15 de abril de 2026
Luciano Ezequiel tiene 31 años y depende de un procesador de implante coclear para escuchar. Pese a contar con un fallo judicial a favor que ordenaba la entrega del equipo en 72 horas, la obra social bonaerense ignora el pedido desde hace tres años.
En la localidad de Rauch, la familia de Luciano Ezequiel
atraviesa una situación de angustia e incertidumbre que ya lleva más de mil
días. Sandra Biondi, madre de Luciano y empleada del Consejo Escolar desde hace
21 años, denunció públicamente en AM1560, el calvario que viven debido a la
falta de respuesta de IOMA ante la necesidad urgente de un nuevo procesador
para el implante coclear de su hijo.
Luciano, quien fue diagnosticado con hipoacusia profunda
bilateral a los ocho meses de vida, recibió un implante coclear a los 9 años,
en agosto de 2004. Este dispositivo, que consta de una parte interna y un
procesador externo, le permitió llevar una "vida normal", oralizarse
y trabajar actualmente como auxiliar en el mismo Consejo Escolar donde se desempeña
su madre.
Sin embargo, los procesadores tienen una vida útil limitada
y el de Luciano, tras 12 años de uso, ha dejado de funcionar.
Desde entonces, el joven se encuentra sumergido en el
silencio absoluto, lo que afecta su desempeño laboral y su seguridad personal
en la vía pública.
El laberinto
burocrático y el desprecio por la justicia
El reclamo administrativo ante IOMA comenzó formalmente el
22 de marzo de hace tres años. A pesar de que el trámite fue aprobado
inicialmente, el pago nunca se concretó. Ante la falta de respuestas, la
familia recurrió a la justicia, obteniendo un recurso de amparo en 2024.
El dictamen judicial fue tajante: IOMA debe cubrir el 100%
del costo del procesador -estimado en unos 30.000 dólares por ser un equipo
importado- en un plazo de 72 horas. "No acataron la orden del juez. Llevo
tres años esperando", lamentó Biondi, en el Programa "Sin Pelos en la
Radio", subrayando la impotencia que genera que ni siquiera una sentencia
judicial logre destrabar el expediente.
La historia de Luciano tomó relevancia pública gracias a la
iniciativa de sus hermanos, Magdalena y su hermano, quienes viralizaron el
reclamo a través de las redes sociales para visibilizar el caso ante la falta
de soluciones por las vías institucionales.
Incluso el intendente de Rauch, Maximiliano Suescun, ha
intervenido comunicándose con el director de IOMA, aunque hasta el momento solo
se han recibido promesas sin resultados concretos.
Un sistema en crisis
El caso de Luciano no es aislado. Durante la entrevista, se
destacó que la crisis de IOMA afecta a diversas ciudades de la provincia, como
Tandil y Mar del Plata, donde los afiliados sufren cortes de servicios y falta
de cobertura en tratamientos oncológicos y estudios básicos.
Mientras tanto, Sandra Biondi continúa su lucha diaria,
agradeciendo el apoyo de la comunidad y pidiendo que se siga compartiendo el
caso: "Es un derecho que tienen. Por no escuchar, él se siente
perdido".
La familia espera que la presión mediática logre lo que la
justicia, hasta ahora, no ha podido: devolverle a Luciano el sentido del oído.
Reviví la entrevista
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