21 de septiembre de 2011
En las últimas horas el ministerio público elevó la requisitoria a juicio la causa por la muerte del joven Jorge Mato Luján, caratulada homicidio culposo. El fiscal, tras escuchar días pasados la declaración del imputado, el doctor Daniel Pardini, mantuvo la acusación y ahora elevó a consideración del Juzgado de Garantías el caso, para su consiguiente elevación a juicio.
Para el ministerio público, se reunieron los elementos suficientes para endilgarle al pediatra el delito de homicidio culposo, a raíz del deceso del joven que fue atendido en el hospital municipal.
Tal se vino detallando en ediciones pasadas, el caso revistió suma trascendencia en la comunidad, a partir del conmovedor clamor de justicia de la madre de la joven víctima. Caso que generó fuertes repercusiones incluso más allá de la instancia penal, con la apertura de un sumario administrativo que derivó en la decisión del jefe comunal, Miguel Lunghi, que cesanteó al doctor Pardini y Arnaldo Scarcella que, para el fiscal Piotti, sin embargo, éste último galeno no ha sido alcanzado por la investigación del presunto delito penal.
Por lo que trascendió del expediente, hubo marchas y contramarchas en la pesquisa para que el fiscal resolviera la ahora imputación, habida cuenta de pericias cruzadas cuyas conclusiones no convencían al ministerio público, hasta que se contó con un último informe pericial de la Corte Suprema que finalmente le da responsabilidad el médico y así se arribó a la acusación.
A saber, la defensa del doctor Pardini había propiciado peritos de partes. Más precisamente la primera pericia oficial de Azul desligó a los médicos en las causales del deceso. Asimismo, luego devino el informe de un especialista en pediatría de La Plata que también acreditó la labor de sus pares tandilenses. Empero, no conforme con dichos documentos, el fiscal aguardó por el informe de los peritos de la Corte que, en efecto, confirmaron desde su análisis que había responsabilidad médica en el tratamiento que tuvo el paciente.
LOS ARGUMENTOS
Este diario tuvo acceso a los fundamentos de la acusación fiscal, en los que se describe que los días 29 y 30 de diciembre de 2009, en el Hospital de Niños Daniel Pardini luego de examinar al niño Jorge Matto Luján (13), “negligente e imperitamente concluyó y consignó en la correspondiente historia clínica que su cuadro impresionaba como de gastroenteritis, lo que llevó a que el menor fuera dado de alta del establecimiento al día siguiente (el 31 de diciembre de 2009), cuando en realidad transitaba un proceso de apendicitis aguda que lo llevó a su deceso el 4 de enero de 2010, alrededor de las 14.17”.
Para el fiscal, el facultativo omitió realizar la intervención quirúrgica que las circunstancias aconsejaban de acuerdo a la “lex artis”, como en su caso, realizar otras prácticas en orden a descartar la probable apendicitis, que le habrían facilitado dar con el correcto diagnóstico, lo que hubiera permitido el tratamiento adecuado de la dolencia, sea mediante la correspondiente “apendicectomía u otra técnica que se hiciera aconsejable, evitando en todo caso el óbito del paciente”.
Dentro del cuadro que revestía el paciente, el fiscal Piotti señaló que hubo otros elementos que robustecían el cuadro descripto: el niño contaba con 13 años de edad y ya el mismo día de internación había manifestado a su madre la falta de deseos de ingerir alimentos, y en el hospital estaba decaído e iba con dificultad al baño.
En este sentido, el fiscal tuvo en cuenta que los 12 años es la edad de máxima incidencia de esta patología; que la anorexia se suma como síntoma de significación para el diagnóstico de apendicitis y que con apendicitis el niño camina con lentitud para proteger el flanco derecho.
Se añade en la acusación que en los últimos 20 a 30 años se ha sumado la ecografía como herramienta de diagnóstico de apendicitis, la que se impone al menos com modo de confirmación del cuadro para los casos de duda. “el facultativo tenía a disposición tal tecnología y en su caso, también omitió su utilización”.
Al tiempo de analizar el intento de reproche (por parte del acusado) a la madre de no haber efectuado nueva consulta hospitalaria luego del alta, el fiscal indicó que “no podrá dejarse pasar por alto la influencia que sobre los padres, en su tarea de controlar al niño, ha significado el erróneo diagnóstico invocado por el profesional”.
Como indicio de sospecha, también el fiscal mencionó el interrogatorio que el doctor Pardini hizo momentos siguientes al fallecimiento del chico, al preguntarle a la madre si tenía antecedentes cardíacos.
Para el la acusación, “ello tiene entidad suficiente para valorarlo como un intento del imputado de desviar la atención sobre el más que probable curso real del fallecimiento, en la medida que éste no pudo no habérsele representado a ese entonces, cuando el niño había estado internado tan sólo cuatro días antes con un cuadro que según el mismo facultativo podía eventualmente ocular una apendicitis”.
Como apoyatura a este indicio de sospecha, el fiscal se tomó de las propias declaraciones del doctor Scarcella, cuando mencionó que a eso de las 2 o 3 de la tarde de ese día (inmediato al fallecimiento) Pardini lo llamó por teléfono para ponerlo al tanto de la muerte del menor, circunstancia que permite demostrar la relación entre muerte e internación previa, tenida mentalmente presente por Pardini.
Por todo lo expuesto, el fiscal solicitó que dada las características del caso y contando que el imputado no cuenta con antecedentes, se arribe a un juicio abreviado (en el Juzgado Correccional), imponiendo como pena la de un año y seis meses de prisión de ejecución condicional, más la correspondiente inhabilitación especial para ejercer como profesional de la medicina por el término de seis años.
El caso
Como se recordará, en los primeros días de enero de 2010 falleció Jorge Ramón Mato Luján (13), muerte que mereció la apertura de un sumario administrativo sobre dos médicos del Hospital de Niños cuya labor profesional en el tratamiento del paciente fue puesta en tela de juicio mediante una denuncia penal. Posteriormente por vía administrativa el ejecutivo municipal sancionó a ambos médicos.
En tanto, Idelfonsa Luján, la madre del menor hizo una denuncia abriéndose una causa penal que investigó las "causales de muerte" del menor.
El joven Mato Luján perdió la vida tras ingresar al centro asistencial municipal con una indisposición digestiva y presentando "dolor al orinar", el 29 de diciembre.
"El 29 vine de mi trabajo y lo encontré con dolor de panza, vomitó dos veces. Lo llevé al Hospital de Niños, y una doctora, de la que no recuerdo el nombre, me dijo que tenía síntomas de apendicitis, por lo que quedó internado", supo denunciar la madre en declaraciones periodísticas.
El chico recibió suero y le extrajeron sangre en la sala 222, del segundo piso, en tanto fue evaluado por un cirujano, que ordenó la internación en "observación", ante un cuadro de "fiebre alta. Le pusieron un inyectable pero no bajaba la temperatura".
Mientras estaba en la cama hospitalaria, registró diarrea y "nadie venía a atenderlo para saber qué pasaba, luego tampoco le dieron medicamento alguno". Horas después, siempre según narró la madre, vio el doctor y señaló que "ya podía comer, primero tenía que tomar agua y luego fideos con queso". Tras ingerir los alimentos, no vomitó.
El 31 de diciembre, a la 9 de la mañana, la señora solicitó a la enfermera un médico, para saber cómo estaba. Pero le habrían respondido: "es feriado y ellos no se preocupan". No obstante, poco después arribó un pediatra que "le apretó la panza con fuerza", para indicar: "ahora gordo te levantás y te vas a casa". Cuando según Luján, "tenía diarrea y fiebre".
"Yo no sabía qué hacer en mi casa. Al otro día paró la diarrea, pero le dolían las costillas al respirar", remarcó la mujer.
No obstante, horas después, cuando Luján debía ir al trabajo, a las 5, se acercó su hijo para pedirle acompañarla. "Le tomé la temperatura y le dije que debía quedarse en casa". No pasó mucho tiempo y el niño se habría desmayado en la puerta del baño. De todos modos, se reanimó, se bañó y se acostó con fiebre.
Le temblaban las piernas, entonces la familia dio aviso a la salita del barrio La Movediza, donde habrían solicitado una ambulancia, unidad que "no llegó". En este contexto, habría sido llevado en un remis al Debilio Blanco Villegas. Pero el nene ya estaba muy mal.
Al parecer, un médico de Guardia fue el encargado de dar la terrible noticia. "Yo sólo quería verlo, y no me dejaban, entonces empujé al doctor, ingresé a la pieza, y estaba mi hijo boca para arriba, todo hinchado y con vómitos".
"La verdad es que no sé qué pasó, quiero saber la verdad", clamó la mamá desde la profunda consternación.
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