se construyó un puente sobre el arroyo, luego vino el mejoramiento de las calles, se colocaron los cordones de material para la construcción de veredas, las primeras plantas, luego los primeros empedrados.
En 1939 se funda Unión y Progreso que funcionó primero en Quintana y Dinamarca y más tarde se inauguró la Biblioteca Domingo F. Sarmiento. Con el tiempo se afincaron otras familias tradicionales como las de Baldi, Baretta, Cuccacro, Caseros, Choco, Cordina, Da Costa, Del Toro, Delgado, Dieguez, Dalla Vallem Estefano, Farinelli, Quaglia, Rodicio, Verona, Yague, Boyas, y Delgado entre otras.
El progreso continuó y en 1944 ya tenía la Escuela 21, por esa fecha se instaló el destacamento de policía, la Parroquia Nuestra Señora de Begoña se inaguró en febrero de 1941, capilla por entonces, luego el Policlínico Ferroviario en 1953, llegaron después la escuela secundaria, otra primaria la N° 56.
También está vinculado con Villa Italia, el Club Ferrocarril Sud, que pese a tener su sede en Colón y Arana, construyó su estadio en Del Valle, entre Mosconi y Beiró.
El Instituto Martín Rodríguez, la Escuela de Artes Visuales 2, la Guardería Virgen de Begoña, Centro Cívico, etc.
Y Así con el esfuerzo de sus vecinos, preocupación y sacrificios, se fue jalonando esta historia que comenzó con la compra de aquellos terrenos en 1911 y que hoy definen con orgullo como la República de Villa Italia y alberga un porcentaje muy importante de la ciudad, hoy convertida en zona privilegiada, estratégica de cara a un futuro aún más destacada, y convirtiéndose en el barrio más importante de Tandil.

Aniversario de Villa Italia
Desde la Biblioteca Popular Sarmiento de la Sociedad de Fomento Unión y Progreso
invitan a celebrar el 98º Aniversario de Villa Italia
Para tan agradable ocasión se contará con la presencia de destacados artistas como el Coro Cumelcan, el Ballet Peña “El Sereno”, Ana Bayerque y Cacho Quiñones, cantantes de tango y la Banda Municipal.
Los festejos se realizará hoy en la esquina de Basílico y Quintana, a partir de las 20.30.
A las 15 transmisión en directo a través de Radio 1180 Radio de la Sierra desde los Altos de Unión. Muestra de cuadros de una artista de Villa Italia a partir desde hoy en la sede de la Biblioteca .

Homenaje a Juan Ignacio Vinsennau(Nacho)
En esta ciudad con una capacidad inusual de olvido, moría hace siete meses uno de los trabajadores de la cultura más empecinados que caminaran sus calles. Juan Ignacio Vinsennau fue durante años, parte de aquel equipo de la suntuosamente llamada “Comisión de cultura” del club Unión y Progreso de Villa Italia que por estos días celebra sus 98 años.
“Nacho” era el secretario del club y aún debe estar en sus archivos su letra caligráfica y sus mayúsculas bellamente dibujadas porque dejó allí muchas horas de su vida. Trabajaba en El Eco de Tandil y el resto de sus horas lo dedicaba a escribir a todos los funcionarios que pudieran aportar algo a la institución barial. Así fue como vinieron bailarines del cuerpo de baile del Teatro Argentino de La Plata, conferencistas de la Universidad de Bahía Blanca, escritores como David Viñas, Dalmiro Sáenz y ni más ni menos que Jorge Luis Borges. A su esfuerzo se debió la presencia del escritor que nos disputaron otras instituciones más céntricas, ofreciéndonos ambientes adecuados a su fama y rango literario. Sin embargo, junto a “Nacho” peleamos como fieras la presencia de nuestro invitado que habló en Villa Italia de literatura anglosajona con la misma excelencia con que lo hacía en cualquier ámbito. Borges tomó café con “Nacho” y con nosotros en la mismísima cocina del club y él se encargó de pasearlo por la ciudad. A nosotros nos tocó llevarlo a cenar al restaurant “Imperial” donde, Haydée Santiago lo atendió personalmente como se atiende a un prócer.
El club adquirió por aquellos años un tinte distinto porque toda la población iba a “la Villa” y cruzaba la avenida del Valle para compartir lo que el esfuerzo y los contactos de “Nacho” Vinsennau conseguían. El soñaba para su barrio, un club con una proyección cultural casi utópica. Pero fue un tiempo magnífico para la institución sostenida por soñadores que a veces ni siquiera éramos socios. “Nacho” Vinsennau logró poner “la Villa” en la ciudad. Claro que no lo hizo solo. Pero él tenía la letra y la palabra y la audacia para encarar todo lo que le proponíamos. Y fue más allá aún cuando “la Villa” estuvo en la provincia representada por el conjunto folklórico de su club.
“Nacho” no puede ser olvido porque dejó su sangre en una institución que él soñaba como centro cultural de fuste.
“Nacho” no puede ser olvido porque fue parte de la “República” de Villa Italia.
“Nacho” no puede ser olvido porque con su sonrisa abierta de buena persona abrió las puertas para que muchos de los que habitábamos “la Villa” de aquel entonces conociéramos a los que solían atender sólo en Capital Federal.
“Nacho” fue de esa gente que se va un día dejando llenos de dolor a sus seres queridos a pesar de que desde muy joven peleaba con la muerte cara a cara y de que la muerte es la parte que sigue a la vida, y en la ciudad nada cambia. Entonces uno no puede creer que la ausencia y el dolor sean tan grandes y escribe unas palabras para recordarlo como era: soñador, buen tipo, enamorado de su familia y siempre planeando algo.
Tal vez donde ahora está, lejos de los dolores del cuerpo, vaya caminando cielos y pensando en algo nuevo para su barrio.
Tal vez, en definitiva paz, halle a sus amigos que le precedieron y se pongan a leer a Walt Whitman o a Machado sin apuro, sin inquietud, lo que no evita que los que lo quisimos tengamos herida el alma por su lugar vacío.
Agradecemos a Marta Piñeyro de Conti por este sentido homenaje. Familia Vinsennau.

Comentarios

0

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.

Cargando comentarios...

Subscribite para recibir todas nuestras novedades

data fiscal  © 2026 | La Voz de Tandil | Av. del Valle 1220 - Tandil