29 de enero de 2026
Pese a la salida de Ascacíbar, el campeón mostró que tiene un plan que va más allá de los nombres. El "xeneize", por contrario, fue una sombra después del primer gol y recién reapareció después del descuento.
En un partido cargado de simbolismo por la salida de Santiago "Ruso" Ascacíbar de Estudiantes a Boca, el equipo platense mostró que su fortaleza pasa más por lo colectivo que por las individualidades y derrotó 2-1 al "xeneize", en la segunda fecha del Torneo Apertura.
El mediocampista estuvo en el estadio UNO y fue silbado por los hinchas, que reconocieron con aplausos un muy buen rendimiento del equipo de Eduardo Domínguez, sólido, ordenado, de gran despliegue y que marcó la diferencia con su habitual receta de la pelota parada.
Hasta el primer gol, el partido fue parejo. A partir de allí, Estudiantes fue claramente superior.
Tras un arranque con imprecisiones, Boca tuvo un tramo de dominio territorial, aunque sin generar demasiado peligro. La más clara nació de una buena lectura y pase atrás de Leandro Paredes, que terminó con una mala resolución de Williams Alarcón.
La primera intervención de Agustín Marchesín llegó tras un remate de media distancia de Ezequiel Piovi, que el arquero desvió al córner. De ese tiro de esquina llegó la apertura del marcador, a los 27 minutos: Estudiantes salió en corto, Gastón Benedetti metió un gran centro de zurda, de primera, y Santiago Núñez le ganó la posición a Ayrton Costa dentro del área chica para empujar la pelota a la red.
Con la ventaja, Estudiantes se agrandó y Boca quedó golpeado y partido. En cada recuperación, el local encontró espacios amplios para atacar, favorecido también por errores defensivos del conjunto visitante. Tras otro buen pase de Benedetti, Guido Carrillo volvió a imponerse ante Costa, pero definió al cuerpo del arquero.
Mayor mérito tuvo Marchesín en la siguiente acción: Barinaga falló, Meza corrió solo desde mitad de cancha, pero el ex Lanús lo esperó y respondió de gran manera. Sin embargo, de esa jugada llegó otro córner y, nuevamente por esa vía, el segundo gol: esta vez fue saque directo, González Pirez apareció demasiado solo y, desde el punto penal, conectó un cabezazo potente para el 2-0.
El segundo tiempo fue más de lo mismo. Boca siguió con muchos errores en la salida y escasas ideas en ataque. Marchesín se redimió de un pase al contrario con otro duelo ganado a Carrillo. Y la sanción de un penal se anuló VAR mediante por mano previa de Meza.
A los 35?, Boca descontó: desborde y centro de Blanco, asistencia de cabeza del debutante Gonzalo Gelini y gol debajo del arco de Exequiel Zeballos.
Pese a algún sofocón en el final, Estudiantes ganó con justicia. No era el Ruso. Era el método.
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