18 de julio de 2026

La Lupa Random

La Lupa Random. Teresa Lanusse: "Esta es mi misión en la vida"

A ella siempre le gustaron los animales y los niños. Después de años, aprendizajes e indagar en ella misma comenzó a trabajar en Servicios Asistidos por perros. Hoy en La Lupa Random, te contamos sobre el gran equipo de Teresa Lanusse, Inka, Olaf, Simona, Fermín, Ofelia, Fran y Magui, que trabajan en el Hospital de Niños y en el Centro de día de Salud Mental con adolescentes.

Desde pequeña Tere encontraba en los perros y caballos, un refugio. Interactuar con ellos agudizaba sus sentidos, le daba paz y tranquilidad.

Siempre estuvo en la búsqueda de herramientas para poder lograr que otras personas puedan vivenciar esas emociones que ella sentía con los animales.

"Cuando me rallada por algo, o no estaba bien, yo me iba con los animales que tenía, y ahí me olvidaba de todo, hablarles, acariciarlos, me daba esa paz que no encontraba en otro lado", cuenta Teresa Lanusse acompañada muy de cerca por los gigantes de la manada Inka y Olaf.

Su formación de base es médica veterinaria, pero a partir de allí decidió profundizar en educación canina y felina y luego se centró en los vínculos multiespecies.

Tere habla de su trabajo con una pasión que es proporcional al amor que siente por sus perros. Mientras charlamos, con una mano ceba mate y con la otra acaricia a uno de los siete, cualquiera sea, que se acercan todo el tiempo a la mesa del jardín. "Ves, esto es lo que espero y me gusta de mis perros", dice, "que también busquen el contacto con las personas que no conocen, eso es fundamental en el trabajo. Y se te acercan así, como son, cariñosos, a veces torpes, pero no tienen que ser perfectos, tienen que ser naturales", cuenta.

Desde que Teresa comenzó este camino, la educación canina "cambio mucho", antes se buscaba el perro perfecto, que actúe según la orden, sin embargo, por suerte eso cambió, lo que permitió que los vínculos entre perros y humanos sea distinto.

Si bien ella venía trabajando de antes con los servicios asistidos por perros, "Inka, Amigo que ayuda" nació en pandemia, y decidió ponerle el nombre de la enorme terranova negra que, a partir de éste mes, es la primera jubilada de la manada.

"Ella decidió cuál era su último día de trabajo, que fue, justamente cuando me demostró que ya no lo disfrutaba. Fuimos a la escuela con los chicos, ese es un espacio que ella disfruta un montón, pero ésta vez fue distinto, agachaba la cabeza, se mostraba cansada y ahí dije, es hasta acá", cuenta Tere, aún, transitando las emociones de esta nueva etapa de Inka, pero con la felicidad que le da la certeza de ser testigo de todos los niños y niñas a los que "La Jefa" ha ayudado en todos estos años.



Servicio, Terapia y actividad en el Hospital de Niños

Si bien es de público conocimiento que los vínculos entre humanos y animales son sanadores; hace unos años, ¿quién hubiera pensado, que los perros podrían ingresar a la terapia intensiva de un hospital?

Sin embargo, y de la mano con la humanización de los pacientes, se abrieron las puertas a este tipo de servicios que son realmente significativos en el día a día de quienes están internados en el hospital de niños.

"En este trabajo pude juntar mis dos pasiones, los niños y los animales", menciona Tere en un intento de transmitir lo que para ella es su misión en la vida. "A pesar de varios intentos, hijos no pude tener, pero pude transformar ese amor y brindarlo con mis perros desde otro lugar, ayudando a los chiquitos y chiquitas que están en el Hospi".

Cada visita tiene su plan, "los días previos me dicen desde el Hospi cuántos pacientes tenemos que visitar y por supuesto sé la causa de su internación. Así elijo a que perros llevar, nos subimos al auto y junto con el bolso de juguetes nos vamos para allá".

Mientras cuenta algunos de los servicios que más recuerda, acaricia a los perros y nos muestra las bondades que tiene el recuperarse o rehabilitarse con un perro. Desde sentir los latidos del corazón y el calorcito al recostarse y acariciar a Olaf, a conectar con la brillante y tierna mirada de Ofelia. Darle un premio a Fran por su ayuda, o rascar la pancita de Fermín, que, aunque es chiquitito de tamaño tiene un carácter que se impone y marca límites.

Todo eso puede pasar en una cama de terapia o en el SUM del Hospital de Niños y ahora, cuando ya suman más de 600 servicios brindados, sumaron el Centro de día de salud mental.

"Un día, una paciente con la que trabajamos, me dijo, 'me olvide por un rato de que estaba internada'...fue lo mejor que me podría haber dicho, porque de eso se trata también, de que puedan fortalecer sus habilidades, rehabilitar lo que tengan que mejorar, casi sin darse cuenta, jugando con los perros".

Mirar el todo

A lo largo de estos años de trabajo y aprendizaje, que siempre van de la mano, no sólo porque las experiencias enseñan, sino porque también hay en la inquietud de Teresa la necesidad de capacitarse, es que fue adquiriendo distintas herramientas que hoy despliega en cada servicio.

Estudió coaching, bioneuroemoción, profundiza y forma en antrozoología (ciencia que estudia las interacciones entre humanos y animales, explorando los vínculos y la influencia mutua en diversos contextos sociales y culturales).

Todos esos saberes están puestos al servicio de los pacientes y sus familias y ¡también de los perros con los que trabaja. "Entenderlos a ellos me permite respetar sus ganas y leer que más pueden mostrar de una u otra situación. En cuanto a las visitas, todas esas herramientas me dan otra visión, por ejemplo, muchas veces vamos por un paciente y terminamos trabajando con sus papás o sus hermanos. Porque una situación de internación pediátrica, no sólo atraviesa al paciente sino a todo su entorno".

Para quienes vienen siguiendo La Lupa Random, no será extraño leer que a nosotras nos gusta hablar de propósitos de vida, de dones puestos al servicio de un bien mayor, de la importancia del amor puesto en eso que hacemos y de que en la vida las oportunidades son todos los días.

Hoy Tere con este equipo del bien formado por Inka, Olaf, Simona, Fermín, Ofelia, Fran y la joven Magui, de algún modo vuelve a esa niña que encontraba en ellos la paz a sus enojos y logra que otros lo sientan. En las visitas al Hospital de Niños, alimenta su corazón y al igual que su papá (médico pediatra), recorre los pasillos siendo una más de estos "Amigos que ayudan".

En Instagram

@inkaamigoqueayuda

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