16 de noviembre de 2011
por Stella Gárnica (*)
BUENOS AIRES.- La presidenta Cristina Fernández y el gobernador bonaerense Daniel Scioli, sentaron las bases de la relación política que los llevará a convivir en los próximos cuatro años de gestión con la definición del armado político en el mayor distrito electoral del país, plataforma para cualquier dirigente que pretenda ser presidente en 2015.
El encuentro, que se desarrolló en total hermetismo -ningún vocero de la Gobernación ni de la Casa Rosada informó sobre los temas que abordaron- se produjo una semana antes de que se reúna por primera vez después de las elecciones, el Consejo Nacional del PJ para rendir homenaje a Néstor Kirchner.
Según trascendió de fuentes partidarias, -aunque no está confirmado que asista la jefa de Estado pero sí lo harán los dirigentes de paladar negro del kirchnerismo- tras el homenaje a Kirchner previsto para este jueves a las 12 en el mausoleo del cementerio de Río Gallegos, Scioli y el resto de los gobernadores peronistas preparan una reunión del Consejo Nacional del PJ en el hotel Patagonia, de esa ciudad.
De ese encuentro, surgiría un fuerte respaldo a la segunda gestión de la presidenta Cristina Fernández en medio de la presión sobre el dólar y la política económica nacional.
Los gobernadores del PJ declararían a Cristina Fernández como la única líder del peronismo, con el objetivo de enfriar la largada a la competencia por la renovación de autoridades partidarias que se avecina para 2012, e incluso, por la sucesión presidencial que podría desatarse en el peronismo de cara a 2015, dejando esas dos decisiones para cuando lo considere oportuno la reelecta jefa de Estado.
Aunque no se difundió los términos de la reunión en la que Cristina Fernández recibió en "audiencia oficial" a Scioli el jueves de la semana pasada, el acuerdo se vería reflejado en la designación de las próximas autoridades de la Legislatura bonaerense y en el gabinete de Scioli.
Según trascendió de fuentes legislativas, se acordó los nombres para la Presidencia y vicepresidencias de Diputados y del Senado y de las jefaturas de los bloques, luego de una fuerte puja entre el ultrakirchnerismo y dirigentes del peronismo bonaerense histórico, más cercanos a Scioli, que reclamaban mantener sus espacios de poder.
Cerca del gobernador desmintieron que exista enfrentamiento entre el sciolismo y el kirchnerismo por el armado de la estructura de poder provincial y aclararon, por el contrario, que "el sciolismo no existe" y que el gobernador "solo buscará obtener los consensos necesarios" para las leyes que le hagan falta en el próximo período, como hizo en los primeros cuatro años, cuando incluso no tuvo mayoría parlamentaria.
Quienes conocen al mandatario bonaerense, aseguran que "se siente parte del kirchnerismo, no lo ve como algo distinto" y advierten que "cualquiera que parta del análisis de que le van a copar la parada, se equivoca con Scioli. El busca siempre el consenso, no confrontar", repiten.
En el futuro armado político de Scioli -que buscará avanzar en su carrera sin chocar con intereses de la Presidenta- las piezas fundamentales serán los ministros Eduardo Camaño, Alberto Pérez y la funcionaria bonaerense definida como "cristinista": Cristina Alvarez Rodríguez, a quien se menciona como ministra de Gobierno y nexo con los intendentes.
En tanto, un dirigente del peronismo bonaerense conocedor de los acuerdos en la Legislatura, reconoció que con el resultado electoral obtenido por la Presidenta "ha cambiado el mapa político en la provincia y a nivel nacional".
"El gobierno nacional nunca se ha involucrado tanto en la Legislatura como lo hace ahora. Antes las listas las definían los gobernadores y los intendentes. Ahora los viejos caciques del conurbano y los intendentes no tienen incidencia política", resumió un legislador del PJ tras recordar la derrota duhaldista en 2005 a manos de la propia presidenta.
Con la conducción de Kirchner, los intendentes electos a partir de 2007 encabezaron la renovación del PJ bonaerense que hoy quedaron huérfanos de liderazgo y son tentados por el vicegobernador electo, Gabriel Mariotto, el vicepresidente Amado Boudou y Scioli, quienes competirán por el armado de sus propias estructuras políticas como plataforma para el 2013 y el 2015.
Mientras la Presidenta se ocupó de cerrar personalmente la lista de legisladores del FpV que resultaron electos y asumirán el 10 de diciembre, y con el resultado electoral obtenido logró que nadie dude en cumplir las órdenes que emanan de la Casa Rosada.
"El poder en la provincia de Buenos Aires pasa por el gobierno nacional. La conducción partidaria, institucional y política es la del gobierno nacional, de ahí para abajo habrá quienes manejen cuotas de poder, pero la conducción indiscutida es de la Presidenta", sintetizó a DyN un dirigente histórico del PJ bonaerense tras admitir que "se terminó el esquema de independencia de la provincia y de aprietes al gobierno nacional que funcionó durante el tándem Menem-Duhalde y los caciques del conurbano".
(*): DyN.
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