31 de agosto de 2026

En Rodríguez y Uriburu

En Rodríguez y Uriburu. A un año del brutal crimen de "Mili", colocaron una baldosa para recordarla

Familiares, amigos y vecinos se reunieron este lunes, en horas de la tarde, en la esquina de Rodríguez y Uriburu, para homenajear la memoria de Milagros Quenaipe, a un año de ser víctima de un cruel asesinato a manos del delincuente Wilson Sánchez, en la madrugada del 31 de agosto de 2025.

En un emotivo acto, cargado de emoción, César, el papá de "Mili", tomó la palabra y agradeció a los presentes, así como especialmente al Concejo Deliberante y al encargado de Ceremonial y Protocolo del Municipio, Matías Martínez Marini, por haber accedido a la colocación de la baldosa en honor a Milagros, en inmediaciones del lugar donde fue atacada por su asesino.

Los padres y hermanos de "Mili" fueron los encargados de descubrir la baldosa, y mantener vigente el permanente reclamo de la máxima pena posible para Sánchez, quien en poco tiempo más sería sometido a un juicio oral y público, con imputaciones que deberían condenarlo a la reclusión perpetua.

Luego de descubrir la baldosa, Ester, una amiga de la familia, dio lectura a un comunicado de la familia de la joven víctima, quien al momento de ser asesinada tenía solo 18 años.

Y luego, para finalizar, se realizó una suelta de globos en el centro de la Plaza Hipólito Yrigoyen, como una expresión de enviar un mensaje al cielo, con la esperanza simbólica de que Milagros pueda sentir su homenaje.

El comunicado leído por Ester, en nombre de la familia de Milagros:

Hoy estamos acá con el corazón partido, pero también con el corazón lleno de agradecimiento. Hace exactamente un año nuestras vidas cambiaron para siempre. Hace un año nos arrancaron a Mili y desde aquel 31 de agosto de 2025 nuestra familia tuvo que aprender a vivir con un dolor que no se puede explicar con palabras, un dolor que no se ve, pero que está todos los días en cada rincón, en cada recuerdo, en cada fecha, en cada canción, en cada lugar donde esperemos verla aparecer y saber que yo no voy a hacerlo.

Mili no está físicamente, pero sigue estando en nosotros, sigue estando en su familia, en sus amigos, en quienes la conocieron, en quienes la quisieron y también en todas esas personas que quizás nunca tuvieron la oportunidad de conocerla, pero que escucharon su historia y de decidieron acompañarnos y por eso hoy queremos agradecer porque este año fue uno de los años más difíciles de nuestra vida.


Tuvimos que atravesar un dolor inmenso y al mismo tiempo sacar fuerzas de donde ya no sabíamos que quedaban para pedir algo tan básico y tan necesario. Justicia por Mili. No fue fácil. Tuvimos que aprender sobre expedientes, pericias, abogados, fiscales, jueces y procedimientos judiciales, cuando lo único que queríamos era poder llorar a nuestra hija, hermana, nieta, amiga.

Tuvimos que marchar, tuvimos que salir a la calle, tuvimos que hablar cuando muchas veces no teníamos fuerzas ni para levantarnos. Tuvimos que contar una y otra vez quién era Mili, porque para nosotros nunca fue un nombre dentro de una causa. Mili fue, es y siempre va a ser una persona, una hija, una hermana, una amiga, una joven con sus sueños, con proyectos, con una vida por delante.

"Y por eso cada vez que salimos a pedir justicia, no salimos solamente por una causa judicial, salimos por su vida, por su memoria. Salimos para que nadie pueda olvidarla".

Queremos agradecer profundamente a cada persona que estuvo a nuestro lado durante este año, a quienes caminaron con nosotros en cada marcha, a quienes llevaron un cartel, a quienes compartieron una publicación, a quienes nos escribieron un mensaje, a quienes nos abrazaron, a quienes estuvieron en silencio, pero estuvieron, a quienes nos preguntaron cómo estábamos, aun sabiendo que probablemente no había una respuesta. A toda la comunidad de Tandil que nos hizo sentir que Mili no estaba sola y que nosotros tampoco.

También queremos agradecer especialmente a los medios de comunicación porque ayudaron a que la historia de Mili se conozca, a que su nombre no quede en silencio y a que el pedido de justicia llegue mucho más lejos. Gracias por escuchar nuestra voz. Gracias por darle un espacio a nuestra lucha. Gracias por ayudarnos a mantener viva su memoria.

Queremos hacer también un agradecimiento muy especial al fiscal Borean por su trabajo y por llevar adelante la investigación. Como familia sabemos que detrás de una causa hay muchísimo trabajo, muchas horas, muchas decisiones y una responsabilidad enorme. Y valoramos profundamente que se haya trabajado para llegar a este momento.

Nuestro agradecimiento también a la doctora María Fernanda Menéndez que nos acompañó y nos representa en este camino judicial. Gracias por estar, por explicarnos, por escucharnos y por defender nuestra búsqueda de justicia.

Pero hoy queremos detenernos especialmente en algo que para nosotros tiene un significado enorme. Queremos agradecer de corazón a Matías Martínez. Y a todo el Concejo Deliberante de Tandil, porque hubo un momento en el que pensamos que nuestro pedido por una baldosa llevara al nombre de Mili podía quedar simplemente en un deseo y sin embargo encontramos predisposición, escucha y humanidad. Matías, gracias por habernos recibido, por escucharnos, por entender lo que significaba para nosotros tener un lugar donde el nombre de Mili pudiera quedar para siempre. Gracias por acompañar en este pedido. Gracias por entender que esta baldosa no es solamente una piedra en una vereda.

Esa baldosa es memoria, es amor. Es una forma de decir que Mili estuvo acá, que vivió, que fue querida, que tuvo una familia, que tuvo sueños y que nadie tiene derecho a borrar historia.

Gracias también a cada integrante del Concejo Deliberante que acompañó este proceso y que permitió que hoy podamos estar acá frente a este lugar dejando una huella en memoria de nuestra Mili.

"Quizás para muchos sea siempre una baldosa, para nosotros significa mucho más. Es tener un lugar al cual venir cuando la extrañemos. Es poder decirle a quien pase por acá quién fue Mili. Es que, dentro de muchos años, cuando nosotros quizás ya no estemos, alguien pueda leer su nombre y preguntarse quién fue esa chica y entonces Mili va a volver a vivir en una historia contada, porque mientras alguien la recuerde, Mili no será olvidada".


También queremos agradecer a todas las personas que hicieron posible este homenaje, a quienes colaboraron, a quienes nos ayudaron con cada detalle, a quienes estuvieron detrás de cena para que este momento pudiera hacerse realidad. Y sobre todo queremos agradecer a quienes estuvieron cerca de nuestra familia durante este año, porque muchas veces la gente ve una marcha, una entrevista, una publicación o un acto y quizás no alcanza a imaginar todo lo que hay detrás.

Detrás de cada marcha hubo noches sin dormir. Detrás de cada palabra hubo lágrimas. Detrás de cada publicación hubo recuerdos. Detrás de cada pedido de justicia hubo una familia intentando sostenerse de pie y nosotros tuvimos que seguir viviendo, seguir trabajando, seguir cuidando nuestros hijos, seguir atendiendo nuestras responsabilidades, seguir levantándonos cada mañana, sabiendo que al despertar Mili ya no iba a estar.

Eso es algo que solamente quienes atravesaron una pérdida así pueden entender completamente, pero acá estamos de pie por ella y vamos a seguir porque este homenaje no significa cerrar una historia, significa dejar una huella mientras seguimos caminando.

Hoy podemos mirar esta baldosa y sentir un poco de paz porque sabemos que Mili tiene un lugar en su ciudad. Pero nuestra lucha por justicia todavía no termina. Nos queda una parte de este camino. Esperemos que la justicia esté a la altura de lo que Miliy merece.

"Esperemos que el juez pueda valorar todo lo ocurrido, todas las pruebas, todo el dolor causado y pueda dictar una pena justa. No queremos venganza. Queremos justicia. Queremos que quien le quitó la vida a Mili reciba la condena que corresponda. Queremos que su muerte no quede impune".

Queremos poder mirar algún día atrás y sentir que hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance para defender su memoria y reclamar por sus derechos. Porque Mili ya no puede hablar, por eso hablamos nosotros. Mili ya no puede pedir justicia, por eso la pedimos nosotros. Mili ya no puede defenderse, por eso la defendemos nosotros y mientras tengamos fuerzas vamos a seguir.

Vamos a seguir pronunciando su nombre, vamos a seguir contando quién era, vamos a seguir recordándola, vamos a seguir reclamando y vamos a seguir caminando hasta el último día que sea necesario.

Hoy, a un año de su partida, queremos decir algo que quizás parece sencillo, pero que para nosotros significa el mundo. Gracias. Gracias, Tandil. Gracias a cada persona que abrazó a nuestra familia. Gracias a quienes estuvieron desde el primer día. Gracias a quienes se fueron sumando con el tiempo. Gracias a los medios, gracias al fiscal Borean, gracias a la doctora Menéndez.

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Gracias a Matías Martínez. Gracias al Concejo Deliberante, gracias a cada persona que hizo posible esta baldosa y gracias especialmente a todos los que hoy están acá porque podrían haber elegido no venir, pero vinieron. Y al hacerlo nos están diciendo que Mili importa, que su vida importa, que su memoria importa, que nuestra familia importa y que la justicia importa.

Hoy queremos que cuando alguien pase por este lugar y vea el nombre de Miiy, no vea solamente una fecha, que vea una vida, que vea una sonrisa, que vea una hija, que vea una hermana, que vea una amiga, que vea a una joven que tenía muchísimo por vivir y que recuerde que detrás de ese nombre hay una familia que la ama y que la va a amar siempre.

Mi hija Mili, hermana, amiga, donde sea que estés, queremos que sepas que seguimos acá, que no te soltamos, que no te olvidamos, que tu nombre sigue siendo pronunciado, que tu historia sigue siendo contada y que vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para que tengas justicia.

Hoy dejamos tu nombre en este lugar. Pero tu nombre ya estaba grabado mucho antes. Estaba grabado en nuestros corazones y ahí no existe el paso del tiempo que pueda borrarlo.

"A un año de tu partida, Mili, seguimos caminando por vos, seguimos luchando por vos, seguimos pidiendo justicia por vos y vamos a seguir hasta que llegue ese día en que podamos decir, Mili tuvo justicia. Te amamos y te vamos a amar para siempre. Que tu luz nunca se apague".

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