4 de septiembre de 2011

Locales

Locales. Necrológicas

HILDA RODRIGUEZ VDA DE IムARRA

El pasado 29 de agosto falleció en nuestra ciudad Hilda Rodríguez vida de Iñarra, dejando un profundo dolor entre sus familiares, amigos y seres queridos.
Hoy su familia la recuerda así:
Mamá:
Todo está bien mamá,
es calma, no más sufrimiento
no mas dolor, no más preguntas,
somos adultos críticos
somos parte de tu renacimiento

Está clara el alba
tu lila mora, tu rosa blanca,
tus violetas nos impregnan,
nos dan aroma al alma

Nos dejaste las manos llenas
llenas de amor, honradez, y prudencia,
el intelecto cultivado, los preceptos exactos
la firmeza de tu valores, tu legado grabado
la adversidad ?a superarla!?! es tu conciencia
??Estás feliz, verdad?, son los tuyos, los amados
rostros que hoy podes alcanzar, abrazar y besar,
Nosotros ....aquí entre la humanidad,
Solo “UN MAMA SONREI!!!” están juntos en la eternidad
Tu hija Marisa

Jorge Laz, David y Elvira Techeiro, Mary Pérez, y además amigos y amigas acompañan a Marisa Iñarra en este penoso momento y piden una oración en la memoria de su señora madre.
Ignacio Cabezas Kirchner, participa acompaña a su amiga Marisa “en tan doloroso momento” rogando una oración en la memoria de su señora madre.
Amigas y compañeras de la Escuela Nコ 36 participan y acompañan en su dolor a Marisa pidiendo una oracion en la memoria de su señora madre


IAM TOMAS DANIEL

... Y en este camino que recorriste no hay palabras que describan mi dolor, no calla en un simple suspiro. Solo quedan lágrimas para el consuelo.
Tan solo tres añitos y todo una vida quedaba. Sos irreemplazable en nuestra alma y en nuestro corazón. Creo no tener dolor, pero si una gran tristeza.
Vacío siento mi corazón, más no triste tengo que estar yo.
Llegaste y diste luz a este mundo con tu sonrisa, no quedan palabras para describir tu partida, que con tus pequeñas alas diste un vuelco a mi vida. Pero mil sonrisas quiero ver, tu un Angel siempre serás, viniste por una misión y más que ello te llevaste hoy.
Con tus alitas el cielo recorres dejando carisma por doquier, tu familia siempre con vos, sus corazones y sonrisas también.
Angelito siempre, mi angelito serás. Hermanos hasta el final.



HERNAN MARTIN IPARRAGUIRRE

El pasado 23 de agosto, a los 74 años de edad, falleció en Tandil el reconocido médico traumatólogo Hernán Martín Iparraguirre. El galeno sufrió una descompensación el lunes a la tarde en su casa de Alem 566, y se determinó que la causa del deceso fue un infarto.
Su figura es sinónimo de profesionalidad y un gran compromiso con la salud pública, donde se desempeñó durante casi 40 años, hasta que se jubiló.
Asimismo, Martín Iparraguirre le dedicó gran parte de su vida al deporte, y fue pionero al traer la especialidad de Deportología a la ciudad.
Iparraguirre era padre de 4 hijos, dos mujeres (Jorgelina y Martina) y dos varones, (Rogelio, dirigente político del Frente para la Victoria y Aitor).
Precisamente Martina, que vive en Capital Federal, fue mamá hace algunos días. Por lo que Martín Iparraguirre pudo conocer a su nieta y estuvo hasta el sábado en Buenos Aires. Además, el galeno es hermano del periodista Carlos Iparraguirre.
Su interés por el conocimiento era tal que hasta sus últimos días estudió la carrera de Historia, en la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional del Centro, donde se suspendieron las clases en señal de duelo.
El vínculo con la actividad física era total. Fue socio fundador del Club de Rugby "Los Cardos" y junto a Ernesto Palacios creó la competencia en las sierras denominada "Desafío de las Animas". Amante del deporte aventura, también subió a la cumbre del Cerro Aconcagua.
Por otro lado, jugó en la primera división de "Los Cardos" hasta los 40 años, y colaboró con entrenadores de las divisiones menores .
Al jubilarse, tuvo un precioso gesto de vida y se mudó a "La Quiaca", Jujuy, donde ejerció la medicina en forma gratuita. Sólo pidió un lugar donde instalarse, y además de prestar tareas en el hospital de esa ciudad norteña, tomaba su vehículo y se dirigía a lo profundo de los cerros para asistir a las personas que estaban impedidas del acceso a una atención. Durante 3 años, desde 2002 a 2005, trabajó en esa maravillosa cruzada social.
Asimismo, se desempeñó como jefe de los servicios de Traumatología y Guardia del Hospital Ramón Santamarina, donde acumuló una trayectoria de 37 años de servicio.
Iparraguirre se graduó en la Universidad de Buenos Aires y realizó su residencia en el Hospital Fiorito.
Sus restos fueron velados en la casa Crespo, Iacaruso y Santillán y fueron inhumados en el Cementerio Pradera de Paz.


CARLOS ALBERTO GONZALEZ

El 21 de agosto, a los 53 años de edad, de manera inesperada falleció en nuestra ciudad Carlos Alberto González, y sus seres queridos lo recuerdan así:
“Carlitos: te fuiste de la vida, nunca pensamos que una cruel enfermedad en solo 40 días te alejara de nosotros.
Hoy reconocemos cuánta razón tenías cuando decías “la vida hay que vivirla”, vos con pocos años la viviste a tu gusto, rodeado de amigos, viajando por casi todo el país y países limítrofes, como Brasil, Bolivia y Chile, en los micros de larga distancia con turistas, sin olvidarte nunca de tus padres.
Estando en casa siempre te gustó cocinar, de hecho lo hacías muy bien, para los cumpleaños o fiestas de fin de año nos hiciste sentir de visita en nuestra propia casa.
Vivimos pendientes de vos, todavía creemos que vas a regresar, nos consuela pensar que estás en el Cielo con tus cuatro abuelos que sin duda sabrán acompañarte hasta que lleguemos nosotros.
Carlitos, querido hijo, tenés sobrados motivos para descansar en paz”. (Tus padres)
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.


HECTOR NICOLAS ELGADAB

El 17 de agosto falleció en nuestra ciudad Héctor Nicolás Elgadab, un querido y respetado hombre que contaba con 77 años de edad. Sus seres queridos lo recuerdan así:
“No llores por mí... mejor.. Piensa en mí...
Si tú me amas, no llores.
Si conocieras el misterio insondable
del cielo donde me encuentro.
Si pudieras ver y sentir lo que siento y veo,
En estos horizontes sin fin y en esta luz
que todo alcanza y penetra…
Tú jamás llorarías por mí.
Estoy ahora absorta por el encanto de Dios
Y por sus expresiones de infinita belleza.
En confrontación con esta nueva vida,
Las cosas del pasado son pequeñas, insignificantes.
Conservo aún todo mi amor por tí
Y una ternura que jamás te pude en verdad revelar.
Vivo en serena expectativa de tu llegada un día…
Entre nosotros…
Piensa en mí, en tus luchas;
Piensa en esta maravillosa morada,
Donde no existe la muerte y donde estoy junto
a la fuente inagotable de la alegría y el amor.
Si verdaderamente me amas,
No llores por mí… mejor… solo piensa en mí.
Yo estoy en paz”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.


MARIA DEL RIO DE PEDERSEN

Junto a sus familiares, amigos y seres queridos, el 22 de agosto falleció María del Río de Pedersen, quien contaba con 94 años de edad.
María nació en esta ciudad el 27 de julio de 1917; era hija de los españoles Aurora Gallo y Pedro del Río, siendo la mayor de siete hermanos, a los cuales cuidó y atendió cuando eran chicos.
Su niñez y adolescencia la pasó en el campo, donde vivía y trabajaba junto a sus padres. A los 22 años se casó con Gustavo Pedersen (f), con quien tuvieron cinco hijos: Alberto (f), Roberto (f), María Elena, Juan Carlos (f) y Stella Maris, a quienes les dedicó su vida cuidándolos, que luego continuó con sus diez nietos y cinco bisnietos.
La vida la golpeó con grandes pérdidas, pero lo pudo superar con mucho sacrificio. Su existencia fue muy buena, ya que nunca estuvo enferma.



SANTIAGO EUSTAQUIO TEJERA

A los 85 años de edad, el 17 de agosto dejó de existir Santiago Eustaquio Tejera, causando dolor y pesar entre sus familiares y amistades.
“El ムato”, como le decían sus amigos, nació en la ciudad entrerriana de General Campos el 25 de julio de 1926, creció en Federal y el 6 de junio de 1962 contrajo matrimonio con María Teresa Menguez, su compañera de toda la vida.
Trabajó en el Ferrocarril Urquiza, en el aserradero de durmientes como contratista y a fines de los `60 llegó a Tandil trabajando en Cantera Cerro Sisí, Cerro Federación, San Luis y otras empresas hasta que alcanzó su merecida jubilación.
Sus últimos años pasaron en compañía de su hija Carla, su esposa y el afecto de otros familiares y amigos, quienes disfrutaron de sus cuentos y anécdotas hasta sus últimos días, cuando partió de este mendo a raíz de una enfermedad terminal ?Que descanses en paz ムato!
Sus restos recibieron cremación en el Cementerio de Necochea.



