13 de febrero de 2011
MARIA LUISA ARTOLA
El 23 de diciembre, a los 80 años, partió de la vida.
María nació el 19 de febrero de 1930 en Gardey. Se educó en su casa, de la mano de una maestra rural y luego vivió en la Base Aérea, donde se destacó por ser una eximia jugadora de fútbol, pionera en ese deporte.
Más adelante, residió en El Solcito con su hermana Haydée y su cuñado Juan.
Toda su vida trabajó en tareas rurales, destacándose por su laboriosidad.
Los últimos dos años de su vida vivió en el hogar “Dulces Sueños”, muy bien atendida por Paola y su equipo, al quiénes su familia agradece eternamente.
Su carácter era alegre y además, vivió toda su vida rodeada de amigos. Le gustaba mucho compartir reuniones con ellos. Su amiga Teresa la recordará por siempre como una persona llena de alegría y bondad.
Sus restos descansan en el Cementerio Municipal.
PILAR CONDE VIUDA DE MAS
El pasado 22 de enero en Tandil, falleció Pilar Conde viuda de Más, dejando un profundo dolor entre sus familiares, amigos y conocidos.
Pilar nació el 10 de septiembre de 1930 en Azul, pero residió toda su vida en La Pastora. Estuvo casada con Martín Más, de cuyo matrimonio nació el fruto: Juan, Marta, Luis, Miguel, Enrique y Graciela. Después fue mamá de los mellizos: María de los Angeles y Néstor Daniel.
Siempre trabajó en el campo, cuidando a la familia y haciendo duros trabajos como la cosecha, que disfrutaba y, a la vez, realizaba para que a sus hijos no les faltara nada.
Tenía 80 años cuando falleció, dejando un inmenso dolor entre sus familiares, que la recordarán por siempre con mucho amor.
Sus restos descansan en el Cementerio Municipal.
ANIBAL TOMAS BROWN
El pasado 24 de enero, falleció en Tandil, a los 64 años, Aníbal Tomás Brown, “Pocho”, como le decían sus amigos y familiares.
Pocho nació en Rauch el 23 de octubre de 1946, hijo de Gorgonia Aureliana Maturan y David Tomás Brown. Compartió su infancia junto a sus hermanos Oscar Rubén Brown y Elsa Raquel Brown. A los 19 años conoció a María del Carmen Prieto y luego de ocho meses de noviazgo contrajeron matrimonio, del cual nació su hija, Verónica Edith.
Fue un hombre de carácter fuerte y de principios y poseía una voluntad inquebrantable. Junto a su compañera, pasaron por mucho avatares y compartieron momentos felices, como el día del nacimiento de sus dos nietas: Rocío Magalí Brown y Guadalupe Fernández.
Con su hijo político, Antonio Alberto Fernández, compartieron muchas horas de charlas amenas y forjaron una hermosa amistad.
Hacía 24 años que desarrollaba el oficio de zapatero, logrando el cariño y respeto de todos sus clientes.
Falleció después de 21 días de lucha, tras una operación que se complicó por una enfermedad genética de la sangre.
Dejó un vacío muy grande en su esposa, hija, nietas y sobrinos a los cuales consideraba como hijos propios.
Sus restos descansan en el cementerio Praderas de Paz, junto a su mamá, su papá y hermano.
“Siempre te llevaremos en el recuerdo y en el corazón, no pasará un día de nuestras vidas en que no apliquemos las cosas que nos enseñaste. Tu miedo más grande fue pasar por esta vida sin dejar legado, ese miedo no existe ya, porque tuvimos la prueba tangible de todo el respeto y el cariño que cosechaste a través de tus 64 años”.
JOSE ALBERTO NATUZZI
El pasado 21 de enero dejó de existir el vecino José Alberto Natuzzi (Cacho), quien contaba con 74 años de edad.
Laboralmente se había desempeñado como bancario durante 36 años, cumpliendo tareas de jefe de sección y encargado de caja de seguridad y reparación. Fue también interventor de la Asociación Bancaria durante cinco años.
Posteriormente incursionó en un hobby que captó su corazón, siendo su voz portadora de su bonhomía y conocimientos. Actuando como radioaficionado eran habituales sus contactos con los lugares más remotos, logrando experiencias que le generaban alegría y satisfacción.
Su pasión asoció a Cacho al Radio Club Tandil, entidad a la que presidió.
Hombre querido y respetuoso, supo ganarse el afecto de su entorno, en tanto que su esposa, su hija, su nieta y bisnieto lo recuerdan con amor. “Hoy está junto a Cristo”, sostienen.
HIGINIO ROBISCO
El primero de febrero falleció en nuestra ciudad Higinio Robisco, a los 80 años. Era hijo de inmigrantes españoles, Basilio Robisco y Modesta Martínez, quienes habían llegado a la Argentina a fines de 1920 con dos hijas nacidas en la región de Castilla la Mancha, Irene y Carmen.
La familia recién venida de España tuvo su primera permanencia en país en General Villegas, donde nació Higinio el 1 de octubre de 1930. Luego se trasladaron a Tres Arroyos donde llegó la hija menor, Isabel.
Con los años y la búsqueda de un mejor pasar se aproximaron a Tandil, donde se asentaron. Higinio se educó en un hogar donde el valor de ser familia fue fundamento de su forma de ser.
Tuvo la oportunidad de pisar y besar el suelo español que fuera inicio y fuente de su familia, la ciudad de Luzón en Castilla la Mancha.
Hizo sus estudios en la Escuela 1 y luego continuó de manera autodidacta hasta constituir sus conocimientos como técnico electrónico de lo que ejerció durante años, dando pie a lo que fue uno de los comercios céntricos de la ciudad: Robisco y Compañía, ubicado primero en 9 de Julio al 700 y luego, al 600. Fueron ellos los que, en los inicios de la televisión en los años 50 trajeron la novedad a Tandil y fabricaron sus propios televisores, marca Merodio (apellido de la familia).
En 1961 se casó con Blanca Barbini y formaron una hermosa familia, de cuya unión resultaron cuatro mujeres: Ana Inés, María del Carmen, María Cecilia y Paulina.
Se fue hecho un hermoso abuelo de siete nietos: Pilar, Juan Alfredo, Mariano Joaquín, Carolina Dafne, Franco Augusto, Juan Antonio y Milena.
Higinio fue amante y gran conocedor de la música clásica, apicultor por oficio y dedicación. Ayudó ad honorem y por muchos años en la Sociedad Española de Socorros Mutuos, de la cual fue en algún tiempo su presidente.
Fue una persona muy querida y acompañada por amigos y colegas. Higinio fue muy generoso al compartir sus conocimientos y apoyando a diversas personas. Todos ellos destacan el buen humor con el que vivió hasta el último momento.
Falleció en el Sanatorio Tandil, acompañado por su esposa y su segunda hija.
Su esposa Blanca le brindó su amor y apoyo incondicional en el trayecto de una prolongada enfermedad cardíaca. También fue cuidado por sus hijas, para quienes fue un ejemplo de valentía y portador de los valores humanos fundamentales: la unión familiar, la amistad, el trabajo incansable.
En su cumpleaños 80, emocionado por el cariño que había sembrado a lo largo de su vida, comentó que estaba orgulloso y muy agradecido de las personas que lo acompañaron en todo momento.
Sus restos descansan en el Cementerio Praderas de Paz. Su familia agradece en su extensión a todas aquellas personas que se acercaron para despedirlo y para apoyar a sus más allegados.
SILVIO REINALDO PAGNACCO (TITI)
El 28 de enero, dejó de existir en nuestra ciudad Silvio Reinaldo Pagnacco, dejando un profundo dolor y tristeza entre sus seres queridos.
“Titi”, como se lo conocía, era hermano de una conocida firma del rubro de la construcción “Pagnacco Hnos”. Si bien al principio por su actividad integró la firma, más tarde se independizó tomando la posta de camionero. Tanto como chofer como mecánico ed él mismo.
Los últimos 20 años se dedicó al transporte de alimentos balanceados a diferentes tambos de la zona, respondiendo a la solicitud de la Cooperativa Agropecuaria Tandil-Vela. Tarea que realizó con responsabilidad y eficacia.
“Titi” era un hombre de pocas palabras y no le dio la importancia que requería su corazón, ni a los consejos de sus familiares, amigos y vecinos, para que atendiera más a su salud.
Hacía más de 25 años compartía su hogar con Mary, que lo cuidó con gran esmero y cariño, haciendo todo lo posible para sacarlo adelante día a día hasta que finalmente falleció.
Sus restos fueron sepultados en el Cementerio Municipal.
NELLY LOPEZ DE THEILL
Tía Mecha, abuela Mecha, mamá o simplemente: Mecha, así la llamábamos. Y hacía honor a su sobrenombre: rápida y decidida para ayudar a los que la necesitaran, o para desempeñar sus tareas. Sabía dar esa de luz pequeña, que luego se torna en fuerza. Fue un ser abnegado en las diferentes responsabilidades que debió enfrentar en la vida. Y al hacerlo puso el mayor empeño sin demostrar queja alguna, al contrario, siempre esbozaba una sonrisa. Y así fue, aún en los momentos de su larga enfermedad. Hija de una antigua familia del pueblo de Vela, se casó con Victor Theill. Así se fusionaron no solo dos almas, sino dos razas. Supieron amalgamarse y coincidir en las ideas familiares que ambos desarrollaron para la educación de sus hijos. Cuando los hijos tenían necesidad de continuar los estudios, se instalaron en Tandil. Mecha dejó el pueblo por la ciudad, pero su modo de vida siguió la misma dirección. El norte de su brújula fue la familia y a ella dio todo el amor y dedicación. La familia política era numerosa, de origen danés, con distintas costumbres y los mismos principios . Mecha fue una más entre todos los daneses, supo hacerse querer o fue querida porque así era su naturaleza. Como es la naturaleza de aquel que sin albergar grandes títulos, deja entrever en su vida el título mayor, aquel que dice: Supo dar y sentir amor, fue amable con todos, fue digna y leal hermana de sus hermanas y amigas, fue amorosa esposa, madre y abuela. Esto hace la eternidad de su alma, esto es lo que la distinguió, fue el ejemplo dejado por Mecha, como por descuido, sin pretenderlo, espontáneo. Es lo que perdurará para siempre y nos permitirá pensar que su partida, es para ella, un verdadero descanso en Dios.
ABEL CARLOS CARBONE
Dolor profundo, generalizado, el que sale de las entrañas de la existencia para recordarnos la fragilidad de la vida y la necesidad de vivirla en plenitud. Ese sentimiento vestido de amarga tristeza fue reflejado, la mañana de este viernes, por el aplauso acunado, denso, sostenido, con que la comunidad universitaria despidiera en la esquina de Pinto y Chacabuco el paso del cortejo fúnebre conduciendo al cementerio los restos del compañero de trabajo Abel Carlos Carbone.
Cuando aún perduraba la conmoción por el deceso en los primeros días de enero, pleno período vacacional, de la entrañable no docente Mercedes Nigro, sobrevino el impacto por la muerte de Abel, inscripto a su vez en el renglón del personal administrativo reservado a los históricos.
Su estampa de 66 años resumía un pedazo enorme de la Unicén, modelada siempre en el área de Personal (hoy Recursos Humanos) que integraba y desde la cual indicara tantos caminos a los colegas recién llegados.
Lucía lo que solía considerar un privilegio, esto es pertenecer a la generación que viera crecer casi desde el vamos a su querida Casa laboral. Entonces, pregonaba a los cuatro vientos la necesidad de sentirla propia, dentro de uno, para así educarla y protegerla con sentido de pertenencia, imprimiéndole el sello que hoy la destaca entre sus pares nacionales.
Pero no se detuvo sólo en cumplir con notable rectitud y fidelidad su trabajo. Lo amplió, con tandilense entusiasmo, a través de la conducción de la Asociación Mutual Universitaria, su querida AMU, la que acaba de anunciar la institución de una farmacia como revolucionaria ampliación de sus servicios.
Bien dicho está que tener un hijo, escribir un libro y plantar un árbol son los veredictos de la vida del hombre. Sus legados. Abel fue padre de familia, escribió el libro “Crónica de una época feliz” y sembró muchos árboles.
