4 de noviembre de 2011

Locales

Locales. Patota lo golpeó en la calle bajo amenaza: "no hables más de Lunghi y Llorens"

"Escuchá bien lo que te voy a decir, no publiques más en el muro de Lunghi, ni el de Llorens. Ahora es esto, la próxima va a ser un tiro en la cabeza". Esa velada amenaza habría recibido Claudio Palacios, en el piso, luego de que 3 sujetos lo golpearan en la madrugada del domingo, en San Martín y Alberdi. La víctima iba caminando hacia su casa, solo.
Minutos antes, a escasos metros de la escena de violencia, dos policías en patrullero detuvieron al enfermero para pedirle el DNI. Y le profirieron: "ha, vos sos Claudio Palacios, bien". Los uniformados le devolvieron el documento "de manera sarcástica, riéndose". Nunca imaginó el enfermero que una patota lo esperaba para agredirlo, produciéndole traumatismo de tórax, heridas en una mano y rodilla. Sin robarle absolutamente nada.
El relato, que roza directamente al intendente municipal y el Director de Protocolo, consta en una denuncia formulada ayer ante el fiscal Marcos Eguzquiza. LA VOZ accedió a la presentación, cuyos ribetes políticos y policiales, de constatarse en la investigación, constituyen una historia pesada, gravísima.
Palacios es el enfermero que en 2007 fuera cesanteado de la Clínica Chacabuco (entidad privada ligada a Lunghi) luego de contraer VIH. Es más, el juicio laboral continúa hasta nuestros días.
Pero en las últimas semanas, el daminificado venía escribiendo durísimas acusaciones a la gestión radical, en un grupo de "Facebook" denominado "Lunghi Gobierna", órgano oficial que utilizó el pediatra para difundir sus acciones en la campaña electoral. Hasta llegó a sostener que conoce (y lo informó a la Policía) a dillers que manejan la comercializazión de drogas ilegales en Tandil, más precisamente marihuana y cocaína, según él, delincuentes "relacionados con personas muy cercanas a Lunghi".
Los condimentos de la denuncia no terminan allí. Palacios afirmó ante el agente fiscal que hace unos 20 días lo llamó Llorens a su celular. El funcionario -según la testimonial- le "manifestó textualmente que dejara de publicar en el muro de Facebook, porque te voy a ir a cagar a trompadas, y te voy a cagar a tiros, vení, vivo en calle Pinto...".
Consumado el mensaje intimidatorio del titular de Protocolo lunghista, el enfermero se lo comunicó al secretario de Gobierno, Matías Civale, quien -de acuerdo a la presentación- le respondió: "Llorens es medio loquito, arréglense entre ustedes".

EL ATAQUE: PASO A PASO

El trabajador de la sanidad aseguró que eran cerca de las 3 del domingo 30 de octubre. Regresaba caminando por avenida Rivadavia en dirección a calle San Martín. Media cuadra antes de llegar a esta última arteria, "fui interceptado por un móvil policial que en contramano llega para pedirme el DNI". Manejaba una oficial mujer. Allí habría sucedido la expresión del uniformado: "ソvos sos Claudio Palacios?". El enfermero supone que el personal policial "le avisó a los tres masculinos sobre su identidad, ya que ninguno" de los agresores "me preguntó nombre ni domicilio".
Pues bien, el patrullero dobló en "U" y retomó la avenida en dirección a Pinto. Sigue caminando y observa que en San Martín y Alberdi había dos hombres "parados sobre San Martín, mano izquierda, y el otro masculino siguió caminando por la misma mano que venía yo, cruzándolo sin ningún inconveniente". Aunque de repente, el par de sujetos le pide fuego. Uno era joven de entre 25 y 30 años, tez morena, cabello oscuro, 1.75 metros, remera, jeans y zapatillas. El otro: cerca de 40 años, delgado, alto, 1.80 metros, cabellos oscuros, camisa y vaquero. "De verlos los reconocería", testificó Palacios. Cuando va a sacar el encendedor del bolsillo de su campera, uno "me aplica un golpe de puño en la nuca", impacto que lo hace caer al suelo. Entonces la víctima les dice que si le querían robar, "tenía 5 pesos y anillos que no son de oro". A lo que los malvivientes responden tomándolo de los pelos hacia atrás, amenazándolo para que deje de publicar contra Lunghi y Llorens. Luego sobrevino una patada en el pecho. El enfermero se levantó, fue a su casa y se aplicó una inyección de diclofenac con decadrón "por el dolor que tenía". Cerca de las 5 asistió al Hospital "Ramón Santamarina". En la guardia lo atendió la doctora María Polifroni, le hicieron placas y constataron el traumatismo de tórax.
"Lo que más les molestó es que publiqué en Facebook que en cualquier momento se va a saber quienes son los que manejan la droga en Tandil, gente de Lunghi", disparó en el reportaje que concedió a este Diario. "Yo ya di los nombres, están denunciados, vigilados e investigados", agregó.
"Quiero que se sepa la verdad", justificó el brindar los motivos de la denuncia. "Hablé con policías, me recomendaron que vaya caminado al trabajo porque me iban a vigilar, y después que me mueva en remis", subrayó.
Por último, aseguró: "para que no escriba en el Facebook, van a tener que cortarme las manos; y para que no hable, me tendrán que cortar la lengua. O directamente, que me peguen el tiro", concluyó Palacios.

Comentarios

0

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.

Cargando comentarios...

Subscribite para recibir todas nuestras novedades

data fiscal  © 2026 | La Voz de Tandil | Av. del Valle 1220 - Tandil