CAYETANO MILONE

A los 92 años de edad, el 18 de agosto se apagó la vida de Cayetano Milone, causando dolor y tristeza entre sus familiares y amistades.
“Roberto” Milone nació el 18 de abril de 1919 en La Plata, donde contrajo matrimonio con Nélida Méndez y estuvieron juntos 70 años, con tu “nenita”, como vos la nombrabas a mamá.
Durante cuarenta años desempeñó su actividad laboral como secretario de estudios y proyectos en Vialidad; al mismo tiempo fue un gran bandoneonista, formando su orquesta “Los Rítmicos” y luego “Los Mendocinos”, que para la época fue un “boom”, llenando los clubes y por suerte pudo vivirlo con mucha alegría, pues amaba el tango y así se lo hizo creer y amar esa música a los suyos, que hoy sigue sonando en sus oídos.
Con mucho amor constituyeron una gran familia, junto a sus cuatro hijos: Alfredo Omar, María del Carmen, Ana María y Guillermo Daniel; que con el paso del tiempo fueron sumando a sus hijos políticos: Irene, Ricardo, Francisco y Laura, que más tarde le dieron a sus amados nietos, bisnietos y tataranietos.
“El Viejo” se enamoró de esta ciudad, donde hacía diez años vivían su hija Ana María y su yerno Francisco. Aquí se afincó hace 24 años, siendo un enamorado de las sierras, continuando con su ejemplo de buen padre, honesto, pero por sobre todo buena persona, enseñando y dando el ejemplo.
Sus restos, previo velatorio, fueron cremados en el Cementerio de Necochea y sus cenizas esparcidas en Miramar y también el Lago del Fuerte, como fuera su última voluntad.
Dedicatoria:
“Querido Viejo: aquí nos dejaste a mamá para seguir cuidándola y así será como vos querías, vas a ser irremplazable. Te amamos y seguro te estarás tocando un tango al son del bandoneón de Troilo “El Gordo”, como vos le decías.
Te queremos, pero por sobre todas las cosas, estamos honrados de haber tenido un padre como vos. En algún momento nos encontraremos ?Te amamos!”


LUCIA CRISTINA TORRES DE PEREZ

El pasado lunes 15 del mes corriente, partió para reunirse con Dios, Lucía Cristina Torres de Pérez, quien contaba con 57 años de edad, dejando un profundo dolor entre sus familiares y amistades.
Lucía nació en esta ciudad el 12 de mayo de 1954 y durante su vida logró conformar una familia ejemplar, compuesta por su esposo y sus dos hijos: José y Mercedes.
Se destacó por ser una mujer dedicada a su casa, muy compañera de su madre, quien la dejó muy triste el día que partió.
Unica mujer de siete hermanos, todos ellos hoy la extrañan al igual que su nieta Aixa que pregunta todo el tiempo por su “Abu”.
“No hay muchas palabras para describir el dolor con que nos quedamos todos los que te quisimos. Sólo espero que con Dios estés acompañada y descanses en Paz. Te amaremos por siempre”.


GUILLERMO OSCAR HEAUSSER

A los 70 años dejó de existir el 26 de agosto en nuestra ciudad Guillermo Oscar Heausser, causando un profundo dolor entre sus familiares, amigos y quienes lo conocieron.
Hijo de Guillermo Heausser y Leonor González, fue el mayor de tres hermanos.
Contrajo matrimonio con Lidia Luisa Corvetta, con quien tuvo 2 hijos: Guillermo y Daniela. Con los años se sumaron a la familia sus hijos políticos, Fabiana y Marcelo, sus queridos nietos Maira y Elias Heuasser y Matías y Sebastian Hernández.
En su juventud trabajó como camionero y posteriormente ingresó a Metalúrgica Tandil , luego a Ronicevi y por último, hasta su merecida jubilación, fue colectivero en la línea 504.
“No hay palabras para describir el dolor con que se quedó toda tu familia, tus amigos y todos los que te quisimos tanto”.
Sus restos recibieron inhumación en el cementerio municipal.


LUCIANA ANTONELIA VERONA

Hay un tiempo para todo (Libro de Eclesiástico 3:8)

Todo tiene su momento oportuno;
hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo:
un tiempo para nacer, y un tiempo para morir;
un tiempo para plantar, y un tiempo para cosechar;
un tiempo para matar, y un tiempo para sanar;
un tiempo para destruir, y un tiempo para construir;
un tiempo para llorar, y un tiempo para reír;
un tiempo para estar de luto, y un tiempo para saltar de gusto;
un tiempo para esparcir piedras, y un tiempo para recogerlas;
un tiempo para abrazarse, y un tiempo para despedirse;
un tiempo para intentar, y un tiempo para desistir;
un tiempo para guardar, y un tiempo para desechar;
un tiempo para rasgar, y un tiempo para coser;
un tiempo para callar, y un tiempo para hablar;
un tiempo para amar, y un tiempo para odiar;
un tiempo para la guerra, y un tiempo para la paz.

“Desde que llegaste a nosotros te amamos y te seguiremos amando por siempre”. Tus papás, tus hermanas, sobrinos, cuñados, abuelos y tíos.

Comentarios

0

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.

Cargando comentarios...

Subscribite para recibir todas nuestras novedades

data fiscal  © 2026 | La Voz de Tandil | Av. del Valle 1220 - Tandil