1 de junio de 2011
Entre hoy y mañana estará en nuestra ciudad el muralista mexicano Gustavo Chávez Pavón, para brindar una serie de charlas. En su primera jornada, el reconocido artista estará en el Centro Social y Cultural La Vía (Del Valle 955) y al día siguiente, en lugar a confirmar, en el barrio de Villa Gaucho.
La convocatoria es abierta a toda la comunidad y quienes deseen participar pueden acercarse y formar parte de alguna de las pintadas de murales, que se harán de manera colectiva. La organización estará a cargo del Centro Social y Cultural La Vía y del Frente Popular Darío Santillán.
Gustavo Chávez Pavón es uno de los más importantes muralistas y maestros de la pintura de México y de Latinoamérica, que ha logrado en sus obras sintetizar la lucha de un pueblo.
Es oriundo del Distrito Federal, México, y según sus propias palabras se recuerda así mismo dibujando y pintando desde muy pequeño. A los doce años tomó lo poco que tenía y se fue a hacer el “gabacho” (cruzó a los Estados Unidos). Desde entonces su vida ha transcurrido yendo de un lado a otro del mundo, pero siempre “con los colores en la mano”.
Se define como un ‘anartista’, y es él quien ha pintado, con el apoyo de las comunidades zapatistas, algunos de los murales que han trascendido fronteras convirtiéndose en símbolos de lucha y la dignidad rebelde. Quizá uno de los murales más famosos que Chávez ha pintado es el de la Escuela Secundaria Rebelde Autónoma Zapatista 1? de enero, ubicada en el Caracol de Oventik, en Los Altos de Chiapas.
Dicho mural refleja a una preciosa niña “del color de la tierra” con los cabellos azules que está leyendo un libro que le tapa la mitad inferior del rostro. Este trabajo se ha convertido en algo así como “el símbolo de la educación rebelde”.
Según Chávez, la niña “no se está cubriendo el rostro con un paliacate, sino con un libro; entonces el conocimiento viene a ser un arma poderosa para ser libres. Es decir, el conocer nos da acceso a ejercer nuestro derecho a la libertad. Por otro lado los cabellos de la niña tienen muchos simbolitos o dibujos de la naturaleza que nacen de la necesidad de imaginar, de soñar, de pensar y de querer, de los niños y promotores de educación zapatistas, pues fueron ellos quienes dieron las ideas”.
“Yo nací en la Ciudad de México, soy del barrio de Santa Julia, pero siempre he sido ‘pata de perro’, Desde que estaba en la secundaria he andado de arriba abajo, y recuerdo que uno de los primeros viajes que me impactó –cuando tenía 12 o 13 años- fue el que hice al norte de México. Pasé dos veces a San Diego California, y ahí vi cómo los migrantes cruzaban la frontera. Pero una de las cosas que más recuerdo fue ver cómo también pintaban los murales en el Parque Chicano, o los puentes de San Diego, y creo que fue en ese momento cuando decidí hacer pintura mural”, manifestó elartista.
Posteriormente, Gustavo Chávez Pavón viajó a Juchitán Oaxaca y participó en el movimiento de la Colación Obrera Campesina Estudiantil del Itsmo (COCEI), una organización de izquierda. Ahí comenzó a hacer murales en brigadas clandestinas: “hacíamos pintadas para denunciar la situación represiva que se vivía, y a la pintas les comenzamos a poner ‘monigotes’ de algunas autoridades represoras, o soldados, con la idea de ridiculizarlos”.
Respecto a la cuestión pedagógica, Chávez Pavón explicó que cuando uno llega, por ejemplo, a pintar los murales de una escuela autónoma, les informa antes a la comunidad y a los maestros, y ahí comienza la cuestión didáctica. “Hablamos del arte, de la composición, y de la necesidad de hacer los murales. Tratamos de involucrar a todos, y la verdad, los que son bien participativos son los niños y las mujeres, pues hay que reconocer que son mucho más creativas”, sentenció el artista.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario