26 de noviembre de 2011
BUENOS AIRES.- El juez federal Norberto Oyarbide aseguró ayer que seguirá con "más fuerza que nunca" con la causa contra el ex apoderado de la Fundación de las Madres de Plaza de Mayo Sergio Schoklender por presunta defraudación contra el Estado.
El juez realizó esas declaraciones luego de que el camarista Eduardo Freiler señalase el jueves que encontrar las pruebas de esta investigación resulta "tan difícil como hallar una aguja en un pajar, un pajar que el propio magistrado se ha encargado de construir".
Consultado por periodistas en la puerta de su domicilio en esta ciudad sobre las críticas del tribunal, Oyarbide aseguró que continuará con la investigación "con más fuerza que nunca".
"Es un trabajo en el que debo seguir adelante. Están trabajando mucho todos los cuerpos técnicos del Banco Central, de la Policía Federal. La trama es muy compleja, los imputados son muchos", argumentó el juez.
La Sala I de la Cámara Federal -integrada por Eduardo Freiler, Jorge Ballestero y Eduardo Farah- declaró nula la resolución de Oyarbide en la cual había confirmado la inhibición sobre los bienes y fondos de los imputados en la causa.
También criticó al juez por mantenerla durante seis meses bajo secreto de sumario, una medida que el magistrado había levantado ayer mismo, un rato antes.
Puntualmente se le achacó a Oyarbide que "el errado direccionamiento que se ha dado" a la causa "no resulta el más idóneo para el descubrimiento de la verdad material que es, en definitiva, la finalidad de la instrucción que transita este sumario".
También se instó al juez a "arbitrar los medios necesarios para circunscribir adecuadamente el objeto procesal y formular las imputaciones que correspondan permitiendo el ejercicio del derecho de defensa".
Oyarbide investiga si se defraudó al Estado y se "lavó" el dinero que el Ministerio de Planificación le entregó a la agrupación Madres de Plaza de Mayo para la construcción de viviendas.
Se cree que esos fondos habrían sido desviados por Sergio Schoklender, su hermano Pablo, y otros acusados para comprar bienes como casas, autos y yates.
Apenas levantado el secreto de sumario, el fiscal federal Jorge Di Lello continuó recibiendo copias de los 104 cuerpos que contiene la causa, con vistas a preparar el pedido de indagatorias que concretaría en la primera quincena de diciembre.
Fuentes judiciales informaron a DyN que Oyarbide le envió a Di Lello otros cuatro cuerpos del voluminoso expediente -ya tiene 20.800 fojas- en los que buscará más documentación para sus indagatorias, entre las que se descarta que estarán los hermanos Sergio y Pablo Schoklender.
Los investigadores todavía esperan un informe de la Policía Federal sobre el estado patrimonial de los imputados, que ya suman más de medio centenar.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario