16 de agosto de 2026
Las ventas por el Día del Niño cayeron 2,5% frente a la misma fecha del año anterior, medidas a precios constantes. A pesar de los esfuerzos comerciales orientados a captar volumen mediante descuentos agresivos y cuotas, la demanda respondió de manera selectiva, postergada y se volcó hacia tickets de menor escala. En consecuencia, la tracción generada resultó insuficiente para quebrar la tendencia de estancamiento del mes y consolidar un repunte estructural de la actividad.

El 81,2% de los comercios encuestados adhirieron a acciones promocionales (5,8 puntos porcentuales menos que el año anterior), destacándose con un 55,3% la financiación con tarjeta y con un 46,2% los descuentos en efectivo. El gasto medio por operación se situó en $45.892 en contraste con los $33.736 del año anterior, reflejando una suba en términos reales del 0,8% una vez absorbido el impacto inflacionario.
En términos de desempeño relativo a lo
proyectado, los resultados mostraron un panorama ajustado a metas
conservadoras. Mientras que un 43,6% de los comercios indicó haber alcanzado
ventas en línea con lo previsto, un 41,7% manifestó que la fecha estuvo por
debajo de sus estimaciones (38,1% peor y 3,6% mucho peor). Solo un 14,7% logró
un balance favorable respecto a lo esperado (12,7% mejor y 2% mucho mejor),
evidenciando el límite impuesto por el poder adquisitivo actual.
La información cualitativa relevada
evidencia que el desempeño de las ventas respondió primordialmente a
estrategias de tracción de flujo financiero y rotación de mercadería. La
absorción de costos de financiamiento y la aplicación de descuentos agresivos
permitieron alcanzar niveles de colocación similares o levemente inferiores a
los del año anterior, aun a costa de comprimir la rentabilidad. En paralelo, el
comportamiento del consumidor se caracterizó por la postergación de la decisión
de compra hasta el último momento y la priorización de bienes de menor valor
unitario, en un contexto condicionado por restricciones presupuestarias y mayor
concurrencia de canales alternativos de comercialización.

Respecto a la incidencia de la fecha sobre la actividad, el relevamiento refleja que el impacto comercial fue predominantemente acotado y por debajo de las expectativas de reactivación. Para el 36% de los comercios la fecha sumó movimiento, pero no alteró el panorama general, mientras que un 35,5% reportó un impacto moderado y un 19,3% señaló una nula incidencia en sus ventas. De este modo, apenas el 9,1% consideró que la celebración resultó clave para dinamizar el mes, confirmando que la jornada operó principalmente como un alivio transitorio de liquidez y rotación de inventario más que como un dinamizador estructural del consumo pyme.

Análisis
sectorial
La totalidad de los cinco rubros relevados
registró contracciones interanuales en sus niveles de venta frente a 2025. Las
caídas más pronunciadas se observaron en Juguetería (-4,8%) e Indumentaria
(-4,1%), seguidas por Calzado y marroquinería (-3,1%). En tanto, Librería (-1,8%)
y Equipos de audio y video, celulares y accesorios (-1%) exhibieron los
retrocesos más moderados del período.
En comparación con la misma fecha del año
anterior, el rubro presentó una caída del 3,1%. En cuanto al ticket promedio,
el mismo se ubicó en $50.680. El sector evidenció una baja tasa de conversión,
registrando afluencia de consultas que no se tradujeron en operaciones
efectivas debido a la retracción del poder de compra. Frente a este escenario,
los comercios adoptaron esquemas comerciales agresivos basados en descuentos
directos y planes de financiación para traccionar liquidez, resignando margen
de rentabilidad en un mercado altamente competitivo y dependiente de las
promociones de última hora.
El ticket promedio de compra se ubicó en torno a los $51.136, mientras que, en comparación al Día del Niño del año anterior, las ventas del rubro registraron un descenso del 1%. La demanda se concentró predominantemente en productos complementarios y de menor valor unitario, como accesorios y parlantes portátiles, observándose una menor tracción en artículos principales como celulares. La operatoria comercial dependió casi exclusivamente de opciones de financiamiento en hasta tres cuotas, limitadas por los comercios para preservar márgenes ante el costo financiero, y con una marcada dispersión en los resultados según la gama de productos ofrecida.
El ticket de compra promedio se ubicó en
$42.344, con una caída en la variación interanual del 4,1%, siendo el segundo
descenso más pronunciado de la medición. El desempeño del rubro estuvo condicionado
por un cambio de hábito donde la indumentaria pierde prioridad frente a otros
rubros específicos de la fecha, sumado a la competencia con ferias y canales
informales. Para hacer frente a la caída de actividad previa y obtener
liquidez, los comerciantes aplicaron descuentos. Eso permitió sostener los
volúmenes en niveles similares o levemente inferiores al año anterior, aunque
en un marco de márgenes acotados y moderada afluencia.
El ticket promedio se ubicó en $45.038, con
una variación interanual negativa del 4,8%. De este modo, fue la caída más
pronunciada del relevamiento. El desempeño del sector estuvo condicionado por
una marcada disparidad en el acceso a herramientas crediticias: mientras
algunos locales lograron traccionar operaciones mediante acuerdos específicos y
cuotas, otros señalaron una insuficiente oferta de financiamiento por parte de
las entidades bancarias. La demanda se inclinó preferentemente hacia artículos
de menor costo y compras de último momento, en un contexto de intensa
competencia frente a bazares con opciones de bajo precio, plataformas
electrónicas, productos importados y ferias informales.
El ticket promedio se ubicó en $38.279, con
una variación interanual que reflejó una baja del 1,8%. El segmento experimentó
un flujo comercial de activación tardía, concentrando la mayor parte de las
operaciones durante la jornada del sábado. Para equiparar los volúmenes del
período anterior, los comercios recurrieron a esquemas de descuentos y
promociones especiales, con una salida orientada casi exclusivamente a títulos
de menor formato y bajo costo unitario. Asimismo, se manifestó una pérdida de
relevancia relativa del libro como opción de obsequio frente a otros rubros
tradicionales de la fecha.
COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
"Hace unos días nos enteramos que la Quinta Belén -un emblema de Tandil y, en especial, del Club Santamarina- fue nuevamente solicitada en explotación por una institución", refirió el mutualista Raúl Escudero, en relación al pedido del Sindicato de Trabajadores Municipales de Tandil, de una extensión del comodato de ese espacio.