1 de abril de 2026
El informe de Inquilinos Agrupados revela que más del 70% destina gran parte de sus ingresos al alquiler y crece el endeudamiento para cubrir gastos básicos.
El acceso a la vivienda en Argentina atraviesa un momento crítico y cada vez más restrictivo para quienes alquilan. Así lo refleja el último relevamiento nacional realizado por Inquilinos Agrupados, que advierte sobre un deterioro sostenido en las condiciones de vida de los hogares inquilinos, atravesados por aumentos frecuentes, endeudamiento y recortes en gastos esenciales.
El informe, elaborado en marzo de 2026 sobre una muestra de
690 casos en 20 provincias, expone que el 70,6% de los inquilinos destina al
menos el 40% de sus ingresos al pago del alquiler, muy por encima del umbral
internacional recomendado. En ese contexto, un 17,2% debió mudarse por no poder
afrontar los costos, una cifra que refleja la presión creciente del mercado inmobiliario
sobre los ingresos.
La situación se agrava al observar el nivel de
endeudamiento: el 70,9% de los hogares inquilinos tiene deudas activas. Lejos
de tratarse de consumos extraordinarios, el crédito aparece como una
herramienta de supervivencia cotidiana. Más de la mitad de los encuestados
(53,2%) se endeudó para poder comprar alimentos, mientras que el 38,9% lo hizo
para pagar el alquiler. A su vez, el uso de tarjetas de crédito se consolida
como principal vía de financiamiento, alcanzando al 65,2% de los casos.
El impacto también se traduce en un fuerte ajuste dentro del
hogar. El 89,6% de los inquilinos declaró haber recortado gastos básicos, con
especial incidencia en alimentos (65,1%) y salud (54,2%). Este deterioro se
refleja incluso en la alimentación diaria: solo el 38,6% logra realizar las
cuatro comidas, mientras que casi un 30% se limita a una o dos comidas por día.
En paralelo, el mercado laboral no logra compensar la
pérdida de poder adquisitivo. Aunque el 71,4% de los encuestados cuenta con
empleo formal, los ingresos resultan insuficientes. En ese escenario, el
pluriempleo se vuelve una estrategia extendida: el 45,7% tiene más de un
trabajo, mientras que un 14,1% perdió alguna fuente laboral en el último año.
Principales datos del informe
70,6% destina el 40% o más de su salario al alquiler
17,2% tuvo que mudarse por no poder pagar
70,9% tiene deudas activas
53,2% se endeudó para comprar alimentos
38,9% tomó deuda para pagar el alquiler
89,6% recortó gastos del hogar
29,7% realiza solo una o dos comidas diarias
45,7% tiene más de un empleo
A nivel territorial, las diferencias también marcan la
profundidad del problema. En la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, el
20,2% de los inquilinos tuvo que mudarse por no poder afrontar el alquiler,
mientras que el 70% recortó gastos en alimentos. En tanto, Neuquén presenta los
valores más altos de alquileres del país y uno de cada tres inquilinos debió
abandonar su vivienda por motivos económicos.
El informe concluye que la problemática habitacional ya no puede analizarse de manera aislada: se trata de una crisis que combina ingresos insuficientes, encarecimiento del alquiler y deterioro de las condiciones de vida. En ese marco, el acceso a la vivienda deja de ser un objetivo alcanzable para amplios sectores y comienza a consolidarse una tendencia preocupante: la de generaciones enteras que permanecen excluidas del mercado de la propiedad.
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