4 de junio de 2011
BUENOS AIRES.- Los anunciados "gestos de buena voluntad" entre la Argentina y el Brasil comenzaron ayer a hacerse efectivos, con la liberación mutua de algunas restricciones al comercio bilateral, entre las que se destaca el ingreso de 11.693 automotores argentinos retenidos en la frontera.
Así lo informaron fuentes del Ministerio de Industria, que agregaron que los vehículos liberados representan un valor aproximado de 210 millones de dólares.
Como contrapartida, la Argentina se puso al día con algunas licencias no automáticas demoradas y permitió el ingreso al país de maquinaria agrícola, neumáticos y calzados brasileños, por un monto equivalente a los 20 millones de dólares.
Los ministerios de Industria de Argentina y Brasil aceleraban ayer los trámites administrativos para que a partir del lunes se cumplan en forma efectiva con los acuerdos alcanzados en Brasilia, que incluye la liberación del comercio automotor.
La información se dio a conocer poco después de que las mismas fuentes indicaran que se estaba "en la etapa de intercambio de documentación con Brasil para que definitivamente se habilite el tránsito de los autos que están parados en la frontera", que finalmente se concretó.
En otro orden un informe privado sostuvo que el conflicto comercial entre tiene como origen la pérdida de competividad de la economía local generada a partir de la inflación interna.
"(Habrá) una reducción progresiva en el superávit comercial. El Gobierno intenta infructuosamente intervenir sobre sus consecuencias, aplicando trabas al ingreso de productos importados, en lugar de procurar corregir sus causas, principalmente la inflación", afirmó un trabajo de la consultora Finsoport.
El trabajo sostiene que en los sectores denominados "Exportadores" y "Amenazados por Importaciones" se "están registrando aumentos salariales en torno de 30 por ciento, mientras que el tipo de cambio nominal (que determina la suba de los precios en el mercado interno de ambos grupos) muestra una variación comparativamente menor".
"Por ello -prosigue-, suponiendo un incremento de 10 por ciento en el tipo de cambio nominal durante los próximos doce meses y un crecimiento en línea con los años anteriores de la productividad en ambos segmentos, las subas en las remuneraciones que se están acordando por estos días implicarían un deterioro inexorable en la competitividad para sendos grupos de sectores".
Para Finsoport en el caso de los exportadores ese resultado implicaría superar los niveles del costo salarial ajustado del periodo 1998/2001 para alimentos, refinación del petróleo, Química, Instrumentos médicos y Automotores, poniendo en riesgo la presencia de esas ramas industriales en los mercado externos".
La consultora evaluó que "en lo que se refiere a los sectores "amenazados por Importaciones", esa dinámica motivaría un mayor deterioro en la competitividad de las ramas textil, indumentaria, productos de metal, maquinaria, equipos de radio y TV, y muebles, lo que significaría, de no mediar mayores limitaciones al ingreso de productos foráneos por parte del Gobierno Nacional, un probable retroceso de la presencia de la producción nacional en el mercado interno".
Como conclusión sostuvo que "en conjunto, ambas tendencias implicarán una reducción progresiva en el superávit comercial".
Por otro lado, indicó que "dado que varias de las ramas en cuestión se caracterizan por ser intensivas en la utilización del factor trabajo, su perdida de competitividad disminuye la capacidad de generar empleo del conjunto del sector industrial".
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario