18 de diciembre de 2011
La ciudad se vio convulsionada por el horrendo crimen de un matrimonio italiano, que fue ultimado a martillazos por un hombre que mantedría una deuda de unos 10.000 dólares, dinero que el sospechoso habría utilizado para jugar en el Casino.
El macabro hallazgo se produjo en la madrugada de la víspera, cuando un joven estudiante de nuestra ciudad que alquilaba una pieza en la casa ocupada por el matrimonio, aunque la muerte dataría del miércoles pasado. El inquilino había viajado por cuestiones de estudio a Olavarría y al retornar al domicilio se topó con la dramática escena, en la casa de 14 de Julio 134, al hallar los dos cuerpos totalmente ensagrentados y desfigurados por los golpes.
Las víctimas fatales fueron identificadas como Antonio Bravata y su esposa Francesca Crocci y fue detenido como sospechoso de haber cometido el hecho Martín De Agostini(43), quien se dedica a la construcción y mantenimiento de piletas.
Tras el llamado del estudiante, varios móviles policiales concurrieron al lugar, al igual que las principales autoridades policiales, entre ellas el comisario David Tiffner y el agente fiscal en turno, doctor Luis Piotti.
Los investigadores se pusieron a trabajar de inmediato en la investigación del caso y las primeras pistas que arrojó la escena del crimen, fue que el autor del doble crimen no fue con fines de robo, puesto que el hombre tenía en el pantalón 700 pesos.
Sin embargo, los principales datos y la punta del ovillo para el esclarecimiento del hecho surgieron con los registros de la cámara de seguridad que había en la vivienda.
En la filmación se observa llegar a una persona y que el dueño de casa le abre la puerta de acceso, corroborándose que víctima y victimario tenían una relación de conocimiento.
A través de las imágenes también se observa que el visitante, lleva cual si fuese un cuchillo a la cintura un martillo, el arma homicida recuperada en el lugar.
Asimismo en la filmación del miércoles a las 10.30 se observa a esta persona ingresar al inmueble y salir una hora más tarde con una remera diferente a la que tenía puesta cuando llegó a la casa.
Mediante la filmación, los policías que cubren seguridad en el casino advirtieron que esa cara les resultaba ampliamente conocida por frecuentar la sala de juegos. El círculo se fue cerrando cuando se conoció que los italianos solían prestarle dinero.
La historia se fue armando y lo que el victimario fue a buscar a la casa no fue el dinero de las víctimas, sino los comprobantes que acreditaban el compromiso de pago asumido por el asesino y que no podía afrontar al parecer, por tratarse de una considerable suma de dinero, efectivo que se habría quedado entre el paño verde y las máquinas de sonidos estridentes.
Por ese motivo se montó una vigilancia en la puerta del domicilio del presunto asesino en la zona de 25 de Mayo de 1.400, donde se detuvo al sospechoso quien al salir de la casa y observar la presencia policial intentó evadirse.
De Martín fue trasladado a la DDI, en avenida Presidente Perón 1.478 y en horas de la tarde se concretó un allanamiento en la casa del acusado, en 25 de Mayo al 1.400. En el lugar los uniformados recogieron un pantalón con cierre a la altura de las rodillas, que es el mismo que se observa en la filmación. Cuando ingresa lo hace con el pantalón largo y al salir lo hace sin la parte inferior. La parte superior presenta manchas que serían de sangre, mientras que la parte inferior habían sido lavadas al parecer con el ánimo de borrar rastros.
ESCENA
De acuerdo a lo que pudo averiguar este medio el matrimonio habría sido ultimado a martillazos en la cabeza en diferentes lugares de la casa.
El hombre, que estaba vestido, fue atacado mientras se encontraba en una pequeña cocina, observándose una enorme mancha de sangre en la mesa.
Posteriormente el asesino arrastró el cuerpo del hombre unos metros y lo dejó tirado en el piso en posición paralela a lo que vendría a ser la pared medianera hacia calle Constitución, observándose importantes manchas de sangre en la pared.
En tanto a un metro y medio de la puerta de acceso, vestida con una remera y ropa interior, se encontraba la mujer, cerca de la ventana que da la calle con los pies para el lado de la pared.
Asimismo se podía observar claramente en cercanías de los cuerpos una mano izquierda impresa con sangre en la pared, que se presume puede pertenecer al asesino que se habría apoyado cuando arrastró el cuerpo, aunque ello se podrá dilucidar una vez que las huellas recogidas sean cotejadas con los rastros hemáticos de las víctimas y del detenido.
Los cuerpos presentaban signos de haber sido ultimados a martillazos en la frente e inclusive, presentaban fracturas en los dedos de las manos, lo que presume un desesperado aunque inútil intento de defensa por parte de las víctimas ante el virulento ataque.
Cabe mencionar que la casa es de dos plantas y en la parte superior del inmueble se encuentran las habitaciones, de donde la policía secuestró teléfonos celulares, un pagaré y una carpeta conteniendo documentación, donde se podría corroborar la actividad que llevaban adelante las víctimas prestando dinero de manera informal.
Además se pudo observar que el sospechado del crimen se deshizo del material probatorio de la deuda, ni bien abandonó la propiedad que ocupaba Bravata.
AUTOPSIA
Los cuerpos de las víctimas fueron retiradas de la casa poco después de las 6.30 y trasladadas a la morgue judicial, donde el doctor Roberto Leitao determinó que las muertes se produjeron por severos traumatismos de cráneo que derivó en un paro cardiorespiratorio traumático, corroborándose que el deceso databa de las primeras horas del miércoles último.
LA FAMILIA
Pudo conocerse que Bravata tenía una empresa familiar dedicada a la construcción a cuyo mando quedó un hijo, cuando el matrimonio emigró de Europa, para recalar primero en Estados Unidos y luego llegar a Tandil, donde hacía 14 meses que residían. Habían alquilado la propiedad de 14 de Julio 134, quedándoles por cumplir un año más de alquiler.
Al parecer, el matrimonio hacía trabajar los ahorros mediante préstamos informales, a intereses superiores a los que se encuentran en el mercado financiero formal, conocidos popularmente como “prestamistas”.
LA CAUSA
La causa en principio fue caratulada como doble homicidio aunque por las circunstancias en como se produjo se le podrían sumar agravantes como la figura de premeditación, puesto que concurrió al lugar portando un elemento contundente como un martillo con el que dio muerte a las víctimas. El ensañamiento podría darse por la cantidad de golpes que recibieron tanto el hombre como la mujer y si se puede determinar que las víctimas sufrieron como pretendía el victimario, antes que se produzca el deceso, no configurándose dicho encuadramiento si los golpes fueron efectuados tras la muerte de ambos.
También podría caber la figura de alevosía y ventaja, puesto que el agresor tenía absoluta superioridad sobre sus víctimas por el arma empleada para cometer el mortal ataque.
DECLARACION
Cerca de las 21, el acusado con la asistencia del defensor oficial, doctor Diego Araujo compareció ante el agente fiscal, doctor Luis Piotti, quien lo indagó por espacio de varias horas y habría reconocido ser el autor material.
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