18 de octubre de 2011
En una jornada especial para el sentir peronista, la sede partidaria anoche se abroqueló en un importante acto que buscó plasmar la ferviente adhesión al proyecto nacional encabezado por Cristina Fernández, como también autoconvencerse de la unidad justicialista vernácula para ser la alternativa de gobierno y vencer el venidero domingo en las urnas.
Con reminiscencias de lo que significó el 17 de octubre, pero con la mirada puesta en sostener el actual proyecto nacional y traerla a Tandil como propuesta integradora de gobierno, el justicialismo se dispuso a demostrar el optimismo necesario, cimentado en la unidad reflejada a través de la presencia de buena parte de los máximos referentes y la militancia, para esperanzarse en arrebatar la intendencia al radicalismo encarnado en el intendente Miguel Lunghi.
Ante un marco de fieles a la liturgia peronista que superó la capacidad de la sede partidaria, sería el presidente del partido, Raúl Escudero, el encargado de reseñar sobre lo que representa para el pueblo justicialista el 17 de octubre, con sus máximas figuras Perón y Evita, para luego revalidar lo que para éstos tiempos representa el legado de Néstor Kirchner y la actual presidenta Cristina Fernández, quien seguirá gobernando por cuatro años más, según confían.
Confianza ganada a partir de lo que deparó el resultado de las primarias y los últimos sondeos de opinión. Números que no se condicen con lo que pasaría con las candidaturas locales.
Para eso -por eso-, el mutualista entendió la necesidad de unir al justicialismo tandilense para hacer el último esfuerzo de la campaña y acompañar la candidatura de Auza, a quien sindicó como un hombre capaz de llevar adelante el mejor proyecto para la ciudad.
“Tenemos la oportunidad de cambiar la historia en Tandil”, arengó el ex concejal que hasta no tuvo empacho de ponerse como ejemplo para apelar a la anhelada unidad. Así, pediría disculpas y si “es necesario perdón”, por las viejas antinomias, diferencias mantenidas con el veterinario que ya fueron disipadas en pos de un proyecto común.
“Hay libertad de competir, pero también hay responsabilidad de acompañar a quien ganó la interna”, insistió un Escudero entusiasmado que no ahorró críticas a la actual gestión radical, quien “prioriza las luces y plazas por trabajo, salud y vivienda para los que menos tienen”.
Hablándole directamente a Auza, Escudero se comprometió a acompañarlo en lo que queda de la campaña. “Ganaste la interna y sos el mejor hombre para llevar adelante la mejor propuesta de gobierno. La batalla no está perdida, porque nadie puede derrotar a la fuerza justicialista”, vitoreó.
EL ORGULLO DEL VETERINARIO
Auza, por su parte, se dijo gustoso de estar en la casa peronista. Orgulloso y con una gran responsabilidad por estar al frente de un momento histórico para el justicialismo unido.
Dijo el candidato que “hoy somos una verdadera alternativa de gobierno”, y reivindicó la tarea realizada en conjunto para limar las asperezas y enaltecer la militancia peronista a favor de un triunfo el venidero domingo.
Bajo ese espíritu casi religioso del sentir peronista, reconoció que a veces cuesta hablar a favor de los intereses trabajadores porque pareciera que no conviene para el electorado tandilense. Incluso reconoció que se aconseja tener otro discurso, otro mensaje, a favor de un rédito electoral. Empero, Auza consideró que se trata de la esencia del peronismo defender los intereses de los trabajadores y no hay que alejarse un ápice de ese pensamiento.
Reconoció también su orgullo tras la victoria en la interna, que le permite “mirar a los ojos a los militantes” porque se siente “autenticado” tras aprender lo que significa el sentir peronista.
Allí arremetería con la actual gestión lunghista, calificándola de estar cada vez más a la derecha de la derecha. “Más vecinalista, desarticulada totalmente del país y el mundo”, considerando que Lunghi encarna la antipolítica, con un estado ausente que se refleja en la nulas políticas de vivienda, en la cobertura de salud y radicaciones industriales que derivan en la desocupación y subocupación por encima de la media provincial.
Referenciando a Perón, reseñó que el líder decía “que gobernar era generar trabajo”, cosa que el gobierno local no hace.
Ya envalentonado, habló de la posibilidad cierta de ganar el domingo en Tandil, en “homenaje a Néstor -Kirchner-, por Cristina”, y reconociendo incluso que “en la última semana el gobernador Daniel Scioli se jugó abiertamente por nuestra candidatura”.
El acto cerraría con las estrofas de la marcha peronista, mientras el aroma de los embutidos a punto habrían el apetito de los muchos tandilenses que se volvieron a mostrar orgullosos de ser peronistas y hasta entusiasmados en que como dice Hugo del Carril, “todos unidos triunfaremos”.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario