24 de febrero de 2011

Policiales

Policiales. Piden cuatro años de prisión para el acusado de un intento de robo domiciliario

En la antevíspera se realizó una audiencia oral y pública en el Tribunal Criminal Nro 1, en este caso con la sola presencia del juez Guillermo Arecha, en un juicio que se transitó con celeridad a partir de incorporar todos los elementos de prueba por lectura y sólo detenerse en los alegatos de las partes.

Quien estaba sentado en el banquillo de los acusados resultó Roberto Carlos “El gringo” Mendoza, imputado del delito de “Robo agravado por efracción en grado de tentativa”, hecho cometido en enero de 2009.

En efecto, para el fiscal Marcos Egusquiza, de la probatoria recolectada durante la instrucción e incorporada al debate el 11 de enero de 2009, aproximadamente a las 20, Mendoza y otro sujeto desconocido estaban en el patio de la vivienda de calle Del Libertador 470 y haciendo uso de la fuerza violentaron la puerta de chapa de la cocina, para así ingresar a la vivienda, donde se encontraba una de los moradoras de la propiedad, Silvana Vanesa Oliveda descansando.

Una vez en el interior de la casa los intrusos con la intención de apoderarse de diversos elementos de la casa, comenzaron a revolver por toda la finca en sus distintas habitaciones, pero no logrando el objetivo porque fueron sorprendidos precisamente por la mujer, quien se levantó de la cama y al advertir la presencia del par de malvivientes éstos se dieron a la fuga.

La acusación del ministerio público quedó acreditado por la declaración testimonial de la damnificada, quien oportunamente declaró las citadas circunstancias y cómo vio al “Gringo” Mendoza que le decía al otro cómplice “a ver acá”, en referencia al ingreso a una de las habitaciones.

Dijo reconocer sin duda alguna a Mendoza como una de las personas que estaba en el lugar, a quien ni bien lo observó le gritó “qué haces” y lo insultó.

Aclaró al respecto que al imputado lo conocía desde chico porque vive a la vuelta de su casa. También señaló que una vez que le gritó aquel inmediatamente salió corriendo del lugar.

Tras la fuga, la mujer llamó a la Policía, con quien luego la damnificada observó cómo los sujetos habían revuelto el mobiliario de las habitaciones en busca de un presunto botín.

En su testimonio, la mujer dijo también que la madre de Mendoza fue a su casa y la amenazó, diciéndole “yo a mi hijo lo voy a llorar cuando esté preso pero vos a tu hija las vas a llorar en el cementerio”, por lo que realizó la correspondiente denuncia por semejantes dichos.

MENDACIDAD

También en su alegato el fiscal habló sobre la mendacidad de Mendoza, quien en su declaración indagatoria, incorporada al debate, negó los hechos, dado que por esos días tenía trabajo y, además estaba bajo arresto domiciliario por lo que no podía salir más allá de esa obligación laboral.

Para Egusquiza los dichos en cuestión fueron desvirtuados por el testimonio de Blanca Iris de Pieres (propietaria de la vivienda violada y vecina del acusado), quien oportunamente dijo que el imputado salía del domicilio y había sido visto en diferentes lugares.

En cuanto a que el día del hecho él sólo salió a trabajar, también fue categóricamente desvirtuado por su empleador, quien al declarar dijo que Mendoza ya no trabajaba más con él desde el 2008.

Cerrando su alegato, el fiscal consecuentemente pidió que se califiquen el hecho como “Robo agravado por efracción en grado de tentativa”, estimando una pena única a aplicar de 4 años y dos meses de prisión.

Para la petición, Egusquiza tomó como agravante el computo de la condena que poseía por delitos cometidos en el 2003 y 2005 y el hallarse sometido a proceso y gozando de una morigeración de su prisión preventiva.

La Defensa

A su turno, el defensor Carlos Kolbl alegó sus objeciones para con la acusación, aludiendo a la escasa prueba presentada en la audiencia.

Tras poner en duda el reconocimiento que hiciera la víctima, para luego inferir que, en todo caso, la mujer reconoció que al grito de alerta los sujetos desistieron del robo.

No dejó de machacar sobre la modalidad acusatoria de citar los antecedentes penales del imputado para endosar agravantes a la pena a imponer, lo que al entender del defensor igualmente no resultaba suficiente para condenar a su representado.

Ya en el detalle y de cara a un pretendido cambio de carátula y así mermar la posible pena, Kolbl descartó que se tratara de una “efracción”, puesto que la puerta violentada no había sido rota sino doblada.

En resumidas cuentas, la Defensa pidió la absolución de Mendoza y, subsidiariamente que se considere el caso como un “Robo simple en grado de tentativa”, promoviendo entonces que quede firme los tres años de prisión condicional que Mendoza estaba transitando.

Cerrando el debate, el juez Guillermo Arecha adelantó que el venidero martes ventilará su veredicto.

Comentarios

0

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.

Cargando comentarios...

Subscribite para recibir todas nuestras novedades

data fiscal  © 2026 | La Voz de Tandil | Av. del Valle 1220 - Tandil