15 de abril de 2011
El intendente Miguel Lunghi expresó ayer su pesar por la muerte de Jorge Blanco Villegas, empresario y donante del Hospital de Niños "Debilio Blanco Villegas".
"Lo recuerdo con mucho afecto, respeto y cariño. Lo conocí en el acto que conmemoró los 100 años de la muerte de Ramón Santamarina, frente al Hospital, nos pusimos a conversar y me preguntó qué podía hacer en memoria de su padre", introdujo el mandatario.
Lunghi, en ese momento, le contestó: "tengo la ilusión de que Tandil tenga un Hospital de Niños para el futuro de nuestros chicos", a lo que el empresario respondió: "con mucho gusto, si esa es su idea".
Entonces empezaron los diálogos en el despacho comunal, donde delinearon el plan de acciones a seguir para concretar el Debilio Blanco Villegas, hoy en funcionamiento.
Blanco Villegas le pidió a Lunghi el proyecto municipal para el nosocomio infantil, lo evaluó con sus arquitectos y "empezamos a caminar y charlar. Me dijo que a los 15 días retornaba con su señora, y cumplió", aseveró el pediatra radical.
Pronto se conformó una relación muy fluida entre la autoridad comunal y el ex presidente de la Unión Industrial Argentina. Al punto que se juntaban los sábados a la tarde en la Municipalidad, y luego recorrían las obras en calle Alem.
"El trato fue muy afectuoso. La última vez que lo vi fue el año pasado, y me había prometido terminar con el centro de día de salud mental, me preguntó que opinaba yo y si él tenía que colaborar, entonces le comenté del esfuerzo de la Asociación Civil (Tita Brivio), que necesitaba un apoyo para concluir los trabajos", relató Lunghi.
Entonces Blanco Villegas aseveró en ese momento que se comprometía a poner el dinero. Pero luego surgió un impás y vino la grave enfermedad del empresario.
Lunghi calificó a la figura desaparecida como "una personalidad fuerte, de mucho control de todo lo que hacía, la obra la controlaba prácticamente él. Le agradezco en nombre de Tandil, porque cumplió todo lo que me dijo y más", elogió.
Rememoró que el compromiso original para el DBV era un presupuesto de 4 millones de pesos, cuando la infraestructura -sin aparatología- costó 12 millones. Además, Blanco Villegas trabajó con la Provincia para obtener la aparatología antes de la inauguración, incluso llegó a hablar con el gobernador Daniel Scioli.
"Tembién se preocupó de eso, no puedo estar más que agradecido, conmigo cumplió todo, 100 %", cerró el jefe comual.
Cabe recordar que los restos de Blanco Villegas fueron sepultados ayer en el Cementerio de La Recoleta, en Capital Federal.
El referente del sector privado, tío del jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, padecía una una grave enfermedad que se intensificó en el último mes. Y dejó de existir en la tarde noche del miércoles.
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