24 de febrero de 2026
En el marco de una jornada nacional de lucha, organizaciones sociales y gremiales realizaron una asamblea y conferencia de prensa para denunciar el vaciamiento y anuncio del cierre definitivo de la Secretaría de Integración Socio Urbana (SISU). Las referentes advirtieron que esta medida forma parte de una política de ajuste que vulnera derechos básicos en miles de barrios populares de todo el país.
Paula Alonso Torres, representante del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), calificó el desmantelamiento de la Secretaría como "parte de una miseria planificada", además recordó que la SISU "es la herramienta operativa de la Ley Nacional de Barrios Populares, una normativa que sigue vigente y que reconoce a 6.500 barrios en todo el territorio nacional".
La función principal de este organismo, a través del Fondo
de Integración Socio Urbana (FISU), "era garantizar el acceso a derechos
básicos como agua, cloacas y electricidad segura, además de la construcción de
espacios educativos, de salud y recreativos". Según la referente del MTE, "el
fin de estas políticas no solo afecta la infraestructura, sino que pone en
riesgo 25.000 puestos de trabajo en cooperativas a nivel nacional".
Desde la Asociación de Trabajadores del Estado, Erica
Lanzini, Secretaria General ATE, expresó su preocupación por el proceso de
degradación de la institución, que "pasó de ser una Secretaría a Subsecretaría
y, actualmente, a una Dirección en vías de desaparecer". También señaló que "este
vaciamiento afecta directamente la capacidad de articulación entre el Estado y
las organizaciones territoriales para resolver necesidades urgentes".
El impacto de esta medida en Tandil "afecta a 11 barrios
populares y a más de 2.000 familias que dependían de esta articulación para
mejorar su calidad de vida. La planta de trabajadores del sector ya sufrió una
reducción del 50% tras la desaparición del FISU. Actualmente, quedan unos 300
trabajadores que cumplen la tarea crítica de gestionar los certificados del
Registro Nacional de Barrios Populares (ReNaBaP)".
Uno de los puntos más críticos señalados por ATE es la importancia
de los certificados del ReNaBaP, los cuales permiten a las familias acceder
legalmente a servicios básicos como la energía eléctrica y evitar conexiones
clandestinas peligrosas. "Sin energía eléctrica hoy prácticamente no se
puede vivir; es denigrante e indigno para las familias", afirmó Lanzini,
subrayando que "la desintegración de estos programas elimina el marco de
normalidad para garantizar derechos fundamentales".
Las organizaciones presentes en la ronda, que incluyeron a
instituciones académicas y políticas, reafirmaron que la lucha continuará para
evitar que se profundice el desfinanciamiento de una política que consideran
sustantiva para las comunidades más vulnerables del país.
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