26 de agosto de 2011
El cuerpo deliberativo en su conjunto aprobó ayer una resolución para que el Ministerio de Industria "intervenga" en el conflicto suscitado en "Metalúrgica Tandil" y otras empresas del rubro, donde las cesantías, suspensiones y problemas con los pagos generaron la reacción del gremio.
Fue ayer en la sesión ordinaria del HCD, cuando todos los bloques se pronunciaron a favor de la solicitud.
El martes, la Unión Obrera Metalúrgica le había pedido al intendente Miguel Lunghi que se "ponga a la cabeza" del reclamo por la crítica situación de las firmas metalmecánicas.
En ese encuentro, que se desarrolló en el despacho municipal, el presidente del cuerpo deliberativo se había comprometido con Carlos Reyes y Carlos Romano, secretarios general y adjunto del sindicato, a impulsar una petición institucional que permita instalar el asunto de Tandil en la agenda de la ministra Débora Giorgi.
El Ejecutivo, por su parte, busca una reunión con la titular de la cartera y también espera entrevistarse con el presidente de Renault Argentina.
Estas gestiones se suman a las intenciones plasmadas por referentes del justicialismo local, como el concejal y candidato a intendente Néstor Auza, que también intentó -hasta ahora sin suerte- llegar con el tema a la máxima esfera nacional.
El escrito legislativo fue redactado por Nicolini y al mediodía de ayer ya contaba con la firma de la presidenta del bloque del Frente para la Victoria, Adriana Calver.
La resolución apunta a dirigirse al Ministerio de Industria "para solicitar intervención en el conflicto de Metalúrgica Tandil, para evitar la pérdida de fuentes de trabajo en la mencionada empresa y en la industria metalmecánica en general".
El martes a la mañana, casi 100 trabajadores le pusieron colorido a la movilización de la Unión Obrera Metalúrgica, sindicato que acompañado por gremios alineados a la candidatura de Roberto Martínez Lastra en la CGT, le reclamó al municipio que afronte el preocupante panorama que atraviesan numerosas industrias de Tandil.
Despidos, suspensiones y precarización laboral en fábricas de la ciudad, con el caso "Metalúrgica Tandil" como emblema del crítico marco, impulsaron la marcha que comenzó poco después de las 9, en Montevideo y Rodríguez. Tras caminar las calles del centro, los manifestantes arribaron al palacio comunal, donde fueron recibidos con amabilidad por el intendente Miguel Lunghi, pediatra que se mostró distendido y sonriente para la foto de los reporteros.
En el petitorio, la UOM le pidió a Lunghi que "como máxima autoridad de Tandil se ponga al frente de la defensa de los puestos de trabajo". El gremio se resiste a la "desidia empresaria" para que no sigan "pagando las peores consecuencias los trabajadores".
También denunciaron la "preocupación porque la clase política no se involucra en los problemas que sufren los trabajadores. Les decimos que vivimos en Tandil, la industria fue clave en el crecimiento de esta ciudad y hoy vemos con preocupación que funcionarios de su gabinete nos dice ?acuérdense que esta es una ciudad turística?".
La Unión Obrera Metalúrgica, de esta manera, se siente "discriminada y marginada" de la política radical, pues "nunca se preguntaron qué pasa con los metalúrgicos".
Los obreros del sector no quieren "ni subsidio ni comida", sino "trabajo decente dentro de la ley", explicaron en la nota.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario