18 de octubre de 2026
Las ventas en los comercios minoristas pymes durante el Día de la Madre registraron un descenso del 1,4% frente al mismo período del año anterior, medidas a precios constantes. Con este resultado se acumulan cinco caídas interanuales consecutivas para la misma fecha, confirmando la persistencia de un consumo acotado por presupuestos familiares estrictos, donde el financiamiento en cuotas y las promociones operaron como herramientas indispensables para atenuar la retracción de la actividad comercial.

El ticket promedio se ubicó en $ 63.197. A pesar de la disponibilidad de descuentos, promociones y opciones de financiación, las herramientas comerciales funcionaron principalmente para sostener la actividad operativa y generar liquidez, sin alterar el patrón de compra cauteloso del consumidor. El resultado confirma un escenario de demanda contenida, donde el público priorizó artículos de menor valor unitario antes que compras de mayor escala.

Respecto a la incidencia de la festividad
en las ventas del mes, el 39,9% de los comercios relevados consideró que el
impacto fue moderado, mientras que un 31,7% señaló que suma, pero no cambia el
panorama. Por su parte, un 19,3% indicó que no generó impacto en su actividad y
solo el 9% la definió como clave para traccionar las ventas mensuales,
confirmando que la fecha actuó como un alivio temporal más que como un impulso
sostenido para el sector minorista.

El 51,3% de los comercios señaló que las ventas
se ubicaron en niveles iguales a los esperados, mientras que un 32,5% reportó
resultados por debajo de sus estimaciones (29,4% peor y 3,1% mucho peor). Por
su parte, el 16,2% restante manifestó haber superado sus previsiones iniciales
(15,2% mejor y 1% mucho mejor). En conjunto, la distribución refleja un
desempeño mayormente alineado con las proyecciones, aunque con más comercios
por debajo de lo esperado que por encima, en un marco de prudencia donde la
fecha mantuvo su relevancia tradicional, pero sin generar un quiebre en la
tendencia general de demanda contenida.

El monto promedio por operación exhibió una
marcada dispersión entre los rubros relevados. Por encima del promedio general
ponderado ($ 63.197) se posicionaron Cosméticos y perfumería ($ 88.000),
Electrodomésticos, artefactos de hogar y equipos de audio y video ($ 72.581) y
Calzado y marroquinería ($ 67.332). En contraste, por debajo de la media se
ubicaron Equipos periféricos, accesorios y celulares ($ 60.089), Indumentaria
($ 55.416) y Librería ($ 37.638), estableciendo este último el menor registro
del relevamiento.
Análisis
sectorial
De los seis rubros relevados, cuatro registraron caídas interanuales en sus ventas y dos exhibieron variaciones positivas, con un promedio ponderado que arrojó una retracción del 1,4%. Las bajas se produjeron en Electrodomésticos, artefactos de hogar y equipos de audio y video (-3,6% anual), seguido por Cosméticos y perfumería (-3,2%), Equipos periféricos, accesorios y celulares (-3,2%) y Calzado y marroquinería (-2,2%). En el extremo opuesto, los incrementos se observaron en Librería (+3,4% anual), mientras que Indumentaria registró un crecimiento marginal (+0,1%).

Calzado
y marroquinería.
El sector registró una baja interanual del
2,2%, ubicando su ticket promedio en $ 67.332 a precios corrientes. Si bien la
fecha traccionó una mayor afluencia de público respecto a septiembre, el nivel
de facturación real continuó condicionado por la cautela del gasto familiar. La
demanda se concentró predominantemente en artículos de menor valor unitario,
calzado de uso diario y marroquinería pequeña, limitando el crecimiento del
ticket promedio.
En el aspecto cualitativo, las ventas
dependieron fuertemente de esquemas de financiación en 3 y 6 cuotas y rebajas
de hasta el 20%, instrumentos clave para generar liquidez operativa a costa de
resignar rentabilidad. Varios comercios advirtieron restricciones crediticias
en los consumidores por falta de margen en tarjetas y una marcada reticencia
hacia los pares de gama alta. En el balance, las promociones permitieron
sostener el volumen físico, operando en un marco de márgenes reducidos.
Cosméticos
y perfumería.
El rubro tuvo una caída interanual del
3,2%, con un ticket promedio de $ 88.000 a precios corrientes, ubicándose como
el valor unitario más elevado del relevamiento general. El desempeño de los
comercios tradicionales se vio fuertemente condicionado por factores climáticos
adversos en centros de alta densidad comercial, amortiguando el impacto
estacional propio de la fecha.
En el relevamiento sectorial aportado por
la cámara del rubro, las precipitaciones en el Área Metropolitana de Buenos
Aires y el interior dificultaron la afluencia hacia los locales a la calle
durante las jornadas previas. Si bien hacia la tarde del sábado y las primeras
horas de la jornada festiva se observó una reactivación del tránsito comercial,
la actividad continuó acotada por el clima, limitando el nivel de operaciones
en los puntos de venta físicos.
Electrodomésticos,
artefactos de hogar y equipos de audio y video.
El sector exhibió una contracción
interanual del 3,6%, registrando un ticket promedio de $ 72.581 a precios
corrientes. A pesar del incentivo de la fecha comercial, la demanda continuó
condicionada por la restricción presupuestaria de los hogares, volcándose
principalmente hacia pequeños electrodomésticos y líneas de menor valor
unitario. Los canales de venta digital mostraron un dinamismo superior al de
los locales tradicionales, compensando parcialmente la menor concurrencia
presencial.
En el análisis cualitativo, la concreción
de operaciones estuvo supeditada a plazos extendidos de financiamiento y
créditos personales ante la escasez de liquidez en plaza. Los comerciantes
destacaron que asumir los costos financieros y las bonificaciones para competir
recortaron sensiblemente los márgenes de ganancia unitarios. La falta de
esquemas de cuotas sin interés en determinados segmentos limitó la rotación de
artículos de mayor tamaño durante la jornada.
Equipos
periféricos, accesorios y celulares.
El rubro registró una baja interanual del
3,2%, con un ticket promedio de $ 60.089 a precios corrientes. El sector
evidenció una menor tracción en comparación con ediciones anteriores,
caracterizado por una postergación en la renovación de terminales móviles y un
público enfocado en compras de bajo costo. La demanda se concentró casi
exclusivamente en artículos complementarios y gadgets accesibles como
auriculares, fundas y relojes inteligentes.
Desde la perspectiva cualitativa, las
operaciones se concretaron a través de descuentos por pago al contado y
esquemas de 3 y 6 cuotas sin interés, mecanismos que permitieron cerrar ventas reduciendo
el margen unitario. Los comerciantes reportaron una conducta de compra
orientada a regalos menores y de compromiso, supeditada a presupuestos
acotados. Asimismo, señalaron que la competencia de productos importados
incidió negativamente en el desempeño de los locales tradicionales.
Indumentaria.
El sector presentó una leve variación
interanual positiva del 0,1%, situando su ticket promedio en $ 55.416 a precios
corrientes. El rubro logró mantenerse en terreno neutro gracias a la
estacionalidad de la fecha y a la demanda de prendas livianas de temporada y
ropa deportiva. Sin embargo, el comportamiento del público estuvo marcado por
decisiones de compra de último momento y una búsqueda rigurosa de precios bajos
para ajustar el presupuesto.
En el aspecto cualitativo, el sostenimiento
de las operaciones dependió fuertemente de promociones comerciales agresivas,
tales como esquemas 2x1, 3x2 en remeras y rebajas de hasta el 20%. La
financiación mediante cuotas sin interés y las promociones bancarias locales
resultaron determinantes para traccionar ventas, aunque redujeron sensiblemente
los márgenes unitarios. De este modo, el sector logró estabilizar el volumen
vendido a costa de una menor rentabilidad por operación.
Librería.
El rubro exhibió un incremento interanual
del 3,4%, con un ticket promedio de $ 37.638 a precios corrientes, ubicándose
como el valor unitario más bajo de todo el relevamiento. El sector se posicionó
como una alternativa económica recurrente para la adquisición de obsequios en un
escenario de presupuestos restringidos. Asimismo, en algunas plazas locales la
realización de eventos específicos, como ferias del libro, complementó la
tracción comercial generada por la festividad.
Desde el plano cualitativo, las ventas se
concentraron en títulos de cocina, desarrollo personal y opciones de bajo
costo, favorecidas por rebajas aplicadas por editoriales y promociones con
tarjetas. No obstante, los comerciantes señalaron que los descuentos y los
costos asociados a las plataformas de cobro redujeron el margen operativo por
operación. Por otra parte, las condiciones climáticas adversas incidieron de
manera dispar en la concurrencia a los locales a la calle, por lo que muchos
consumidores se volcaron al comercio electrónico.
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