Quizá no lo hizo desde abajo, con pala y tierra, sino desde arriba, ya que fuera importantísima rama de ese frondoso árbol que representa su Universidad, de hojas jóvenes que brotan y se van hacia los cuatro puntos cardinales, a encarar la vida con un diploma bajo el brazo.
Sabía Abel, porque acostumbraba a comentarlo en charla amistosa, que a un dolor lo sigue una alegría, como el día a la noche. Y es la alegría que debemos sentir al recordarlo tal cual era, aunque por ahí se nos escape una lágrima espesa, pero siempre dulce.
SANTOS MIGUEL BASUALDO (01-11-1935 / 23-01-2011)
Días atrás, falleció Santos Miguel Basualdo, dejando un profundo dolor entre sus familiares, amigos y seres queridos.
Santos nació el primero de noviembre de 1935 en Santiago del Estero y nos dejó físicamente el 23 de enero en la ciudad de Azul.
Creció junto a sus padres y a sus 5 hermanos. De muy joven comenzó a trabajar en Sol de Julio, un pueblo ubicado en Santiago del Estero. En ese lugar conoció a Teresa Sosa, con quien contrajo matrimonio y tuvo dos hijos: Miguel Angel y José Luis.
Junto a Teresa instaló un comedor en Barker, en donde actualmente funciona el Bar “El Santiagueño”. Además, siempre se caracterizó por su enorme energía puesta siempre al servicio de su trabajo y, sobre todo, de su familia.
Abu: me gustaba escuchar cuando hablabas de esos viajes que querías hacer y a esos lugares que querías conocer. Esas ganas de vivir siempre, mostrándote sonriente.
Abuelo, lo que siempre va a quedar entre nuestros corazones son esos momentos más importantes y hermosos que compartimos cuando te acompañaba a tomar mates y nos sentábamos a escuchar folclore, los consejos que nos dabas, nunca los voy a olvidar. Vamos a tratar de hacerte sentir orgulloso de tus nietos porque sabemos que siempre vas a estar con nosotros acompañándonos y ayudándonos como lo hiciste siempre.
Gracias Abu!!! Te amamos y nunca te vamos a olvidar, tu hijo Miguel, tu hija política Alejandra y tus nietos Magalí, Marianela, Miguel y Renata.
ISABEL GARCIA DE CASTRO
El pasado 5 de febrero se apagó la vida de Isabel García de Castro, de 80 años, sumiendo en pesar y tristeza a sus familiares y amigos.
Isabel nació el 15 de diciembre de 1930 y formó su familia junto a sus esposo Antonio y sus hijos Stella y Antonio, a quienes guió y educó con los mejores valores, como también lo hizo con sus nietos Yésica, Luciano, José, Micaela y Valentina.
Recibió el afecto de sus hijos políticos Silvia y Juan, de sus hermanos, hermanos políticos, tíos primos y sobrinos.
Abuela: tu partida nos sorprendió. Siempre estarán en nuestros corazones, no te olvidaremos.
ANA INES RUIZ
El primero de febrero, a la edad de 87 años, falleció Ana Inés Ruiz dejando un profundo dolor entre quienes la conocieron.
Abuelita querida, te nos fuiste tan de repente que fue duro no haberte dicho un último adiós, pero aun así nos hiciste ver que en este momento había que salir adelante, sabiendo que donde estabas, ibas a estar ahí para cuidarnos y protegernos.
Gracias Abu. Gracias amiga de la vida. Gracias, te amamos
Siempre estarás a nuestro lado. Tus hijos, tus nietos Caro, Nico, Mauro, Antrea; tu bisnieta Constanza; tu nieto del corazón Diego y tus amigos de la vida.
MIGUEL ANGEL CORONADO (13-08-1941 02-02-2011)
Tu partida ha entristecido nuestros corazones y los de aquellos que te conocieron. Todos hablan del gran ser humano que fuiste, nosotros del gran padre. El que siempre nos enseñó el camino de la honestidad, la perseverancia y el trabajo. A ver la belleza en todas las cosas y levantarnos siempre ante una caída.
Siempre estarás presente en cada momento de nuestras vidas y en tus seres querido porque fuiste un gran maestro de la vida.
Te amamos, tus hijas Patricia y Susana, y tu hermana Ana
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