28 de octubre de 2011

Espectáculos y sociales

Espectáculos y sociales. El Amor Gaucho

Entre todo lo que he escrito sobre el gaucho y sus costumbres, todas muy viriles y de sacrificios extremos en su duro trajinar, siempre quedo un rincón para los sentimientos, que aunque no demostrados en exceso, indudablemente siempre existieron. Dice Roberto Senet (escritor 1872-1938) “Para el gaucho, la pasión amorosa, avasalladora era una desgracia digna de inspirar lastima o una chifladura simplemente despreciable” Para José Hernández autor de nuestra mas grande obra literaria de corte gauchesco, al tocar el tema dice “el mas desdichado amor”. De esta forma hacen notar, que el amor al sexo opuesto el gaucho lo tomaba con recelos y temores, tratando de no dar lastima o despertar desprecio entre sus pares, por eso al demostrarlo exhibía una actitud tal vez distante de su pareja, aunque no dudaba en lavar cualquier afrenta por infidelidad o simplemente dudas al respecto, haciendo correr sangre de su rival o de la supuesta “indigna”, pero mas por amor propio o su dignidad herida que por sentimientos, lavar la ofensa era cosa de guapos, el reflexionar o ver las cosas con cordura era cosa de “flojos” y no concordaba con su personalidad ni su entorno.
Pero en los casos en que el varón se apersonara a su patrón, para anoticiarlo de sus deseos de casarse, cosa que pocas veces sucedía, se realizaban todas las diligencias del caso, desde el Juez de Paz hasta la fiesta que se organizaba con el traslado de la china en ancas del montado del novio, o como lo muestra la foto de época que acompaña la nota, la novia era trasladada hasta la iglesia del pueblo o en su defecto al casco de la estancia, donde existían capillas levantadas por los propietarios, para la oración, casamientos y bautizos y allí realizar la ceremonia.
En el caso de viajar sola, la novia cruzaba la cola del vestido sobre la cruz del montado (no nos olvidemos que todos eran de a caballo) montando de lado y el novio con sus mejores pìlchas, calzoncillos cribados, chiripa de merino nuevo y chaqueta bordada, los padrinos y parentela bien vestidos de a caballo o en sulky, guitarreros, curiosos llegaban a la Iglesia, sacándose los hombres las espuelas y colgándolas del recado, como señal de respeto al ámbito y no molestar con el tintineo que producían sus grandes rodajas al arrastrar por el piso de ladrillos. I esto hasta el fin de la ceremonia, la que al terminar y luego de las bendiciones del caso, continuaba con la fiesta hasta altas horas de la noche, cuando no por mas de un día,( Cura incluido), con asado, vino, empanadas, pasteles, tortas, bailes y juegos.
Y así de un modo medio salvaje pero hermoso y sincero en la forma de manifestarse, desfilaba toda la comitiva, para luego disgregarse y comenzar la tarea cotidiana de trabajo. De esa unión vendrían los hijos, que además de alegrar la vida del rancho, agregaría nuevos brazos para la faena de crear una nueva patria, cada vez mas grande y mas rica, aunque el gaucho de verdad, no participo de esa ultima parte, su cuero y su sangre sirvieron a los intereses de todos los gobiernos de turno siendo históricamente olvidado por esos mismos gobiernos, pero....esa es otra historia.
El Pingo del amor
Sobre el pingo del amor
Quise jinetear un día
Porque creí que seria
Solamente escarciador
Con un recao de mi flor
A mi gusto lo ensille
Puse de freno la fe
De carona la esperanza
Y por no andar con tardanza
Con los celos lo cinche.
Arrollando en forma el lazo
Ya a los tientos lo puse
Y a jinetear me dispuse
Como buen criollo amigazo
Salte le di un rebencazo
Como pa hacerlo trotar
Cuando se sintió tocar
Huyo como asolación
Se me arrastro a corcovear
En el campo e la pasión.
El terreno era fierazo
Pero lo hice obedecer
Porque tenía buen freno
Y un espíritu sereno
No se abatata ande quiera
Y lo hice saltar la tranquera
Del potrero de la duda
Hay la cosa fue peluda
Amigazo, si uste viera.
Un soberano relincho
El caballo me lanzo
Y corcobiando agarro
Por el campo del olvido
Y hay me vi medio afligido
Cuando el freno se quebró
Y de un corcovo me dio
Aquel animal tan fiero
Sonó la cincha aparcero
Y al segundo se corto.
Ya bellaqueando agarro
Amigazo, pero el flete
Lo mesmito que de un cuete
Dentro un pozo me largo
Del lomo me despidió
Como por un rayo herido
Cuando recobre el sentido
Entonces vi con horror
Que en el pozo del dolor
El flete me había metido.
Desperté medio aterrado
De semejante porrazo
Sin saber como ni el lazo
Vide que estaba a mi lado
Todavía no me acuerdo
Porque el golpe fue muy recio
Tome el agua del desprecio
Por ver si podía sanar
Amigo me hice golpear
De puro chambón y necio
Si alguno llega a encontrarlo
Por el camino a ese flete
Siéntesele si es jinete
Y no se deje voltear
Procure siempre llevar
El rebenque del rigor
Castíguelo con ardor
Sin descansar las verijas
Mansito y cabresteador
ansi le saldrá a la fija.
Y si le llega a bajar
Déjelo siempre maneado
Y si es posible trabado
Que de a pie lo ha de dejar
No lo preste para andar
Ni Al domador mas mentado
Y con esmero y cuidado
Déle buena manutención
Ni para una salvación
Lleve a naides enancado.
Bueno amigos espero les haya gustado la nota, les mando un saludo y hasta la próxima. rincontradicionalista@hotmail.com

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